Barro rojo
El barro o lodo rojo es un residuo sólido[1] que se genera en el proceso Bayer, el principal método industrial para producir alúmina a partir de bauxita.[2][3][4] Una planta media de refinería produce una cantidad de barro rojo de entre una y dos veces la cantidad de alúmina producida,[5] aunque la proporción de lodo generado varía en función del tipo de bauxita usada.[3]
Está compuesto por una mezcla de impurezas sólidas y metálicas, y constituye uno de los problemas de eliminación de residuos más importantes de la industria del aluminio. El característico color rojo se debe a la presencia de hierro oxidado, que puede llegar a representar hasta un 60% de la masa del residuo.[2][3][4] Además del hierro, las partículas más abundantes son el sílice, el aluminio y el dióxido de titanio.[6]
El barro rojo no se puede eliminar fácilmente. En la mayoría de los países en los que se genera lodo rojo, éste es almacenado en un depósito o estanque.[2][3][4] Presenta el problema de que, cuando ocupa una superficie, esa zona ya no es apta para edificar ni para cultivar, aun cuando el lodo ya se ha secado.
Debido al proceso Bayer, el barro rojo es una sustancia altamente básica, con un pH de entre 10 y 13. Por este motivo, actualmente se emplean varios métodos para rebajar el pH a unos niveles a los que se reduzca su impacto medioambiental y se investiga el modo de utilizar el lodo para otras aplicaciones.[2][3][4]
Valorización en materiales de construcción
El elevado volumen de barro rojo acumulado en vertederos ha impulsado la investigación sobre su posible uso como material suplementario cementicio (SCM) en la industria de la construcción, como vía para reducir el impacto ambiental de su almacenamiento y contribuir a la descarbonización del sector del cemento. Se ha evaluado la incorporación de barro rojo, junto con escoria de cobre, en hormigones de base cemento Portland y en hormigones activados alcalinamente, para aplicaciones estructurales y no estructurales en edificación. Las formulaciones con barro rojo y escoria alcanzaron resistencias a compresión de entre 18 y 23 MPa, adecuadas para componentes no estructurales, mientras que los hormigones de cemento Portland mezclado y los activados alcalinamente con escoria al 100% alcanzaron aproximadamente 30 MPa, aptos para uso estructural. Las concentraciones de metales pesados lixiviados y de radionúclidos se mantuvieron por debajo de los límites regulatorios en todas las formulaciones, confirmando su seguridad como materiales de construcción.[7]
Véase también
Referencias
- ↑ Kurniawan, TA.; Chan, GY.; Lo, WH.; Babel, S. (Ago de 2006). «Comparisons of low-cost adsorbents for treating wastewaters laden with heavy metals.». Sci Total Environ 366 (2-3): 409-26. PMID 16300818. doi:10.1016/j.scitotenv.2005.10.001.
- 1 2 3 4 Schmitz, Christoph (2006). «Red Mud Disposal». Handbook of aluminium recycling. p. 18. ISBN 9783802729362.
- 1 2 3 4 5 Chandra, Satish (31 de diciembre de 1996). «Red Mud Utilization». Waste materials used in concrete manufacturing. pp. 292-295. ISBN 9780815513933.
- 1 2 3 4 Mining, Society for; Metallurgy,; ), Exploration (U.S (5 de marzo de 2006). «Bauxite». Industrial minerals & rocks: commodities, markets, and uses. pp. 258-259. ISBN 9780873352338.
- ↑ Mohan, D.; Pittman, CU. (Abr de 2007). «Arsenic removal from water/wastewater using adsorbents--A critical review.». J Hazard Mater 142 (1-2): 1-53. PMID 17324507. doi:10.1016/j.jhazmat.2007.01.006.
- ↑ Babel, S.; Kurniawan, TA. (Feb de 2003). «Low-cost adsorbents for heavy metals uptake from contaminated water: a review». J Hazard Mater 97 (1-3): 219-43. PMID 12573840. doi:10.1016/S0304-3894(02)00263-7.
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