Batería Fernando VII
| Batería Fernando VII | ||
|---|---|---|
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| Datos generales | ||
| Estilo | Arquitectura militar colonial española | |
| Localización |
Gibara, provincia de Holguín | |
| Coordenadas | 21°06′35″N 76°07′30″O / 21.109683369647, -76.124972940348 | |
| Inauguración | 2 de junio de 1818 | |
| Número de plantas | 1 | |
| Diseño y construcción | ||
La Batería Fernando VII es una construcción militar del sistema defensivo español en Cuba, ubicada en la ciudad de Gibara, en la actual provincia de Holguín. Fue edificada a inicios del siglo xix con el objetivo de proteger el puerto de Gibara de ataques navales.
Se considera la construcción más antigua que se conserva en la ciudad y su establecimiento se vincula directamente con el proceso de formación y consolidación del asentamiento que dio origen a la villa de Gibara, la que actualmente ostenta la condición de Monumento Nacional.[1]
Antecedentes
Desde la segunda mitad del siglo XVIII, los cabildos del territorio holguinero promovieron la necesidad de construir una fortificación en el puerto de Gibara.
La zona era vulnerable a incursiones de corsarios y piratas, frecuentes en el Caribe durante ese período, lo que motivó la planificación de una obra defensiva permanente para resguardar la entrada de la bahía.
Construcción
El 16 de enero de 1817 se colocó la primera piedra, tras la bendición del sitio. La obra recibió el nombre de Fernando VII, en honor al monarca español reinante. El proyecto fue ejecutado según el diseño del comandante de Ingenieros de la Plaza de Cuba, Juan Pío de la Cruz, y la edificación estuvo a cargo de los alarifes Juan Paulino Infante y José Antonio Zamora.
La construcción concluyó el 2 de junio de 1818, con un costo inicial de 10 073 pesos y 4 reales.[2]
La batería fue levantada en el promontorio conocido como Punta de Yarey, frente al mar y flanqueando la boca de la bahía de Gibara. Su ubicación permitía realizar fuego defensivo contra embarcaciones a gran distancia mar adentro, en una zona de costa abrupta y de difícil desembarco.
Características arquitectónicas
La fortificación fue construida separada de tierra firme mediante un foso, con acceso a través de un puente levadizo de madera. Presenta un parapeto circular orientado hacia el mar, formado por dos muros de mampostería de 0,50 metros de espesor, separados por un relleno de tierra y piedra de aproximadamente 0,80 metros.
Las naves interiores poseen muros de mampostería con un espesor de 0,50 metros. Los techos son de tipo colgadizo, con estructuras de madera, entablamento superior y terminación en tejas criollas. Las puertas y ventanas responden al estilo español, y estas últimas cuentan con rejas de hierro como elemento de protección.[3]
Guarnición y armamento
La guarnición estaba compuesta por un sargento primero, dos sargentos segundos, un tambor, cuatro cabos primeros, cuatro cabos segundos y cuarenta y ocho soldados. En cuanto al armamento, la batería disponía de tres cañones de hierro calibre 24,2 con proyectiles de a 8, un cañón calibre 4 orientado al mar, un cañón calibre 12 dirigido hacia tierra y treinta fusiles. Ninguna de estas piezas se conserva en la actualidad.
Reformas y restauraciones
En 1830 la batería fue objeto de importantes reparaciones estructurales. Se colocaron estacas, se instaló una puerta enrejada y se nivelaron los terrenos interiores. También se demolieron pilares exteriores, se reforzaron los muros de acceso al puente, se enladrillaron banquetas y escaleras, y se modificó la explanada principal con la apertura de nuevos miradores.[4]
Durante la segunda mitad del siglo xix se asignaron nuevos presupuestos para su mantenimiento. En 1863 se emitieron documentos que proponían su demolición debido a limitaciones de capacidad, aunque esta medida no se ejecutó y la batería fue ampliada nuevamente en 1875.
En la primera mitad del siglo xx la instalación fue ocupada por la marina, lo que implicó nuevas modificaciones. Tras el triunfo de la Revolución cubana, fue utilizada por el Instituto Nacional de la Pesca y posteriormente pasó a la custodia del Consejo Nacional de Cultura, que la declaró en 1965 monumento con clasificación “A”.[1]
En 1988 se llevó a cabo un proceso de restauración que eliminó modificaciones acumuladas durante más de un siglo, con el propósito de recuperar su aspecto original. A inicios del siglo xxi se realizó una nueva intervención restaurativa, incorporándose un portal a las dos naves interiores tras el hallazgo del proyecto original en el Museo Militar de La Coruña, en España.
Importancia histórica
La Batería Fernando VII constituye la primera fortificación construida para la defensa del puerto de Gibara y la edificación más antigua que se conserva en la ciudad. Su construcción proporcionó las condiciones de seguridad necesarias para el establecimiento y desarrollo del núcleo urbano, desempeñando un papel relevante en el origen y consolidación de la villa de Gibara.
Referencias
- 1 2 «Batería Fernando VII, Gibara». www.visitarcuba.org. Consultado el 28 de enero de 2026.
- ↑ Torres, Cesar Hidalgo (14 de enero de 2017). «ALDEA COTIDIANA: Batería Fernando VII de Gibara». ALDEA COTIDIANA. Consultado el 28 de enero de 2026.
- ↑ «Revitalización de la Batería de Fernando VII, nuevo atractivo en Gibara». Excelencias Cuba. Consultado el 28 de enero de 2026.
- ↑ Montejo, Publicado por Eloy A. Perez. «Batería Fernando VII en Gibara.». Consultado el 28 de enero de 2026.
