Cambroncino

Cambroncino
Cambroncino ubicada en España
Cambroncino
Cambroncino
Ubicación de Cambroncino en España
Cambroncino ubicada en Provincia de Cáceres
Cambroncino
Cambroncino
Ubicación de Cambroncino en la provincia de Cáceres
País  España
• Com. autónoma  Extremadura
• Provincia  Cáceres
• Partido judicial Plasencia
• Municipio Caminomorisco
• Mancomunidad Las Hurdes
Ubicación 40°20′32″N 6°14′16″O / 40.342319444444, -6.2376777777778
• Altitud 500 m
Población 209 hab. (2008)
Código postal 10629

Cambroncino es una alquería del municipio español de Caminomorisco, perteneciente a la provincia de Cáceres, en la comunidad autónoma de Extremadura.

Geografía

Antigua casa del cura

La localidad está ubicada en la mancomunidad de Las Hurdes. El paisaje está dominado por olivos y pinares, que jalonan las sierras que lo circundan. Existen también vestigios de monte bajo (jaras, tomillos, etc) que perfuman Las Hurdes con un aroma inconfundible. El nombre del lugar el leonés es Cambroncinu.[cita requerida] El pueblo se estructura en tres núcleos, uno de ellos deshabitado y en buena parte derruido y, un segundo, en franca decadencia. La zona de mayor pujanza se sitúa en el centro original (alrededor de la iglesia de Las Lástimas, con algunas calles pintorescas, y de allí hacia el puente, zona que, a pesar de la progresiva reducción de población, ha experimentado un cierto crecimiento. En segundo lugar, estaría el denominado "Barrio de Abajo", en declive. El tercer barrio se conocía como "El Teso", sin más vida que la de los recuerdos.

Ladera en la senda del barrio de Abajo a la Era durante la primavera

La belleza del entorno aconseja tomarse un tiempo para pasear por sus huertas y olivares. En primavera, la naturaleza rompe en flor y las laderas de las suaves colinas que circundan el pueblo se tiñen con una multicolor alfombra. En verano, conviene dejar los paseos para las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde, dadas las fuertes temperaturas que llegan a alcanzarse.

Además de la aceituna (utilizada tanto para aceite como para su consumo en salmuera), la huerta de Cambroncino es rica en verdura, gracias al ingenioso sistema de acequias que irriga sus tierras. Las frutas van desde cerezas, de un dulzor extraordinario, a los higos y brevas, o las pavías y melocotones, manzanas y peras, y una gran variedad de ciruelas. La vid es residual, aunque existen buenas variedades de mesa.

Historia

A mediados del siglo XIX la alquería, ya por entonces perteneciente al concejo de Caminomorisco, del cual era cabeza, tenía contabilizadas 24 casas.[1] Aparece descrita en el quinto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

CAMBRONCINO: alq. cab. del concejo de Camino-morisco en la prov., y aud. terr. de Cáceres (19 leg.), part. jud. de Granadilla (3), dióc. de Coria (10), c. g. de Estremadura (Badajoz 30), en el terr. de las Hurdes: sit. en la planicie de una alta colina llamada Caldereros el grande, está dividida en dos barrios por el arroyo de su nombre, dist. 600 pasos entre sí: uno de los barrios se llama Alto; y el otro Bajo ó del Cura, formando los dos 24 casas, entre las que descuella la del curato que tiene dos pisos y algunas comodidades; fué construida á espensas del Illmo. Sr. ob. de Coria, D. Juan de Porras, que quiso en esto dar una singular muestra de aprecio á los párr. de las Hurdes, para hacer mas llevadora su posicion: esta casa con la de ayunt. (una de las que tiene el concejo) y la igl. parr., se hallan en el barrio Bajo: este último edificio es muy notable, por su belleza y es verdaderamente lástima (*) que tan precioso monumento se encuentre en un pais tan áspero y solitario: se compone de una sola nave de bóveda en figura de cruz latina, con alta cúpula y linterna, 40 varas de long., 12 de lat. y 22 de altura, 37 hasta el final de la cúpula y 4 mas hasta el remate de la linterna: hay en ella 5 altares de orden jónico, como todo el edificio; el tabernáculo es una buena pieza de escultura; el coro, aunque pequeño, descansa sobre un arco y bóveda de piedra granito labrada, estraordinariamento achatados; la portada del templo es elegante por las dos grandes columnas que la adornan y un medallon que descansa sobre el arco de la puerta, todo de canteria labrada; dentro de ella hay un atrio, circunvalado de igual piedra; esta igl. fué edificada á espensas del citado lllmo. Sr., y por alarifes del l. de Torrejoncillo, part. de Coria, á fines del siglo próximo pasado: está dedicada á Sta. Catalina virgen y mártir, con curato de entrada, de provision ordinaria, y es su aneja la alq. de Cambron. (V. el art. de camino-morisco, sobre las circunstancias de esta parr.), al N. de la misma está el cementerio. Confina el térm. por N. con Vegas de Coria; E. la Pesga; S. Cambron, y O. la Aceña, á dist. de 1/4 á 1/3leg. de terreno escabroso como todo el pais; le baña el arroyo de su nombre: le cruza el camino entre las sierras de Francia y Gata; en cuanto á las demas circunstancias, (V. camino-morisco, concejo.)
(*) Esta igl. se llama comunmente de las lástimas, porque todos cuantos la ven, prorumpen en una esclamacion igual á la que nosotros hemos hecho.
(Madoz, 1846, p. 341)

Economía

La población ha registrado una pérdida constante de población, habiendo desaparecido la industria asociada al aceite cuya impronta todavía puede adivinarse en las ruinas de una antigua almazara situada junto al arroyo. De aquel pasado se encuentran también los fértiles huertos, irrigados mediante acequias. Hoy, la producción aceitera se realiza en instalaciones situadas fuera del pueblo, donde se mantiene el cultivo del olivo. La ganadería (sobre todo caprina) es hoy casi un recuerdo.

Demografía

En el año 1981 contaba con 335 habitantes, pasando a 209 en 2008,[2] 207 concentrados en el núcleo principal.

Patrimonio

Torre de la iglesia de Santa Catalina (también conocida como de Las Lástimas)

En la localidad hay una iglesia bajo la advocación de Santa Catalina, del siglo XVIII (1700). Se trata de uno de los templos más bellos de Las Hurdes y el de mayor valor arquitectónico: La iglesia de santa Catalina, más conocida como iglesia de "Las Lástimas".

Puerta lateral de la iglesia de vista desde la plaza

El nombre, según los maledicentes, viene de la localización de la misma, al ser "una lástima" que se situara en este pueblo y no en otro de mayor potencia y población. Crónicas más benignas, seguramente, más certeras, asocian la denominación al número de fieles que hasta allí acudían para rezar por sus "lástimas.

Referencias

  1. ↑ Madoz, 1846, p. 341.
  2. ↑ INE

Bibliografía

Enlaces externos