Caro de Segeda

Caro de Segeda
Información personal
Nombre completo Caro
(también Caros o, en latín, Carus)
Nacimiento Siglo II a. C.
Segeda (tribu de los belos)
Fallecimiento 23 de agosto de 153 a. C.
Inmediaciones del valle del Jalón, Hispania Citerior
Nacionalidad Celtíbera (belos)
Información profesional
Ocupación Caudillo militar
Conocido por Mandar la coalición celtíbera que derrotó al cónsul Quinto Fulvio Nobilior al inicio de la Segunda Guerra Celtíbera
Conflictos Segunda Guerra Celtíbera

Caro de Segeda (también atestiguado como Caros y, en latín, Carus; m. 23 de agosto de 153 a. C.) fue un jefe militar celtíbero de la tribu de los belos, originario del oppidum de Segeda, situado en los actuales términos municipales de Mara y Belmonte de Gracián, en la provincia de Zaragoza. Tras la ruptura de los pactos entre Roma y Segeda, fue elegido caudillo de la coalición de belos, titos y arévacos que se enfrentó al cónsul romano Quinto Fulvio Nobilior al inicio de la Segunda Guerra Celtíbera.[1]

Dirigió la emboscada del 23 de agosto del 153 a. C., en la que infligió una severa derrota al ejército consular —según Apiano, con unas 6000 bajas romanas— y murió ese mismo día durante la persecución, abatido por la caballería romana que protegía el bagaje.[1] La fecha de la derrota coincidió con la festividad de la Vulcanalia, en honor del dios Vulcano: la coincidencia hizo que Roma considerase nefasto desde entonces ese día para entablar combate.[1] Su episodio se inscribe, además, en el contexto que llevó al Senado romano a adelantar la entrada en funciones de los cónsules del 15 de marzo al 1 de enero de 153 a. C., una decisión cuya pervivencia ha hecho que tradicionalmente se relacione la figura de Caro y la guerra de Segeda con el origen del actual inicio del año el 1 de enero, si bien la historiografía contemporánea matiza que se trató de una causa entre otras dentro del frente hispano.[2][3]

Contexto histórico

Tras los acuerdos firmados con Tiberio Sempronio Graco en 179–178 a. C., la Celtiberia vivió un largo periodo de paz con Roma.[4] Segeda, ciudad-estado de los belos y una de las más prósperas del valle medio del Jalón, creció hasta convertirse en un importante centro económico y comercial; llegó incluso a acuñar moneda propia con la leyenda celtibérica sekaiza.[5][6]

Hacia el 154 a. C., los segedanos decidieron ampliar el perímetro de sus murallas —según Apiano, hasta «cuarenta estadios de circunferencia»— y acoger en su recinto a la población de comunidades vecinas más pequeñas, incluyendo la de los titos. El Senado romano interpretó esa obra como una violación del tratado de Graco, además de reclamar el pago del tributo y el envío de tropas auxiliares que, en opinión de los segedanos, habían sido condonados con posterioridad. La negativa segedana derivó en la declaración de guerra.[7]

Previendo un conflicto largo en Hispania, el Senado adoptó por primera vez la decisión de adelantar la entrada en funciones de los nuevos cónsules —Quinto Fulvio Nobilior y Tito Annio Lusco— del 15 de marzo (los idus de marzo) al 1 de enero del 153 a. C., con el fin de que el cuerpo expedicionario pudiera llegar a Hispania al comienzo de la campaña.[2][3]

Elección como caudillo

Al inicio de las hostilidades, los segedanos —que aún no habían terminado las murallas— abandonaron su ciudad y solicitaron refugio entre los arévacos de Numancia, que los acogieron en virtud de los pactos de hospitalidad existentes entre ambos pueblos. La coalición celtíbera resultante —formada por belos, titos y arévacos— eligió como caudillo a Caro, segedano de origen, al que las fuentes describen como hombre con experiencia militar.[1]

Según el relato de Apiano, Caro fue nombrado general en jefe pocos días antes del enfrentamiento; «al tercer día» de su elección ya había preparado una emboscada al ejército romano en un paraje boscoso.[1]

La batalla del 23 de agosto de 153 a. C.

Quinto Fulvio Nobilior avanzó desde Ocilis (la actual Medinaceli) en dirección a Numancia al frente de un ejército que, según las fuentes, alcanzaba los 30 000 hombres, con dos legiones reforzadas por tropas itálicas y aliados ibéricos.[1][8] Frente a él, Caro reunió aproximadamente 20 000 infantes y 5000 jinetes celtíberos.[1]

Caro dispuso a sus tropas en un bosque por el que debía pasar la columna romana —tradicionalmente identificado por parte de la historiografía con el entorno del arroyo Valdano (también escrito Baldano), afluente del Jalón, aunque la localización exacta sigue siendo objeto de discusión— y atacó por sorpresa el flanco enemigo.[9] El relato de Apiano constituye la fuente principal del combate:

Habiéndose apostado en cierto bosque con veinte mil infantes y cinco mil caballos, atacó a los romanos cuando pasaban; y aunque por mucho tiempo estuvo indeciso el combate, al cabo consiguió una completa victoria, en que mató seis mil ciudadanos romanos: tan grande fue la derrota que sufrió Roma en este día.
Apiano, Iberia, 45[1]

Muerte y consecuencias inmediatas

Tras romper la formación romana, los celtíberos se lanzaron a una persecución desordenada del enemigo en desbandada. La caballería romana, que custodiaba el bagaje, logró reagruparse y contraatacó. En ese choque cayó el propio Caro junto a unos 6000 de sus hombres. Apiano subraya que «murió peleando con valor».[1]

La caída del caudillo paralizó a los celtíberos, que se retiraron al amparo de la noche tras los muros de Numancia, donde fueron elegidos como nuevos jefes Ambón y Leucón para continuar la guerra.[1][10]

Por coincidir con la festividad religiosa romana de la Vulcanalia —dedicada a Vulcano, dios del fuego—, Roma consideró aquella fecha como dies religiosus, en el que ningún ejército romano debía iniciar batalla en lo sucesivo.[1][11]

Repercusión histórica

Los acontecimientos de Segeda y la derrota infligida por Caro tuvieron consecuencias que trascienden el plano militar:

  • Cambio del calendario consular romano. Para reaccionar con rapidez ante el frente hispano, el Senado dispuso por primera vez que los cónsules tomaran posesión el 1 de enero en lugar del 15 de marzo. La medida está documentada en las Periochae de Tito Livio (47.13–14) y en Apiano, y acabaría consolidándose como referencia para el inicio del año en el calendario occidental.[2][3] La historiografía actual matiza, no obstante, que el caso de Segeda fue solo una de las causas del cambio, dentro de un escenario hispano más amplio que incluía también las guerras lusitanas.[12]
  • Fin del modelo de pacificación de Graco. La guerra inaugurada en Segeda dio paso a un nuevo ciclo de conflictos celtibéricos que solo se cerraría con la caída de Numancia ante Escipión Emiliano en el 133 a. C.[4]
  • Desaparición de Segeda I. La ciudad celtibérica fue destruida y abandonada. Poco después surgió un nuevo asentamiento conocido en la arqueología como Segeda II, en Durón de Belmonte de Gracián, con población celtíbera ya en proceso de romanización; Segeda II sería a su vez destruida en el contexto de las Guerras sertorianas.[13]

Fuentes

La figura de Caro no aparece en monedas, inscripciones ni iconografía conocidas: todo lo que se sabe de él procede de fuentes literarias grecolatinas y, de manera indirecta, del registro arqueológico de Segeda y de su entorno.

Fuentes clásicas

  • Apiano de Alejandría, Iberia (Iberiké), 44–45. Es la fuente principal y prácticamente única para reconstruir la batalla.[1]
  • Tito Livio, Periochae XLVII.13–14, sobre el adelanto del año consular.[2]
  • Polibio alude en su Libro XXXV a las embajadas celtíberas previas al conflicto, sin mencionar a Caro por su nombre.
  • Floro, Epítome de la Historia de Tito Livio, I, 34, ofrece una breve mención del conflicto segedano.

Investigación arqueológica

El conocimiento moderno del contexto de Caro debe casi todo al proyecto Segeda, iniciado en 1984 por Francisco Burillo Mozota y M. Ostalé, que identificó Segeda I con el yacimiento del Poyo de Mara y Segeda II con el de Durón de Belmonte. Las excavaciones han documentado tanto el oppidum belo como un campamento romano cercano atribuible a la campaña de Nobilior.[14][13]

Legado y memoria histórica

Desde el año 2002, la localidad zaragozana de Mara —en cuyo término municipal se encuentra el yacimiento de Segeda I— conmemora la victoria celtíbera con la fiesta de recreación histórica de la Vulcanalia, declarada de Interés Turístico de Aragón. La celebración, organizada por la Asociación Cultural Mara Celtibérica con el apoyo del ayuntamiento, incluye visitas guiadas al yacimiento, talleres sobre cultura celtibérica y una recreación de la batalla en la que Caro venció a Nobilior.[15]

Véase también

Referencias

  1. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Apiano (1980). «45». Iberia (Trad. de A. Sancho Royo, Biblioteca Clásica Gredos edición). Madrid. ISBN 978-84-249-0146-1 |isbn= incorrecto (ayuda).
  2. 1 2 3 4 «Livy, Periochae 47.13–14» (Jona Lendering, trad.). Livius.org. Consultado el 23 de mayo de 2026.
  3. 1 2 3 Burillo Mozota, Francisco (2005). Segeda. La ciudad celtibérica que cambió el calendario. Mara (Zaragoza): Fundación Segeda – Centro Celtibérico.
  4. 1 2 Salinas de Frías, Manuel (1986). Conquista y romanización de Celtiberia. Ediciones Universidad de Salamanca. ISBN 978-84-7481-426-9 |isbn= incorrecto (ayuda).
  5. ↑ Burillo Mozota, Francisco (2007). Los Celtíberos. Etnias y estados (2.ª edición). Barcelona: Crítica. ISBN 978-84-8432-949-7.
  6. ↑ Gomis Justo, Mar (1999). Las acuñaciones del taller monetal de Sekaiza. Universidad de Valencia, Departamento de Prehistoria y Arqueología.
  7. ↑ Apiano (1980). «44». Iberia (Trad. de A. Sancho Royo, Biblioteca Clásica Gredos edición). Madrid.
  8. ↑ Goldsworthy, Adrian (2004). In the Name of Rome: The Men Who Won the Roman Empire. Londres: Weidenfeld & Nicolson. ISBN 978-0-297-84666-8 |isbn= incorrecto (ayuda).
  9. ↑ Gárate Córdoba, José María (1981). Historia del Ejército Español. Madrid: Gráficas BeCeFe.
  10. ↑ García Quintela, Marco Virgilio (1999). Mitología y mitos de la Hispania prerromana. Madrid: Akal. ISBN 978-84-460-1037-9 |isbn= incorrecto (ayuda).
  11. ↑ Marqués, Néstor F. (2018). Un año en la antigua Roma. La vida cotidiana de los romanos a través de su calendario. Barcelona: Espasa. ISBN 978-84-670-5269-8 |isbn= incorrecto (ayuda).
  12. ↑ Hernando Alcaín, Juan José; Urzay Barrios, José Ángel (2025). «Guerras en el Jalón medio durante la Antigüedad (siglo II–I a. C.)». Cuarta Provincia 7: 11-63.
  13. 1 2 «Segeda I, Segeda II y el Campamento». Patrimonio Cultural de Aragón – Gobierno de Aragón. Consultado el 23 de mayo de 2026.
  14. ↑ Burillo Mozota, Francisco (2003). «La ciudad estado celtibérica de Segeda y sus acuñaciones monetales». Palaeohispanica 3: 205-244. ISSN 1578-5386.
  15. ↑ «Vulcanalia, el día en el que Segeda venció a los romanos». Aragón Cultura (CARTV). Consultado el 23 de mayo de 2026.

Bibliografía

  • Burillo Mozota, Francisco (1999). Segeda. La ciudad celtibérica que cambió la historia. Teruel: Seminario de Arqueología y Etnología Turolense. 
  • Burillo Mozota, Francisco (2005). Segeda. La ciudad celtibérica que cambió el calendario. Mara: Fundación Segeda – Centro Celtibérico. 
  • Burillo Mozota, Francisco (2007). Los Celtíberos. Etnias y estados (2.ª edición). Barcelona: Crítica. ISBN 978-84-8432-949-7. 
  • Burillo Mozota, Francisco (coord.) (2006). Segeda y su contexto histórico: entre Catón y Nobilior (195 al 153 a. C.). Homenaje a Antonio Beltrán Martínez. Centro de Estudios Celtibéricos de Segeda. ISBN 978-84-611-4203-3. 
  • Gomis Justo, Mar (1999). Las acuñaciones del taller monetal de Sekaiza. Universidad de Valencia, Departamento de Prehistoria y Arqueología. 
  • Marqués, Néstor F. (2018). Un año en la antigua Roma. La vida cotidiana de los romanos a través de su calendario. Barcelona: Espasa. ISBN 978-84-670-5269-8 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  • Salinas de Frías, Manuel (1986). Conquista y romanización de Celtiberia. Ediciones Universidad de Salamanca. ISBN 978-84-7481-426-9 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  • Hernando Alcaín, Juan José; Urzay Barrios, José Ángel (2025). «Guerras en el Jalón medio durante la Antigüedad (siglo II–I a. C.)». Cuarta Provincia 7: 11-63. 

Enlaces externos