Castillo de Pelegrina

Castillo de Pelegrina
Bien de interés cultural
Elemento de la Lista Roja del Patrimonio

El castillo sobre el val de Pelegrina
Ubicación
País EspañaBandera de España España
Comunidad Castilla-La Mancha Castilla-La Mancha
Provincia Guadalajara Guadalajara
Municipio Sigüenza
Localidad Pelegrina
Ubicación Roquero
Coordenadas 41°00′50″N 2°38′23″O / 41.013927142472, -2.6396587449242
Características
Tipo Castillo-palacio
Materiales Piedra sillar
Perímetro 100 m
Altura 8 m
Historia
Comitente Bernardo de Agén
Construcción Siglo XII
Destrucción 1811
Período en uso S. XII-XVI
Hechos bélicos
Gestión y protección
Estado En ruinas
Visitable No
Bien de interés cultural
Patrimonio histórico de España
Categoría Monumento
Código RI-51-0010726
Declaración 22 de abril de 1949
Mapas y planos

El castillo de Pelegrina es una fortificación española construida entre los siglos XII y XIII en la localidad de Pelegrina, en el término municipal de Sigüenza (provincia de Guadalajara).

Cuenta con la protección genérica de los castillos españoles.[1] Por tanto, es bien de interés cultural con categoría de monumento.[2][3]

Descripción

Se trata de un castillo roquero alzado sobre un cerro que domina el valle del río Dulce. Fue construido en piedra sillar y tiene una planta alargada de unos veinticinco metros de longitud y unos muros de medio metro de ancho por ocho de alto rodeados por varios torreones cilíndricos. En la parte norte se sitúa la torre del homenaje, de planta cuadrada y dos pisos. Defendía la puerta de acceso principal, alta y en forma de arco de herradura. Al sur, entre dos torreones, estuvo una segunda puerta menor y tuvo forma de arco de medio punto. Alrededor del castillo se levantó una barbacana.

Historia

Con la reconquista cristiana de la comarca de Sigüenza en 1124 se restituye la diócesis en esta ciudad. Alfonso VII dona Pelegrina al obispado seguntino en agradecimiento por la ayuda dada en la empresa por parte de su primer obispo, Bernardo de Agén. La tranquilidad de la aldea la hace propicia para el retiro espiritual y el descanso, lo que motiva que a finales del siglo XII el obispado se plantee la construcción de un castillo a tal fin, que además debiera ser fuerte para evitar que pudiese ser tomado con facilidad, temiendo que aún lo pudiese ser por la todavía próxima frontera entre reinos cristianos y andalusíes.

En 1710 fue incendiado y destruido durante la guerra de Sucesión y, posteriormente, reconstruido. Un siglo después fue testigo de varias batallas de la guerra del Francés entre las tropas de El Empecinado y las napoleónicas hasta que en 1811 fue destruido por las últimas antes de su retirada dejándolo en ruina.

Referencias

Bibliografía

  • GARCÍA DE PAZ, José Luis. Castillos y fortificaciones de Guadalajara. Editorial Nueva Alcarria. Guadalajara, 2007. ISBN 978-84-96885-17-2.
  • HERRERA CASADO, Antonio. Guía de campo de los castillos de Guadalajara. Aache ediciones. Guadalajara, 2006. ISBN 978-84-96236-89-9.
  • LAYNA SERRANO, Francisco. Castillos de Guadalajara. Ediciones Aache. Guadalajara, 1994. ISBN 978-84-87743-47-4.

Enlaces externos