Disracionalidad

Disracionalidad (del inglés dysrationalia) es un concepto psicológico referido a una incapacidad de pensar racionalmente a pesar de poseer una inteligencia adecuada o por encima de la media.[1] A pesar de su sonoridad, se trata de un elemento de la psicología educativa y no una patología mental.[2]

Historia

El psicólogo Keith Stanovich propuso el concepto de disracionalidad al comienzo de la década de 1990. La definió como un trastorno del aprendizaje que entorpece la formación de las creencias o el juicio sobre su consistencia o pertinencia.[3] Sin embargo, el investigador Kenneth Kavale opinó más bien que se la debería considerar un trastorno formal del pensamiento, porque la disracionalidad no tiene impacto observable en el éxito académico.[4]

Por su parte, Robert Sternberg que la disracionalidad necesita una mejor conceptualización, ya que no ofrece marco teórico, explicación sobre su origen o forma de medirla.[5][6] Sternberg también hizo notar que se trata de un concepto peligroso, sin barreras para clasificar como disracional cualquier creencia con la que el investigador no esté de acuerdo.[5] Stanovich se defendió de estas acusaciones diciendo que lo mismo podría decirse de otros elementos, como la misma inteligencia.[7][8]

Ejemplos

Una encuesta en la surcursal canadiense del Mensa mostró que el 44 % de ellos creían en la astrología, el 51% en los biorritmos y el 56% en las visitas de extraterrestres a la Tierra. Stanovich argumentó que estas creencias no tienen evidencia válida y por tanto componen un ejemplo de disracionalidad.[1] Sternberg, en cambio, replicó que tampoco hay evidencia de ausencia para estas creencias, por lo que no pueden ser un ejemplo de lo propuesto.[6] Stanovich respondió a su vez que el propósito del ejemplo era cuestionar la racionalidad epistémica del proceso por el que las personas llegan a estas improbables conclusiones, no asumir la irracionalidad basada en el contenido de las conclusiones.[8]

Véase también

Referencias

  1. 1 2 Stanovich, Keith E. (October 1993). «Dysrationalia: a new specific learning disability». Journal of Learning Disabilities 26 (8): 501-515. PMID 8245696. S2CID 220675184. doi:10.1177/002221949302600803.
  2. ↑ Ibarra Flores, Alexander (11 de enero de 2015). «Inteligencia versus comportamiento racional: ¿Qué miden los tests de inteligencia?». Atril Digital. Consultado el 2 de septiembre de 2025.
  3. ↑ Stanovich, Keith E. (May 1994). «An exchange: reconceptualizing intelligence: dysrationalia as an intuition pump». Educational Researcher 23 (4): 11-22. JSTOR 1176257. S2CID 144742980. doi:10.3102/0013189X023004011.
  4. ↑ Kavale, Kenneth A. (October 1993). «How many learning disabilities are there? A commentary on Stanovich's 'Dysrationalia: a new specific learning disability'». Journal of Learning Disabilities 26 (8): 520-523, 567; discussion 524-532. PMID 8245698. S2CID 32161548. doi:10.1177/002221949302600805.
  5. 1 2 Sternberg, Robert J. (May 1994). «What if the construct of dysrationalia were an example of itself?». Educational Researcher 23 (4): 22-27. JSTOR 1176258. doi:10.3102/0013189X023004022.
  6. 1 2 Sternberg, Robert J. (October 1993). «Would you rather take orders from Kirk or Spock? The relation between rational thinking and intelligence». Journal of Learning Disabilities 26 (8): 516-519; discussion 524-532. PMID 8245697. S2CID 32469115. doi:10.1177/002221949302600804.
  7. ↑ Stanovich, Keith E. (October 1993). «It's practical to be rational». Journal of Learning Disabilities 26 (8): 524-532. S2CID 143777227. doi:10.1177/002221949302600806.
  8. 1 2 Stanovich, Keith E. (October 1994). «The evolving concept of rationality: a rejoinder to Sternberg». Educational Researcher 23 (7): 33. JSTOR 1176937. S2CID 143370750. doi:10.3102/0013189X023007033.