Dragón turquesa

El Dragón Turquesa en el emblema nacional chino, 1913–1928
Exhibición del Dragón Turquesa en Marina Bay Sands
Exhibición del Dragón Turquesa en Marina Bay Sands, Singapur, durante el Año Nuevo Lunar de 2024.

El Dragón Turquesa (青龍, Qīnglóng) es uno de los reyes dragón, deidades superiores de las cinco regiones (五方上帝 Wǔfāng Shàngdì). También es uno de los cuatro emblemas de las constelaciones chinas, que son las representaciones astrales del Wufang Shangdi. El Dragón Turquesa representa el este y la primavera, y se relaciona también con la madera y la mañana.[1] Como el carácter 青 significa tanto azul como verde, a veces también se traduce como Dragón Azul-Verde, Dragón Verde o Dragón Azul.

Este dragón también se conoce como Seiryū en japonés, Cheongryong en coreano y Thanh Long en vietnamita.

Descripción

El Dragón Turquesa tiene cabeza de camello, con un cuerno como de ciervo sobre el hocico; orejas de toro, cuello de serpiente, vientre de rana o de molusco, patas de tigre, garras de águila, y está cubierto de escamas como un pez. La boca, erizada de dientes afilados, exhala espuma de mar, y sus enormes ojos de serpiente lanzan destellos de fuego. Habitualmente, se le representa con una perla roja saliendo de la boca, que simboliza la Luna. Esta perla es uno de los tesoros más valiosos de los dragones; la guardan en la boca o bajo el mentón, y se le atribuyen propiedades mágicas: despedía una luz radiante que nunca se extinguía, y hacía que las cosas cercanas crecieran y se multiplicaran. Esta relación de la Luna con el dragón ha quedado por ejemplo en el término 朧 (lóng), que significa «débilmente iluminado» o «pálido» (como la luz de la Luna), y que está formado por 月 (yuè), «Luna», y 龍 (lóng), «dragón».[2]

Los dragones en China no tienen nada que ver con los dragones occidentales. No son seres malvados que exigen el sacrificio de doncellas, sino seres benéficos, aunque a veces, llevados por la ira, pueden causar tifones e inundaciones. En China, los dragones simbolizan el poder, la fuerza y la buena suerte; en muchas dinastías, el dragón fue el símbolo del emperador. Los dragones chinos no lanzan fuego por las fauces, sino nubes, y tienen poder sobre las aguas: la lluvia, los lagos, los ríos... Se representan de muchas formas: como peces, tortugas... pero generalmente son seres serpentiformes con cuatro patas, aunque pueden volverse invisibles y adquirir forma humana a voluntad. Cuando representa al emperador, el dragón tiene cinco patas para señalar su superioridad sobre los demás animales.

Existen cuatro reyes dragón principales, soberanos de los cuatro mares que, según los chinos, rodean el mundo. Estos reyes viven en palacios de cristal en el fondo de las aguas, rodeados de tesoros que a veces entregan a algún mortal que les haya complacido. De ellos depende la lluvia, y en tiempos de sequía los chinos sacaban sus imágenes al sol porque creían que esto les producía dolor de cabeza y, para evitarlo, los reyes dragón provocaban la lluvia.

Origen

Los dragones prefieren las zonas húmedas y pantanosas; se entierran en el fango para pasar el invierno aletargados, y despiertan con las primeras lluvias de primavera, lo que recuerda a los cocodrilos. Hoy en día, la única especie de cocodrilo que vive en China es el aligátor chino (Alligator sinensis), una especie relativamente pequeña, de hasta dos metros de longitud, muy tímido y dócil, que se alimenta de peces y ranas que captura bajo el agua, aunque en zonas habitadas puede matar gallinas y perros. Sin embargo, aún en tiempos históricos podía encontrarse en la costa sur de China el cocodrilo marino (Crocodylus porosus), el mayor del mundo, que puede superar los seis metros de longitud y ataca al ganado e incluso al hombre.[2] Y, hasta el siglo XV, vivió también en los ríos del sur de China el recientemente descubierto gavial chino (Hanyusuchus sinensis), que alcanzaba los seis metros de longitud y, aunque su dieta consistía principalmente en peces, también devoraba de vez en cuando un ciervo o incluso un ser humano. El dragón chino bien pudiera ser una mitificación de estos animales. Su aparición en la primavera, después del letargo invernal, llevó a los chinos a asociarlo con la primavera y con el poder del agua, ya que en primavera las lluvias hacen reverdecer la naturaleza.

El Dragón Turquesa en la bandera nacional china durante la dinastía Qing, 1889–1912

El dragón turquesa aparece en la bandera china de la dinastía Qing (1644-1912), y es uno de los dioses de las puertas que protegen las casas de demonios y malos espíritus.

Astronomía

El dragón turquesa corresponde aproximadamente a las constelaciones de Virgo, Libra, Escorpio y Sagitario. Al igual que los otros tres emblemas, está dividido en siete mansiones (posiciones de la Luna). Los nombres y las estrellas determinantes son:[3][4]

Mansión n.ºNombre (pinyin)TraducciónEstrella determinante
1角 (Jiǎo)CuernoSpica
2亢 (Kàng)Cuelloκ Vir
3氐 (Dǐ)RaízZubenelgenubi
4房 (Fáng)Habitaciónπ Sco
5心 (Xīn)CorazónAntares
6尾 (Wěi)Colaμ Sco
7箕 (Jī)Cedazoγ Sgr

El naturalista y sinólogo neerlandés Gustaaf Schlegel[2] relacionaba el dragón turquesa con la constelación occidental del Escorpión. Uno de los nombres que los antiguos griegos daban a esta constelación era mega therion, «gran animal», y en muchas cartas celestes antiguas griegas y egipcias aparece representada por un cocodrilo. El corazón y la cola del dragón turquesa corresponden respectivamente al corazón y la cola del Escorpión.

Ver también

Referencias

  1. ↑ Tom, K.S. (1989). Echoes from Old China: Life, Legends, and Lore of the Middle Kingdom. University of Hawaii Press. pp. 55. ISBN 9780824812850 – vía Internet Archive. (requiere registro).
  2. 1 2 3 Schlegel, Gustaaf (1875). Uranographie chinoise.
  3. ↑ «The Chinese Sky». International Dunhuang Project. Archivado desde el original el 25 de junio de 2011.
  4. ↑ Sun, Xiaochun (1997). Helaine Selin, ed. Encyclopaedia of the History of Science, Technology, and Medicine in Non-Western Cultures. Kluwer Academic Publishers. p. 517. ISBN 0-7923-4066-3. Consultado el 25 de junio de 2011.

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