El buen mal
| El buen mal | ||
|---|---|---|
| de Samanta Schweblin | ||
| Género | Cuento | |
| Idioma | Español | |
| Editorial | Seix Barral | |
| País | Argentina | |
| Fecha de publicación | 2025 | |
El buen mal es el cuarto libro de cuentos de la escritora argentina Samanta Schweblin, publicado en mayo de 2025 por la editorial Penguin Random House.[1] Los cuentos fueron traducidos al inglés bajo el título Good and Evil and Other Stories por Megan McDowell y publicados por Knopf.[2] El libro fue galardonado con el Premio Aena de Narrativa como el mejor libro de la literatura hispanoamericana de 2025.[3]
Contenido
El epígrafe es de Silvina Ocampo: "Lo raro siempre es más cierto"[4][5]
El libro consta de los siguientes cuentos:
| Título | Sinopsis |
|---|---|
| «Bienvenida a la comunidad» | Una mujer se lanza al agua queriendo suicidarse, pero no lo logra ahogarse. Decidida a borrar cualquier rastro de lo que acaba de hacer, regresa a casa, se pone ropa seca, esconde las notas de suicidio que había preparado cuidadosamente para su familia y retoma el ritmo banal de la vida doméstica. Mientras realiza mecánicamente sus tareas diarias, su percepción del mundo adquiere una cualidad inquietante y onírica. Cuando el conejo de sus hijas pequeñas desaparece y es encontrado posteriormente por su vecino, el equilibrio de la mujer se ve aún más perturbado cuando este hace una observación desconcertante sobre ella y ofrece una perspectiva extraña sobre la idea y el significado del dolor.[6][7] |
| «Un animal fabuloso» | Es la historia de una amistad tensa, recuerdos, dolor y pérdida, Leila se desestabiliza al recibir una llamada de Elena, su amiga de la que se había distanciado, después de veinte años. Elena desea hablar de su hijo, cuya muerte el lector presiente, y en la que Leila tuvo un papel involuntario. Mientras Leila escarba en los recovecos de su memoria, recuerda cómo el hijo de Elena le expresó su deseo de convertirse en caballo justo antes de su trágica muerte, y esta revelación le da un aura extraña al relato, convirtiéndose en una última esperanza de reconciliación.[8][7] |
| «William en la ventana» | La historia sigue a dos mujeres -la narradora y Denyse- que forjan una amistad inesperada en un retiro de escritores en Shanghái. El esposo de la narradora se encuentra en Buenos Aires, luchando contra el cáncer, y la inminente posibilidad de su muerte la ensombrece persistentemente, dejándola incapaz de imaginar la vida sin él. Denyse también lidia con la amenaza de la pérdida, aunque en su caso teme perder no a su esposo, sino a su gato, William. Cuando Denyse se entera de la muerte de William tras una fiesta de cumpleaños improvisada, las dos mujeres se inquietan por unos misteriosos arañazos que provienen de la habitación de Denyse[9][7] |
| «El ojo en la garganta» | Un breve momento de distracción de un padre conduce a una tragedia cuando su pequeño hijo (el narrador) se traga una batería de litio, lo que resulta en una traqueotomía que deja al niño mudo: un giro devastador de los acontecimientos que cambia la vida de la familia para siempre.[10][7][11] |
| «La mujer de Atlántida» | Dos jóvenes hermanas se divierten recorriendo en las noches las casa de playa vacías del balneario en el que viven, hasta que encuentra a una anciana poeta alcohólica que vive sola y deciden ayudarla. Su intención es noble, pero los sucesos finalmente desembocan en una tragedia. [12] |
| «El Superior hace una visita» | Lidia, que visita con frecuencia a su madre en una residencia de ancianos, descubre que ya no la reconoce. Lidia también está envejeciendo: está divorciada, tiene una hija adulta que vive en otro continente y no tiene planes de visitarla. Buscando un nuevo comienzo, hipoteca un apartamento, pero se pregunta si su vida hasta ahora ha tenido un propósito real, una pregunta que persiste aunque no espere ninguna revelación dramática.[13][7]
Schweblin comentó en una entrevista: "Estoy muy peleada con la idea de lo normal. ¿Qué es lo normal, lo establecido? ¿Qué es lo posible versus lo imposible? La normalidad es tal vez la mayor ficción en la que vivimos. Mis personajes justamente quiebran ese espacio y se dan cuenta de que era posible cruzar el espejo, sin romperlo, situarse fuera de lo establecido, en ese espacio que se parece un poco a la locura si lo mirás desde afuera, pero donde de pronto se encuentra la solución a lo que buscamos, donde tal vez resida la felicidad. Estamos todo el tiempo tratando de pertenecer, de ser normales, de estar a la altura. Me da risa pensar que todas nuestras sociedades se basan en la idea de la normalidad, que es más ridícula quizás que la idea de Dios."[14] |
Recepción
El crítico literario de The Guardian, Sam Byers, afirma que "La más reciente colección de relatos de la escritora argentina Samanta Schweblin, la tercera en inglés, quizá no se pueda catalogar como "terror" en el sentido tradicional, pero comparte con el género su esencia espiritual. En la visión de Schweblin, las barreras que separan una cosa de otra —lo deseado de lo indeseado, lo ambiental de lo físico, lo inofensivo de lo violento y caótico— son tan porosas que resultan inexistentes. El verdadero horror, nos recuerda, no es ni de otro mundo ni sobrenatural, sino simplemente el reconocimiento de las condiciones fundamentales de la vida."[15]
El autor Colum McCann comenta que "Los personajes de El buen mal se encuentran en un punto sin retorno, deslumbrados por el resplandor de la tragedia inminente. Vulnerables y profundamente humanos, quedan atrapados en el instante en que lo siniestro irrumpe en sus vidas. Algunos se transforman, otros se aíslan, otros se debaten entre la culpa y la ternura. Todos están impulsados por la incertidumbre. La prosa de Schweblin se vale de la tensión y la verdad para construir un universo literario en el que los monstruos de la vida cotidiana se nos acercan tanto que casi podemos sentir su aliento. Su escritura provoca asombro e inquietud, un estado de alarma que a la vez nos transporta a un mundo hipnótico tan reconocible como extraño."[16]
Santiago Cembrano retoma el tema del epígrafe: "Schweblin se apoya en esa relación entre lo raro y la atención que genera. Parece decirnos que lo que consideramos «normal» es producto de una anestesia social que nos distrae; si rompemos su efecto, si prestamos atención, podemos ver. Vemos lo doloroso, lo deforme, lo horrible, lo marginal, lo imposible. Nos despertamos y sentimos con una intensidad que incomoda, que revela. Una intensidad verdadera."[5]
La autora Joyce Carol Oates indica que "Las historias de El buen mal l son poderosamente evocadoras e inquietantes. Parecen flotar, como sueños febriles, entre las reconfortantes familiaridades de la vida doméstica y los crudos, impredecibles y visionarios vuelos del inconsciente."[17]
Ute Pappelbaum considera que "Desde el principio, el libro rechaza las certezas de la narrativa lineal. Los personajes hablan en primera persona, pero este "yo" no es un centro, sino un eco. Schweblin usa la primera persona no para la intimidad, sino para la disociación. Los cuerpos son concretos, vulnerables, ocasionalmente dañados, pero sus pensamientos permanecen extrañamente distantes. Cuentan sus propias historias como si fueran de segunda mano. Esto crea un efecto que no se llama patetismo, sino silencio. En este silencio, el horror crece. No como una intrusión externa, sino como una manifestación de lo que ya está ahí: las abrumadoras exigencias de la vida cotidiana, el peso de los roles familiares, el silenciamiento dentro de sistemas que nadie creó, y que, sin embargo, funcionan. Los textos tratan sobre niños, padres, vecinos, cónyuges. No tratan sobre perpetradores y víctimas. Sino sobre órdenes en los que el cuidado se convierte en vigilancia y la intimidad en amenaza. La culpa nunca es espectacular. Perdura."[18]
Referencias
- ↑ «El buen mal / Good and Evil and Other Stories». Consultado el 10 de marzo de 2026. «Magnéticos e irresistibles. En cada uno de los cuentos de El buen mal, Samanta Schweblin nos abduce a otra dimensión donde quedamos en contacto íntimo con sus personajes. Encandilados por el fulgor de la inminente tragedia, vulnerables y profundamente humanos, advierten cuánto podría transformarlos la irrupción de lo inesperado. A algunos los dejará de pie frente al dolor, a otros dialogando con la culpa y a todos atravesados por la incertidumbre. ¿Importa saber qué es verdad? Se trata, de principio a fin, de ser partícipes de un fenomenal artificio literario. Con inédita perspicacia, Schweblin intuye el punto de quiebre de una voluntad, la intensidad premonitoria de un temblor y la lejanía que impone la ternura. Conoce la mejor de las infinitas posibilidades de una historia y el modo de encajar las piezas de una trama para dar con un gran relato que se hunda y proyecte, oscurezca e ilumine el día a día de la época y el alma de quienes la habitan. En su literatura, premiada internacionalmente, los filos entre realidad y ensueño deslumbran como los de un cuchillo.»
- ↑ Daniel Gigena (23 de septiembre de 2025). «Apuestas y elogios: ponderan en Estados Unidos y Reino Unido a Samanta Schweblin, cuyo nombre “suena” para el Nobel de Literatura». La Nación (Buenos Aires). Consultado el 10 de marzo de 2026.
- ↑ Rubio, Carlota (9 de abril de 2026). «La escritora argentina Samanta Schweblin gana el millón de euros del premio Aena de Narrativa». El País. Consultado el 9 de abril de 2026.
- ↑ Schweblin, 2025, p. 7.
- 1 2 Santiago Cembrano (15 de mayo de 2025). «Lo raro siempre es más cierto». Consultado el 10 de marzo de 2026.
- ↑ Schweblin, 2025, pp. 9-29.
- 1 2 3 4 5 «Good and Evil and Other Stories – Samanta Schweblin (tr. Megan McDowell)». 18 de octubre de 2025. Consultado el 10 de marzo de 2026.
- ↑ Schweblin, 2025, pp. 31-45.
- ↑ Schweblin, 2025, pp. 47-66.
- ↑ Schweblin, 2025, pp. 67-108.
- ↑ Zacarías Marco. «Un agujero en la palabra Sobre El ojo en la garganta, de Samanta Schweblin». Consultado el 11 de marzo de 2026.
- ↑ Schweblin, 2025, pp. 109-152.
- ↑ Schweblin, 2025, pp. 153-184.
- ↑ Melina Balcázar (1 de febrero de 2025). «“Me considero una cuentista que cada tanto falla y no le queda sino escribir doscientas páginas más para decir lo que debería haber escrito en diez”». Consultado el 10 de marzo de 2026.
- ↑ Sam Byers (26 de agosto de 2025). «Good and Evil and Other Stories by Samanta Schweblin review – grasping the essence of horror». The Guardian (en inglés). Consultado el 10 de marzo de 2026.
- ↑ «Good and Evil and Other Stories». 2025. Consultado el 10 de marzo de 2026.
- ↑ Joyce Carol Oates (14 de septiembre de 2025). «Joyce Carol Oates on a Mesmerizing New Story Collection». The New York Times. Consultado el 10 de marzo de 2026. (requiere suscripción).
- ↑ Ute Pappelbaum (28 de noviembre de 2025). «Das gute Übel. Samanta Schweblins Erzählband als Zustand der Schwebe» (en alemán). Consultado el 11 de marzo de 2026.
Bibliografía
- Schweblin, Samantha (2025). El buen mal. Penguin Random House. ISBN 978-9915-690-80-3.