Etimología de Navarra

Navarra durante la Edad Moderna: las cinco merindades de la Alta Navarra y la tierra de Ultrapuertos o Baja Navarra (en morado)

Bajo el nombre de Navarra (en euskera: Nafarroa; en francés: Navarre; en occitano: Navarra)[1][nota 1] viene conociéndose desde la Edad Media, con variaciones, un territorio situado a ambos lados del extremo occidental de los Pirineos, entre los ríos Adur y Ebro, articulado en torno a la ciudad de Pamplona. El origen del mismo es oscuro y objeto de debate entre filólogos y otros expertos, aunque la mayoría coincide en acordarle a su raíz un origen vasco o prerromano, a partir de la cual el topónimo habría evolucionado de manera dispar en las distintas lenguas del territorio.

Sus habitantes son los navarros y navarras (en euskera: nafarrak; en francés: navarrais y navarraises; en occitano: navarrés y navarresas).

Contexto histórico

Navarra bajo Sancho VI, al tiempo de su intitulación como rey de Navarra

En 1162, el rey Sancho VI de Pamplona pasó a intitularse rey de Navarra, tomando así un topónimo ya en uso en los siglos anteriores. En el siglo XVI, el territorio quedó dividido en dos entidades, ambas llamadas Reino de Navarra, con su propio monarca e instituciones. La parte septentrional o Baja Navarra (en euskera: Nafarroa Beherea o Baxenabarre; en francés: Basse-Navarre; en occitano: Baisha Navarra)[nota 2] quedó unida dinásticamente al reino de Francia en 1589 y desapareció como entidad política en 1789, durante la Revolución francesa. Actualmente es un pays integrado dentro de la Comunidad de aglomeración del País Vasco, en el departamento de los Pirineos Atlánticos.[2] La parte meridional o Alta Navarra (en euskera: Nafarroa Garaia; en francés: Haute-Navarre; en occitano: Hauta Navarra) quedó unida a la Corona de Castilla, primero como reino y desde 1841 como provincia foral. En 1982 se constituyó en la Comunidad Foral de Navarra, forma que mantiene en la actualidad.[3]

Mikel Belasko, citando a Roldán Jimeno, explica que « los navarros, un conjunto humano de extracción social humilde, labradores, y lingüísticamente de habla vasca, constituyen el hecho diferencial del reino y esto se traduce finalmente en su propia denominación, desplazando sorprendentemente a una denominación ya establecida como Reino de Pamplona, con el prestigio añadido de su pasado romano ». Esta diferenciación sería, además de social, lingüística, aportando como ejemplo que de dos « dux Navarrorum » (duques navarros) que acudieron a la corte de Carlos II de Francia (843-877), uno era pamplonés y el otro gascón.[4]

Euskaltzaindia, la Academia de la Lengua Vasca, ha establecido que « Nafarroa es el nombre vasco original, siendo Naparroa variante posterior, y que el gentilicio vasco más antiguo es nafar, no napar ni nafartar ».[5]

Usos del topónimo

Escudo de Navarra

En la actualidad, el término Navarra se utiliza sobre todo para referirse a la Alta Navarra o Comunidad Foral de Navarra, siendo que Baja Navarra es la forma más habitual para este territorio, aún dentro del mismo. Además de su uso principal, como denominador del territorio que lo vio nacer, el topónimo está presente en numerosos lugares e instituciones, dentro y fuera del mismo.[6][7][8]

Las instituciones del territorio, como el Gobierno de Navarra, el Parlamento de Navarra, el Consejo de Navarra o la Cámara de Comptos de Navarra, entre otros, toman su nombre.[9] También hace lo propio Diario de Navarra, uno de los principales periódicos del territorio, así como Navarra Televisión e instituciones culturales del territorio como federaciones deportivas. En San Juan Pie de Puerto está el collège de Navarre, una de las instituciones educativas más importantes de la Baja Navarra. Varias denominaciones de origen o indicaciones geográficas de productos navarros o producidos en territorio navarro llevan el nombre de Navarra: DO Navarra (vino), DOP Aceite de Navarra, IGP Espárrago de Navarra, IGP Patxaran Navarro, IGP Ternera de Navarra, IGP Txistorra de Navarra...

Logotipo de la Cámara de Comptos de Navarra

Es también un apellido, bajo las formas Navarro y de Navarra, llevado también por los miembros de la familia real de Navarra. Fue asimismo en la Edad Media un nombre de pila de mujer, mayoritariamente localizado en el reino de su nombre, habitualmente bajo la variante Nafarra. En muchos municipios del territorio, tanto altonavarros como bajonavarros, una de las vías públicas más importantes recibe el nombre de Navarra, como la avenida de Navarra y la avenida de la Baja Navarra en Pamplona o la route de Navarre entre San Pelay y San Juan de Pie de Puerto. En la capital, uno de sus burgos, el más antiguo, recibe el nombre de Navarrería (en euskera: Nabarreria), poblado por navarros, en contraposición al burgo de San Cernin, poblado por francos.[10]

Algunas corrientes del nacionalismo vasco utilizan el topónimo Navarra y sus símbolos para referirse al territorio conocido como Euskal Herria o Vasconia, por haber sido el Reino de Navarra el único estado independiente del pueblo vasco.[11]

Debido a la influencia del Reino de Navarra o a la emigración de navarros, el topónimo ha sido exportado a otros lugares, mayoritariamente poblaciones, como Herrera de los Navarros, Nabas (Nabarzi), Naharros (del Río, de Valdunciel, etc.), Narrillos (del Álamo, de San Leonardo, del Rebollar, etc.), Narros (en Ávila y en Soria, del Castillo, del Puerto, de Saldueña, etc.), Navardún, Navarrenx (Nabarrengose), Navarrés, Navarrete (en Álava, Rioja y Teruel), la Sonsierra de Navarra, Villar de los Navarros... También encuentra este topónimo presencia en América, como pueden ser Navarro, Nueva Navarra (actuales Sonora y Sinaloa), Artieda del Nuevo Reino de Navarra...

En Pau se encuentra el Parlamento de Navarra, tribunal de justicia fundado por el rey Luis II de Navarra y XIII de Francia, actual sede del consejo departamental de los Pirineos Atlánticos. En París estuvo entre 1304 y 1789 el Colegio de Navarra, institución educativa fundada por la reina Juana I de Navarra.

Sinónimo de vasco y euskera

Evolución del euskera en Navarra. Las áreas en rojo oscuro indican predominio, aquellas en claro una presencia notable.

Hasta finales de la Edad Moderna, consta un uso relativamente indiscriminado de vasco, vascón o vascongado y navarro como equivalentes, aunque con distintos grados.

En la Edad Media, Aymeric Picaud recoge varios testimonios en los que navarro se utiliza en el sentido de euskaldun, esto es, que habla vasco. Cita un convenio sobre unas bustalizas, donde los jefes de los pastores enfrentados aparecen referidos en « lingua navarrorum », esto es, en euskera, como « unamaizter et buruzagi ». Esta igualdad también queda patente en el Fuero General de Navarra y otros fueros concedidos a poblaciones, donde se utiliza indiscriminadamente navarro y vascongado para referirse al euskera y sus hablantes: « dice navarro gaizes berme [...] dice bascongado erret bide ».[5]

Los propios habitantes del Reino de Navarra utilizaban navarro en este sentido, como consta, entre otros, por dos testimonios de la Ribera (zona romanceada desde antiguo) del siglo XIII. Uno, de Peralta, donde, refiriéndose a Garcia Elihart y Sancia Zuria, vascoparlantes, se dice que "venían de Navarra". Otro, de Tudela, cuando la ciudad envió varios mensajeros a la corte del rey Teobaldo I, hablando de ellos como los « homes que fueron a Navarra ».[5]

En la Corona de Aragón, el gentilicio o adjetivo navarro se empleaba indistintamente junto con vasco, vascón o vascongado, especialmente en Aragón y Valencia, al igual que en Castilla se denominaban vizcaínos a todos los vascos. Así lo recoge Manuel Larramendi en el siglo XVIII: « la bobería del común de los castellanos y demás españoles cuando en lo hablado y en lo escrito entienden a todos los vascongados con el nombre de vizcaínos... y de aragoneses y valencianos, que llaman navarros a los vascongados », citando además un partido de pelota vasca en Cartagena protagonizado por unos "navarros" originarios de Guipúzcoa.[8]

Poco a poco, se produjo una desconexión gradual entre ambas nociones, consistente con el retroceso experimentado por la lengua vasca en Navarra y por unas fronteras y territorio bien definidos y asentados.

Evolución

Recopilación de fueros de Navarra (1614)
Constitución del Reino de Navarra (1789)

A continuación se incluye un resumen de la evolución del topónimo Navarra en distintos idiomas a lo largo del tiempo:[12][13][nota 3]

  • « Pampilona destructa, Hispanis et Wascones suiugatos, etiam et Nabarros, reversus est in partibus Franciae » (778)
  • « Nauarra » (1047)
  • « Regnante Sancio rege in Aragone et in tota Nauarra » (1086)
  • « Comite Sancio in Nafarra » (1102)
  • « ad villam que dicitur Turres, in terra scilicet Navarrorum » (1109)
  • « se dize en Castellano Navarra e Nafarroa en basquenze » (1150)
  • « Sancius rex in Nauarra » (1158)
  • « doña Urraca de Nabarra » (1212)
  • « Dona Iohana, fii del rey don Enrric, reyna de Nauarra » (1278)
  • « Karlos, por la gracia de Dios rey de Nauarra, conte de Eures » (1385)
  • « en frontera de los Reynos de Francia e de Nabarra » (1466)
  • « Gucizco Andre Noble Ioanna Albrete Naffarroaco Reguina » (1571)
  • « Araba lutoz jançiric / ez ara eroan / barrundiarra frutaric / Nafarroaric / jasi çebidi gararric » (1600)
  • « Vernacula certe Vasconum Navarrorum lingua istudoppidum non Pompelon, sed Iruna audit » (1637)
  • « Naffarroaco hirur estatuac » (1643)
  • « Otsagabiren eta Larraneren artean, Nafarroa garaico eta Suberoaco mugan » (1657)
  • « Orhico xoria Orhin Laket. Orhi da Bortuetan mendi gora bat, Nafarroa elgataco, eta Suberoaco mugan » (1657)
  • « Pampelune, cité principale du Royaume de Navarre » (1657)
  • « Naffarroaco historian » (1660)
  • « Nafarroac ezarri du / erreguearen obian » (1666)
  • « Don Phelipe por la gracia de Dios, Rey de Castilla, de Navarra » (1711)
  • « Naffarroa garaja parteric guehiena; Naffarroa beherea; Çuberoa » (1712)
  • « he hablado mucho de los dialectos del vascuence, que está derramado en España por las provincias de Guipúzcoa, Vizcaya, Alava y Navarra la Alta, y en Francia por Navarra la Baja, Labort y Zuberoa o país de Soule » (1754)
  • « El emperador Carlos Quinto de gloriosa memoria gustaba de hablar vascuence [...] y asi de personas fidedignas he sabido, que encontrando en el camino á un arriero de Navarra le preguntó en bascuence: Mandazaia nondic zatoz? Arriero de donde venis? y respondió Nafarroatic de Navarra » (1850)
  • « Navarra constituye una Comunidad Foral con régimen, autonomía e instituciones propias », « Nafarroa Foru Erkidego bat da, araubide, autonomia eta erakunde berekiak dituena » (1982)

Hipótesis sobre su origen

Son varios los autores a través de los tiempos que han intentado explicar el origen de este topónimo, de origen incierto. Pascual Madoz ya recordaba en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar que « son infinitas las etimologías que se han buscado a este nombre ». La mayoría de ellos coinciden sin embargo en señalar una composición doble, con una raíz naba(r) o nafar y un sufijo vasco -oa, reducido a -a en lenguas romances. En castellano, la alternancia entre -b- y -v- es meramente gráfica, ya que se trata de idénticos fonemas, y dado que desde antiguo la escritura más habitual era -v-, se ha fijado así. Sin embargo, originalmente era -b-, ya que en euskera no existe la letra -v-. Por su parte, la doble -rr- responde a la unión de la raíz y el sustantivo, típica del euskera.[13]

Raíz

Naba

Pamplona y su cuenca desde el monte Irulegi. Al fondo, sierras de Sarbil y Andia.
Llanura sin edificar en Pamplona (barrio de la Magdalena). Al fondo, llanuras edificadas en Burlada y Villava y montes del Pirineo.
Campos en la cendea de Ansoain. Detrás el área metropolitana de Pamplona, bajo la sierra de Tajonar.

La Cuenca de Pamplona es una región geográfica delimitada por las distintas cadenas montañosas que rodean la ciudad, como Alaiz, Erreniega o Sarbil. El centro, compuesto por pequeñas colinas rodeadas por ríos como el Araquil, Arga, Elorz o Sadar, contrasta con las pronunciadas pendientes de las faldas de los montes que la rodean y con las comarcas circundantes, con un relieve mucho más escarpado. Atendiendo a esta situación, algunos autores han acudido al término naba, de origen prerromano y probablemente protovasco, que precisamente se traduce como 'tierra llana rodeada por montañas'. Estos autores consideran que el topónimo aplicaba inicialmente a la comarca y que se extendió al resto del territorio al cambiar el nombre del reino de Pamplona por el de Navarra, surgiendo así el término cuenca de Pamplona como sustituto de Navarra para la zona que inicialmente comprendía.[14][15]

Antonio de Nebrija, autor andaluz de finales del siglo XV, utilizaba la forma « Nabaria » al considerar que derivaba del vocablo castellano nava, originario a su vez del protovasco naba.[16]

En 1821, el pruso Wilhelm von Humboldt expuso que « en castellano actual la palabra nava ha conservado el mismo sentido ['llano', 'llanura'], como lo atestigua el nombre de la famosa victoria alcanzada el año 1212 por los cristianos sobre los moros en las Navas de Tolosa. Arra es una terminación muy frecuente de las palabras vascas, y la etimología de Navarra como comarca llana, próxima a los Pirineos, no ofrece ninguna duda ». No solo se contentó con afirmar el origen en naba, sino que además escribió que « el euskera, en sentido estricto, no admite la f. Pero muchas veces la b y la p se confunden con ella, como en apaldu y afaldu ('cenar'). Es empleada en ocasiones para distinguir palabras que suenan igual; por ejemplo, el nombre de la provincia de Navarra se escribe algunas veces Nafarra para distinguirlo de nabarra, abigarrado, gris oscuro », invalidando así a su juicio las teorías que colocan su origen en nabar.[17]

En 1832, José Yanguas y Miranda dejó en sus Anales del Reino de Navarra que « Navarra se llamó antiguamente Vasconia y sus habitantes Vascones, que en el idioma del país vascongado vale tanto como Montañeses, de la palabra vaso que significa monte, vasocó del monte, y por contracción vascó. El nombre de Navarra comenzó á introducirse en los últimos tiempos del señorío de los godos en España, en que estrechados al W por sus armas y reducidos los vascones á lo mas fragoso del Pirineo comenzaron á distinguir la región montuosa de la tierra llana, llamando á esta Nava que suena llanura rodeada de montaña, y de la palabra erri que significa tierra ó región se formó la de Navaerri y después la de Navarra ». Julio Caro Baroja sin embargo rechaza esta explicación por lo pequeño de la primitiva Navarra.[18]

En su Diccionario geográfico-estadístico-histórico, Pascual Madoz ironizaba con que « no dejaría de ser extraño que la reino de los Pirineos se hubiese impuesto el nombre de tierra llana », en referencia a naba. Julio Caro Baroja lo completaba: « desde el punto de vista geográfico quiere decir algo semejante a sierra y no a nava = llanura [...] los navarros podrían ser, en suma, alga así como los serranos o constituirían una unidad étnica, gentilicia, una fracción de los antiguos vascones, con nombre correspondiente a un epónimo. La llanura se me escapa de toda consideración ».[5]

Jean-Baptiste Orpustan apunta a un origen en naba, que define de origen protovasco, aplicándolo a Pamplona y su cuenca. Para Patxi Salaberri, el original nabar procedería de un aún anterior naba ''llanura húmeda rodeada de cerros', componente habitual de topónimos en territorio vasco y en otras zonas romanizadas.[19]

Patxi Salaberri recoge varios ejemplos de microtopónimos navarros con naba o nava, comentando que, contrariamente al área romanceada, donde nava y sus derivados son muy abundantes (La Nava, El Naval...), en la zona vascófona o históricamente vascófona apenas hay casos de naba. Aporta como topónimos Naba y Nababarrena en Sada, Nabarana en Eslava, Nabatz en Juslapeña, Nabaz en Lesaka, Nabazarra en Burgui y quizás Narbarte en Bertizarana, Nabazkene en Salazar o Nabasturen en Bera, Burguete y Aezkoa, además de Nabarzato en Roncal, que deriva directamente de alguna de las variantes de Navarra. Analizando los estudios de Koldo Mitxelena y de Xabier Gorrotxategi, Salaberri concluye que la evolución hasta entonces ha venido siendo considerada de nabathar > nabahar > nabar > nafar sería imposible al tenor de lo conservado en inscripciones aquitanas, ya que se hallan -thar y -tar pero nunca -har, por lo que, de tratarse de un gentilicio, hubiese sido nabathar > *nabatar > *nafatar, que nunca se ha registrado. Por ello, sugiere que, o bien el origen del topónimo es mucho más reciente de lo que se pensaba (Edad Media) o bien no puede hallarse su origen en naba.[13]

Nabar

Río Arga a su paso por Valdetxauri. Se aprecian los tonos pardos del paisaje.
Cendea de Zizur; al fondo el cabezón de Etxauri. Se aprecian los tonos pardos del paisaje.

Al igual que otros territorios vascos como Gipuzkoa o Zuberoa, Nafarroa termina en -oa, por lo que son varios los filólogos que han querido ver una vinculación entre estos tres nombres de provincias vascas, considerando el sufijo como un "sufijo de pueblo", de manera análoga al -tani latino (iluberritani, iaccetani, etc.). De esta manera, la raíz sería simplemente el nombre de sus habitantes, del que derivaría el nombre aplicado al territorio, y así como los giputz(ak) pueblan Gipuzkoa y los aetz(ak) viven en Aezkoa, los nafar(rak) vivirían en Nafarroa. Sobre el origen del gentilicio no hay sin embargo consenso.[20][nota 4]

Algo en lo que hay amplio consenso actual es en la evolución nabar > nafar > napar, ya que el fonema /f/ no existía en antiguo euskera sino que fue incorporado posteriormente. Los euskaldunes de entonces lo asimilaron con el fonema /b/, de manera que /f/ se convirtió en variante de /b/, y posteriormente de /p/, lo que explica la variante, aunque residual, Naparra, y la alternancia entre -f- y -b-, haciendo de Navarra y Nafarroa un único topónimo con evoluciones distintas. Sería una evolución similar a abari > afari 'cena' o infernu > ifernu > ibernu 'infierno' (recogido en toponimia de Guesálaz).[21]

En 1745, Manuel Larramendi escribió en su Diccionario trilingue del castellano, bascuence, y latin que « Nafarroa decimos los naturales, ò por no confundir la significacion de aquel Reyno con la de navarrá vario de colores, ò porque queremos notarlos de orgullosos, y altivos de navar, nafar, Navarro, y arroa esponjado, hinchado, sobervio ». Esto es, entiende que detrás del topónimo se encuentra el término vasco nafar, derivado de harro 'hueco', 'esponjoso', que en sentido figurado interpreta como 'orgulloso', 'soberbio', y no así nabar.[22]

En 1802, la entrada sobre Navarra del Diccionario Geográfico-Histórico de España de la Real Academia de la Historia recoge que « resístese ésta á convenir en que Navarra signifique en vascuence tierra llana, y se aplique á los originarios del pais, siendo del todo incrieble, que un mismo pueblo que en su idioma se llamó Vasco ó Vasoco, que denota montañes, sin haber padecido su suelo alteracion alguna, mudara el nombre y tomara en su idioma el de Navarro, que significa todo lo contrario », proponiendo que se trate del nombre de un pueblo o que sea el apelativo dado por los vascos a los descendientes de nuevos colonos que se establecieron en el territorio.[23]

En 1977, Alfonso Irigoien teorizó con un origen en un gentilicio, nafar o napar, al que se le añadiría el sufijo -oa. Para él, este procedería de nabar 'pardo', que se habría utilizado como nombre de persona y posteriormente como gentilicio, pasando al romance como nafarroa > nabarroa > navarro. Aplicado al país, sería Terra navarra 'tierra de los pardos' o 'tierra parda', y finalmente se simplificaría como el topónimo Navarra.[24]

Patxi Salaberri se abre a considerar un origen en nabar 'de varios colores', 'pardo', suponiendo una evolución *Nabarroa > Nafarroa. Para ello hace notar que podría repetir el patrón utilizado en otros topónimos vascos con nombres de colores como Berdeaga o Gorriti y con otros orígenes como Luzaide, donde habría un sustantivo elidido del tipo lur 'tierra', muy frecuente en esta zona. Ahora bien, esta explicación se encuentra con la dificultad de explicar el gentilicio nafar, ya que se esperaría un *nafarroatar o *nafarroar, que pese a ser factibles no son frecuentes, mucho menos en los registros más antiguos, por lo que considera que lo más lógico sería pensar que del gentilicio derive el topónimo, citando a Irigoien.[13]

Otras teorías

Aymeric Picaud, ya en el siglo XII, dio a navarrus el significado de « non verus » 'no verdadero', por "ser mezcla de guerrero y de muger". El poitevino, además, atribuyó a navarros y escoceses un mismo origen en Naddaver (Escocia). Mikel Belasko cita otras proposiciones de estilo mitológico y poco racionales como esta: « novara » por la dedicada por Saturnino de Tolosa, patrón de Pamplona, a Juan Bautista; « la barra que tomó por divisa D. Sancho », una raíz caldaica según Juan Fernández Amador de los Ríos...[5]

Manuel Risco recoge en su Tratado de la Vasconia Antigua una etimología que Prudencio de Sandoval, obispo de Pamplona (1612-1620), encontró en papeles antiguos, según la cual « los primeros pobladores [de Navarra] entraron por las montañas del Pirineo, y que llegando al suelo que tiene Pamplona, erigieron un altar en que ofrecieron á Dios sacrificio, dándole, por ser el primero, el nombre de Nova Ara, de donde se llamó toda la provincia con alguna corrupcion Navarra ». Así, esta etimología significaría que Navarra estaría compuesta por nova 'nueva' y ara 'altar', aunque el mismo Risco expresa su desacuerdo con lo que considera un origen inverosímil.[25]

En 1803, tras rechazar categóricamente la explicación del Diccionario Geográfico-Histórico de España, argumentando que « los Nabarros del siglo doce eran los Bascos que habitaban en las llanuras baxas del Reyno, que hoy se llama de Nabarra, y hacian una misma nacion con ellos, y no los Navaros de quienes habla Tolomeo », Pedro Pablo Astarloa propone que « Nabarra, de donde viene Nabarros, se compone de quatro palabras bascongadas; es a saber, Na, Be, Ar, y A: la Na entre nosotros quiere decir plano, llano, chato, y de todo aquello que es liso, no hondo, no eminente. La Be significa bajo, la Ar vale lo mismo que varón, y la A es artículo, o mejor una característica de nombre apelativo, y por lo mismo la voz Nabarra literalmente significa llano-baxo-de varón-el, y en la sintaxis castellana, el varón-del-llano-bajo ». Esta explicación ha sido rechazada por numerosas autoridades al considerarla muy poco convincente, tanto por su significado, muy en contraste con el resto de topónimos vascos, que suelen ser descriptivos, como por su sintaxis inadecuada.[26]

Sufijo

Todos los autores sin excepción coinciden en distinguir el sufijo -oa en Nafarroa del -oa en Larragoa, que al igual que en Zolia < Zolina o Labio < Labiano, responden a la caída de la -n- invervocálica ocurrida en euskera en el siglo XIII. Así, en el caso del antiguo Larragona, en romance ha surgido Larraona y en euskera Larragoa.

En 1948, Paul Aebischer propuso 7 categorías para clasificar los topónimos aplicados a territorios, o lo que él llamó "nombres de país", siendo que una de ellas eran aquellos nombres basados en la designación de sus habitantes, presentes o pasados. En esta categoría estarían por ejemplo Francia (de los francos), Normandía (de los normandos) o Sajonia (de los sajones).[27]

Con base en los estudios de Aebischer, Alfonso Irigoien propuso en 1977 que detrás de Aezkoa, Gipuzkoa y Nafarroa se encontraría el sufijo -goa, indicativo según él de profesión pero utilizable igualmente para crear sustantivos abstractos, de manera que pertenecerían a la cuarta categoría de nombres de país de Aebischer, aquellos basados en la denominación de sus habitantes. Además, respecto a la -a final, la considera orgánica y no articular. Para él, « parece claro que los gentilicios señalados giputz, nafar y a(h)etz, preceden en el tiempo a los topónimos de formación vasca Gipuzkoa, Nafarroa y Aezkoa ».[24]

Esta explicación cuadraría, según Patxi Salaberri y Juan José Zubiri, en el caso de Aezkoa y Gipuzkoa, pero no así en el de Nafarroa, donde el sufijo -oa parece ser mucho más antiguo. En este caso, lo comparan con el sufijo de Ondarroa. Además de subrayar la dificultad de explicación de por qué Aezkoa y Gipuzkoa no han dado *Aeztoa y *Gipuztoa y que se trata de sonidos africados largos que por metástasis podrían dar lugar a dos sonidos distintos, lo que no ocurre en el caso presente. En cualquier caso, Salaberri y Zubiri consideran que la evolución *Nabarroa > Nafarroa > Nabarra = Navarra es análoga a la de *Subeloa > Zuberoa > Subola > Soula > Soule / Sola, donde el romance ha seguido adaptando un nombre que en euskera ya estaba fijado.[13]

Notas

  1. ↑ En euskera, debido a su tardía estandarización, además de la forma oficial Nafarroa, utilizada tanto por el Gobierno de Navarra (Nafarroako Gobernua) y el Parlamento de Navarra (Nafarroako Parlamentua) como por Euskaltzaindia y la Comunidad de aglomeración del País Vasco, entre otros, pueden encontrarse otras variantes oficiosas más residuales como Naparra o Nabarra. En roncalés y suletino se dice Nefarroa.
  2. ↑ Otras formas en euskera, menos frecuentes, son Bexe Nafarroa, Benabarre o Behe Nafarroa, entre otros. Anteriormente recibía el nombre de tierra de Ultrapuertos (Bortuz Haraindiko lurraldea, Deça-Ports) o castellanía de San Juan.
  3. ↑ En euskera, Nafarroa y sus derivados cuentan con -a orgánica. Esto significa que, a diferencia de otros topónimos como Abaurrea o Iruñea, donde la -a es artículo, esta no desaparece cuando se declina el sustantivo. Así, es Nafarroako y no *Nafarroko, y al contrario es Iruñeko y no *Iruñeako. Dada la estructura gramatical vasca, en algunos de los ejemplos aquí citados el topónimo aparece declinado: por ejemplo, Naffarroaco = Nafarroa + -ko (genitivo). Por otra parte, la grafía -u- en la Edad Media se corresponde con las actuales -u- y -v-, de manera que en « Nauarra » habría que leer "Navarra".
  4. ↑ En euskera, la marca del plural (que no debe confundirse con el caso ergativo) es -k (-ak después de consonante), por lo que el plural de nafar es nafarrak. La -rr- responde a la unión de la raíz y el sufijo, de manera análoga a Lizarra (de lizar + artículo) o Uztarroze (uztar + -oze).

Referencias

  1. ↑ «Nafarroa - Lugares - EODA». www.euskaltzaindia.eus. Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  2. ↑ Gran Enciclopedia de Navarra. BAJA NAVARRA.
  3. ↑ Narbaitz Caillava, Pierre (2007) [1978]. Nabarra ou quand les basques avaient des rois [Navarra o cuando los vascos tenían reyes]. Txalaparta. ISBN 978-84-8136-488-0.
  4. ↑ «Mikel Belasko. Toponimia». Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  5. 1 2 3 4 5 «Mikel Belasko. Toponimia». Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  6. ↑ «Nafarroa - Euskara Batuaren Eskuliburua». www.euskaltzaindia.eus. Consultado el 21 de septiembre de 2025.
  7. ↑ Gran Enciclopedia de Navarra. NAVARRA
  8. 1 2 «Navarra - Auñamendi Eusko Entziklopedia». aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus. Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  9. ↑ «Lexnavarra». www.lexnavarra.navarra.es. Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  10. ↑ «NAVARRERÍA - Auñamendi Eusko Entziklopedia». aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus. Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  11. ↑ Nabarralde (31 de octubre de 2013). «Nabarra por su independencia, seis glorias patrias (I)». Nabarralde (en eu-ES). Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  12. ↑ «Nafarroa - Lugares - EODA». www.euskaltzaindia.eus. Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  13. 1 2 3 4 5 «Navarra / Nafarroa | Toponomasticon Hispaniae». toponhisp.org. Consultado el 21 de septiembre de 2025.
  14. ↑ Naba en la Enciclopedia Auñamendi.
  15. ↑ Definición de nava en el DRAE.
  16. ↑ Martínez de Zaldibia, J. (1560). Historia de Guipuzcoa. Suma de las cosas cantábricas y guipuzcoanas, p. 258.
  17. ↑ Humboldt, W. (1821). Prüfung der Untersuchungen über die Urbewohner Hispaniens vermittelst der Vaskischen Sprache. Berlin: Bei Ferdinand Dümmler, p. 15.
  18. ↑ Yanguas y Miranda, J. (1832). Anales del Reino de Navarra. Tomo I.
  19. ↑ Humboldt, W. (1821). Prüfung der Untersuchungen über die Urbewohner Hispaniens vermittelst der Vaskischen Sprache. Berlin: Bei Ferdinand Dümmler, pp. 15-18.
  20. ↑ Perez-Nievas, Xabier Zabaltza (31 de diciembre de 2020). «Los nombres de Vasconia y de las provincias vascas». Fontes Linguae Vasconum (130): 533-560. ISSN 2530-5832. doi:10.35462/flv.130.7. Consultado el 22 de septiembre de 2025.
  21. ↑ Lakarra, J.A. (2018). La prehistoria de la lengua vasca.
  22. ↑ Larramendi, Manuel (1745). Diccionario trilingue del castellano, bascuence, y latin : tomo primero / su autor el Padre Manuel de Larramendi de la Compañia de Jesus. Volumen I, p. 73.
  23. ↑ Diccionario geográfico histórico de España [Texto impreso] / por la Real Academia de la Historia ; Seccion I, comprehende el Reyno de Navarra, Señorío de Vizcaya y provincias de Álava y Guipuzcoa : tomo II, pp. 57-59
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  25. ↑ Risco, M. (1779). Tratado de la Vasconia Antigua. Madrid: Rel Academia de la Historia, 2ª edición, pp. 2-3.
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  27. ↑ Aebischer, P. (1948). Estudios de toponimia y lexicografía románica. Esc. de Filología, Barcelona, p. 64.