Felipe de Unzurrunzaga
| Felipe de Unzurrunzaga | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
18 de marzo de 1654 Villarreal de Urrechu | |
| Fallecimiento | Málaga | |
| Nacionalidad | Española | |
| Información profesional | ||
| Área | Arquitectura | |
| Movimiento | Barroco | |

Felipe de Unzurrunzaga (Villarreal de Urrechu, 18 de marzo de 1654-Málaga, 1740)[1] fue un arquitecto barroco español.[2]
Biografía
Nacido en Villarreal de Urrechu, fue bautizado en la parroquia de la Asunción de Zumárraga el 18 de marzo de 1654. Se formó en su profesión con los canteros y maestros de obras de su ámbito local y completó su formación en Messina (Italia) en los años 1670. Hacia 1680 se trasladó a Madrid, donde se casó con María González en 1683. En la capital española recibió la influencia de arquitectos como Pedro Sánchez y Francisco Bautista. Aquí conoció a José Guerrero Chavarino, I conde de Buenavista, que se convirtió en su mecenas, viviendo incluso en el palacio del conde en Málaga hasta su muerte. En esta ciudad andaluza desarrolló su obra el arquitecto vasco, donde destaca en primer lugar los trabajos realizados para el Santuario de la Victoria, donde diseñó un conjunto de cripta, sacristía y camarín entre 1693 y 1700, del que destaca la cripta de los Condes de Buenavista, uno de los monumentos más tétricos de España debido a su decoración, compuesta de esqueletos, calaveras y figuras de la muerte en escayola blanca que emergen de un fondo negro, dentro del más puro género barroco de la vanitas. Esta obra inició un nuevo tipo de decoración de yeserías que posteriormente fue típico de la arquitectura andaluza.[2]
Desde entonces desarrolló una prolífica labor en la ciudad y tuvo que montar un taller para atender los numerosos encargos que recibía. En 1702 se le encargó un asesoramiento sobre la seguridad del crucero del trascoro de la Catedral de Granada. También fue nombrado alarife de la ciudad en 1715-1716, 1719-1720 y 1731. En 1724 participó en la junta de ingenieros que estudiaba una nueva planta para la fachada de la Catedral de Málaga. Intervino también en la decoración de la iglesia de Santiago Apóstol.[2]
Realizó diversos encargos de arquitectura civil, sobre todo de palacios y casas nobles, como el palacio de Zea-Salvatierra (1730) y el palacio de Villalcázar para los condes de Buenavista (1735).[2]
Murió en 1740 en Málaga y fue enterrado en la abadía del Císter.[2]