Fraude de paternidad
El fraude de paternidad, también conocido como fraude de identidad infantil,[1] paternidad mal atribuida[2] o discrepancia de paternidad,[3] es la identificación errónea del padre biológico de un niño al padre putativo de un niño no es su padre biológico. En el caso del fraude paternal, la atribución errónea es deliberada y no accidental.[1]
Motivaciones
Los motivos de su existencia pueden variar, pero entre los más mencionados suelen ser:
- Relaciones extramaritales.
- Violación.
- Infertilidad de la pareja.
- Intereses económicos o legales (manutención infantil, ciudadanía, acceso a seguros).
- Miedo al rechazo o abandono (es decir, la madre asume que el padre biológico no asuma sus responsabilidades y el supuesto padre la abandone).
- Evitar consecuencias de traer un hijo fuera del matrimonio, como estigmas sociales o falta de apoyo.
- Confusión genuina sobre quien es el padre biológico.
Estatus legal
El fraude de paternidad no está tipificado como delito en varios países, en gran parte a la falta de una legislación espécifica, a la complejidad de los test y al tabú cultural existente acerca de este tema. En el Reino Unido[3] la inscripción en tanto que padre, el cuidado de niño y la convivencia durante la concepción pueden dar lugar a que el cónyuge sea reconocido como padre a todos los efectos legales. En Australia, la pareja puede demandar por el dinero invertido en la crianza del niño que se reveló no ser suyo, pero requiere pruebas de la intencionalidad.[4] En Canadá, la jurisprudencia confirma que una relación suficiente con el niño antes de descubrir el fraude justifica el mantenimiento las responsabilidades paternas. Estados Unidos también tiene una fuerte presunción de paternidad marital.[4]
Sin embargo, la acción de engañar a la pareja respecto a la paternidad sí que puede dar lugar a una indemnización en países como España, Finlandia o Corea del Sur. En el caso de España, una sentencia en 2023 confirma que la ocultación de la paternidad puede dar lugar tanto al reconocimiento de la no paternidad como a una indemnización por daños morales. La jurisprudencia del tribunal supremo es confusa y afirma que la acción misma no es suficiente para la condena,[5] y no ha lugar si el supuesto padre tuvo razones de sospechar respecto a la paternidad pero no realiza un test. La audiencia provincial de Badajoz declaró: [6]
Ciertamente, no todo perjuicio en las relaciones de pareja será indemnizable. La convivencia no es fácil y tampoco existe un derecho a ser amado para siempre, pero, desde el punto de vista jurídico, no se puede permitir que todo lo que pase en casa se quede en casa. Hay que superar precisamente el modelo familiar patriarcal, que fomentaba la impunidad.
Se han propuesto nuevas leyes y reglas por los movimientos por los derechos de los padres, especialmente desde el inicio de las pruebas de ADN.[7][8] Algunos activistas son Tom Leykis,[9] Ned Holstein[10] y Glenn Sacks.[10][11]
Frecuencia
Una investigación publicada en 2016 indicó que uno de cada 50 hombres británicos cría un hijo que cree suyo pero que en realidad es hijo biológico de otro hombre.[12] Una revisión científica de 2005 de estudios publicados internacionalmente sobre discrepancia paterna encontró un rango de incidencia, en todo el mundo, del 0,8% al 30% (mediana 3,7%).[13] Sin embargo, como muchos de los estudios se realizaron entre las décadas de 1950 y 1980, las cifras pueden no ser confiables debido a las imprecisiones de los métodos y procedimientos de pruebas genéticas utilizados en ese momento. Estudios que datan de 1991 a 1999 citan las siguientes tasas de incidencia: 11,8% (México), 4,0% (Canadá), 2,8% (Francia), 1,4% y 1,6% (Reino Unido) y 0,8% (Suiza).
Otros estudios dictan que los nacidos de padres jóvenes, de parejas no casadas y de un nivel socioeconómico más bajo, o pertenecientes a ciertos grupos culturales, eran los más expuestos a este fraude.[14]
Críticas
Este tema ha sido objeto de críticas, algunas de estas al concepto mismo de «fraude», que es el más utilizado. Dado a su complejidad y que no todos los casos se trata de un "fraude", los críticos prefieren términos precisos como «discrepancia de paternidad», «paternidad no atribuída» o «no concordancia biológica».
Otra crítica común suele ser su prevalencia, en la que se ha difundido la idea de que uno de cada 10 padres crían hijos de otro, aunque la evidencia científica actualizada muestra que la cifra ampliamente citada y sin fundamento del 10% de eventos no paternos es una sobreestimación, e incluso ha sido sacado de contexto.[15] Revisiones académicas han encontrado tasas de discrepancia de paternidad en el rango de 0.8% a 3% en poblaciones generales de países occidentales y que las tasas más altas se dan en regiones con desigualdad extrema o estructuras familiares inestables.
Además, el fraude o discrepancia de paternidad es otro de los temas que se abordan en grupos masculinistas, aunque muchas veces el enfoque que le dan ha sido criticado por distorsionar los datos, simplificar el tema e instrumentalizarse para fines políticos o económicos.
Algunos críticos también señalan que las estadísticas infladas son usadas para justificar propuestas de control reproductivo, como las debatidas pruebas de ADN obligatorias al nacer.
Véase también
Referencias
- 1 2 Draper, H (August 2007). «Paternity fraud and compensation for misattributed paternity». J Med Ethics 33 (8): 475-80. PMC 2598159. PMID 17664309. doi:10.1136/jme.2005.013268.
- ↑ Paternity fraud and compensation for misattributed paternity Published by the Journal of Medical Ethics Agosto 2007, pages 475-480
- 1 2 Should we be doing more to expose paternity fraud? Publicado en The Telegraph, 4 de septiembre de 2015
- 1 2 «Fraude de paternidad _ AcademiaLab». academia-lab.com. Consultado el 12 de agosto de 2024.
- ↑ Jurídicas, Noticias. «No cabe indemnización por daño moral por ocultación de paternidad de un hijo · Noticias Jurídicas». Noticias Jurídicas. Consultado el 12 de agosto de 2024.
- ↑ Lorenzo, Elena Crespo (3 de julio de 2023). «El engaño sobre paternidad y la indemnización por daños morales». Elena Crespo Lorenzo. Consultado el 12 de agosto de 2024.
- ↑ Rawe, Julie (19 de enero de 2007). «Duped Dads Fight Back». Time Magazine (United States). Archivado desde el original el 21 de mayo de 2013. Consultado el 24 de abril de 2016.
- ↑ Lake, Richard (8 de diciembre de 2003). «Movement targets `paternity fraud'». Review-Journal (Las Vegas, Nevada).
- ↑ «Paternity Fraud by Tom Leykis». Archivado desde el original el 16 de septiembre de 2016. Consultado el 22 de abril de 2016.
- 1 2 «Ned Holstein and Glenn Sacks: Bill would give 'duped dads' some fairness under the law». dailynews.com. 1 de junio de 2011. Archivado desde el original el 12 de enero de 2013. Consultado el 18 de marzo de 2013.
- ↑ Ruttenberg, Cecily (19 de julio de 2006). «Who's Your Daddy?». MetroActive (California, USA).
- ↑ One in 50 British fathers unknowingly raises another man's child Published by The Telegraph, April 6, 2016
- ↑ «Measuring paternal discrepancy and its public health consequences». J Epidemiol Community Health 59 (9): 749-54. September 2005. PMC 1733152. PMID 16100312. doi:10.1136/jech.2005.036517.
- ↑ Wintour, Patrick (31 de julio de 2008). «One in 500 fathers wrongly identified by mothers in Child Support Agency claims». The Guardian.
- ↑ «The Paternity Myth: The Rarity of Cuckoldry». Discover Magazine. 20 de junio de 2010. Consultado el 31 de agosto de 2025.