Golpe tocuyano

Golpe tocuyano

Agrupación foklórica de golpe tocuyano
Orígenes musicales Música española, música africana, música indígena venezolana
Orígenes culturales Pueblos originarios de Venezuela, cultura española y cultura africana
Instrumentos comunes Cuatro venezolano, cuatro monterol, medio-cinco, requinto, seis, maracas, tambora
Popularidad Venezuela
Derivados Golpe curarigueño

El golpe tocuyano o golpe larense,[n 1] es un género musical folclórico y tradicional originario de El Tocuyo, estado Lara, Venezuela. Es una expresión cultural intrínseca. Se le considera uno de los símbolos musicales más importantes de la región centro-occidental del país.

Esta manifestación musical surgió durante los siglos XVII y XVIII. Nació de la transculturación entre las tradiciones autóctonas indígenas y las influencias afro-europeas. Se consolidó en las celebraciones festivas de las comunidades de la zona. Su nombre proviene del estribillo fijo que históricamente caracteriza cada composición.

Se interpreta con acompañamiento vocal a dos voces o de forma puramente instrumental. El canto vocal se realiza en un dúo de tenor y segunda voz que avanza en terceras. La agrupación tradicional utiliza instrumentos de cuerda criollos como el cuatro venezolano, el medio-cinco, el requinto y el cinco tocuyano (este último guía musicalmente al conjunto). El ritmo se marca con la tambora y las maracas. Su patrón rítmico es una métrica compuesta que combina compases de 3/4 y 6/8.

El golpe tocuyano se ejecuta tradicionalmente al inicio del alba tras velorios. También forma parte de festividades religiosas y folclóricas, como el Tamunangue. Su contenido temático aborda aspectos de la realidad del valle de Tocuyo, incluyendo su economía, geografía y vivencias sociales y políticas.

La dispersión geográfica de sus habitantes extendió el género a partir de mediados del siglo XIX. Se comenzó a interpretar en todo el estado Lara y en regiones limítrofes. Entre 1950 y 1960, el género experimentó una masificación y formalización. Fue grabado y popularizado a través de los medios de comunicación por figuras como Ernesto Torrealba y Adilia Castillo.

Historia

Fundación de El Tocuyo

La fundación de El Tocuyo el 1 de noviembre de 1545 se considera el inicio de la colonización española en el interior de Venezuela. Aunque fue la tercera ciudad fundada, fue la primera establecida con una clara intención de permanencia. La ciudad se enfocó en el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Desde El Tocuyo se organizaron las expediciones que establecieron ciudades como Barquisimeto, Valencia, Trujillo y Caracas. Por esta razón, se le conoce históricamente como la «ciudad madre de Venezuela».

La consolidación y posterior expansión social, económica, política y cultural de la región estuvieron íntimamente ligadas al esfuerzo de los diversos colonos. Este proceso colonizador fue impulsado por comunidades de origen español, portugués e italiano que se asentaron en El Tocuyo, promoviendo la presencia española en el territorio.[1]

La jurisdicción original de El Tocuyo era extensa. Incluía y administraba poblaciones circundantes como Quíbor, Cubiro, Sanare, Barbacoas, Guarico, Humocaro Alto y Humocaro Bajo.[2]

Siglos XVII y XVIII: origen y formación del golpe

Durante el siglo XVI, la región de El Tocuyo experimentó una confluencia de elementos culturales. Estos provenían de las tradiciones autóctonas (indígenas) y las influencias afro-europeas. Sin embargo, es en el siglo XVII cuando se estructura definitivamente la identidad criolla o propiamente venezolana. Esta consolidación cultural se manifestó en diversas esferas, destacando las expresiones festivas y musicales, que se integraron al folclore tocuyano.[3]

Los descendientes de los colonos y los habitantes nacidos en el valle (los criollos) comenzaron a desarrollar una identidad propia. También crearon nuevas expresiones culturales adaptadas a su entorno. Este proceso de transculturación se evidencia en la fundación de la Cofradía de San Antonio en 1609. Esta institución religiosa surgió en la época colonial y estaba destinada casi exclusivamente a los negros, mulatos y esclavos.[4]

La colonización española introdujo en El Tocuyo su tradición musical e instrumentación. A partir de modelos como la guitarra renacentista y la vihuela, surgieron instrumentos criollos. Aunque semejantes, estos instrumentos presentan variaciones distintivas, principalmente en el número de cuerdas. Entre ellos están el «cuatro», el «quinto» y el «requinto».

La conjunción de estos instrumentos de cuerda con los sonadores rítmicos (tambor, guarura, maracas) da origen a la música golpera o golpe tocuyano. Este género musical se estableció como una manifestación cultural intrínseca. Fue un elemento esencial en las celebraciones de las comunidades afrodescendientes e indígenas, e incorporándose gradualmente también a las festividades de los colonos de origen europeo.[3]

El Golpe Tocuyano fue desarrollado por el hombre rural. Según algunas interpretaciones, pudo haber tenido un carácter marginal en sus inicios dentro de las estructuras sociales coloniales. Con el tiempo, esta expresión musical trascendió sus orígenes y fue aceptada por todos los estratos sociales de la región.[4]

Siglo XIX: dispersión geográfica y consolidación regional

Hasta mediados del siglo XIX, la influencia político-territorial del Cantón Tocuyo era extensa. Cubría no solo la geografía del actual Municipio Morán, sino también áreas significativas. Estas áreas incluían poblaciones como Curarigua y se extendían hasta la localidad de Sanare (parte del actual Municipio Jiménez). Una dinámica social y económica, marcada por la emigración de los habitantes de El Tocuyo y de los caseríos circundantes, fue el motor para la dispersión cultural de su género musical característico.

El Golpe Tocuyano, junto con su instrumentación tradicional, viajó con estos migrantes. Fue integrado en las nuevas comunidades. Gracias a este proceso de dispersión, el Golpe Tocuyano se interpreta y ejecuta en la actualidad a lo largo de toda la geografía del estado Lara. De esta manera, se consolidó como un importante símbolo musical regional.[5]

Siglo XX: masificación y formalización

En la década de los años 50, el golpe tocuyano experimentó una notable difusión, logrando ser registrado y popularizado a través de los medios de comunicación emergentes de la época. Este género musical quedó plasmado en formato de acetato, se incorporó al cine, e incluso fue capturado por la televisión.

Hacia el final de esta década, se produjo un hito discográfico significativo. Ernesto Torrealba, con raíces en El Tocuyo, impulsó la recopilación y grabación de una colección de golpes tocuyanos en un álbum. Colaboró para ello con el «Conjunto los araucanos». La interpretación del golpe tocuyano por Adilia Castillo la llevó a ser conocida como la Novia del golpe tocuyano.[6]

En los años sesenta, nuevos grupos de golperos con espíritu juvenil se involucraron en el canto del golpe tocuyano. Desarrollaron una mayor formalización en su ejecución. No solo se involucraron figuras de El Tocuyo, sino también grupos y cantantes de otras regiones de Lara. Estos últimos mantienen una relación constante con los músicos y compositores tocuyanos para intercambiar letra, música e impresiones propias del arte que representan.

El golpe tocuyano se lleva al pentagrama y puede ser interpretado con cualquier otro instrumento musical que genere las notas respectivas. Se puede tocar con piano, guitarra, bandola, arpa, trompeta y un sinnúmero de instrumentos generadores de música. Por tal motivo, en las décadas de 1940 y 1950, algunos músicos se aventuraron a ejecutar el golpe tocuyano con otros instrumentos, como la guitarra.[7]

Características

El golpe tocuyano es un género musical venezolano. Su contenido temático aborda aspectos de la realidad del valle de Tocuyo. Estos incluyen su economía, geografía, vida agrícola, social y política. Su alcance abarca composiciones que expresan las vivencias de los músicos (golperos), del pueblo colindante e incluso de regiones más distantes.

Este género se interpreta al inicio del alba. Generalmente, sucede tras haber pasado la noche en un velorio cantando alabanzas al motivo religioso que lo justifica. El golpe tocuyano comparte espacio con expresiones folclóricas y religiosas como el tamunangue y el velorio mismo, los cuales son considerados cantos sagrados o divinos.

Quienes asisten al velorio disfrutan de la melodía y las letras del golpe. Además, tienen la oportunidad de bailar su ritmo. Este baile se realiza en un lugar separado del altar, como un patio o un área cercana. Por esta razón, el golpe es clasificado como un canto profano.[8]

Agrupación típica y formas de canto

El golpe tocuyano es típico del estado Lara. Sus rasgos musicales se han difundido y son comunes en los estados limítrofes, como Yaracuy, Portuguesa, Falcón y Trujillo.[9]

A diferencia de otros estilos (oriental, central o llanero), este tipo de golpe se caracteriza por su constante acompañamiento vocal. Las ejecuciones puramente instrumentales son menos frecuentes.

El estilo vocal se distingue por el uso de un dúo. En él, las voces avanzan en un movimiento paralelo, predominando el intervalo musical de tercera. En la interpretación de las estrofas, un dúo puede turnarse con otro. También se puede establecer un patrón de llamada y respuesta con un coro que, a su vez, canta a dos voces.[10]

El golpe se ejecuta con el conjunto instrumental tradicional de cada región. Originalmente, y como base más antigua, este conjunto estaba compuesto por el cuatro, el cinco, la tambora y las voces.

En el contexto del estado Lara, la conformación instrumental estándar incluye: el cuatro, el cinco, el medio-cinco, el requinto, las maracas y la tambora. Además, participan varios coros de canto. El instrumento que dirige o guía musicalmente al conjunto es el cinco.

Instrumentación adicional y regional

En algunas localidades se siguen utilizando la marímbola y el violín para interpretar el golpe. El violín es el único instrumento melódico que en ocasiones se suma al conjunto. Cuando se incluye, generalmente sigue la melodía de la voz principal del cantante (la voz de tenor). Antiguamente, se incorporaban una bandola de ocho cuerdas y el furro de mano (un tipo de zambomba).

Aunque el golpe larense se caracteriza por ser cantado, diversos grupos instrumentales lo incluyen en su repertorio de música bailable. Cuando el golpe se toca sin letras, a menudo se utilizan dos violines en lugar de las voces humanas para llevar la melodía.

En la Sierra de Falcón, la instrumentación presenta algunas diferencias. Allí, el golpe se interpreta habitualmente en reuniones sociales. El cinco, el cuatro, la tambora y las maracas siguen siendo esenciales. Sin embargo, se pueden añadir dos cordófonos adicionales: el cuatro y medio y el cinco y medio. Estos instrumentos son especiales porque tienen una media cuerda que funciona para crear un bordón o pedal constante. Además, en esta región también se puede incorporar el furro de mano al conjunto.

La técnica vocal

El canto de los golpes del centro-occidente venezolano se distingue por la alternancia de dúos o coros a dos voces. La voz principal se conoce como «tenor» o «primo» y es la que inicia la melodía. Inmediatamente la sigue la segunda voz (o dúo). Esta se mantiene a una distancia de terceras para completar la armonía.

Cantar a la distancia de una tercera requiere de una práctica considerable, ya que las melodías no son totalmente rígidas. El intérprete de la segunda voz debe tener la habilidad de reaccionar y ajustar la armonía instantáneamente.[11]

Estructura formal y armónica

  • Esquema bi-partita: el golpe presenta una estructura formal bi-partita (compuesta de dos partes).
  • Armonía específica: no existen tipos melódicos preestablecidos como en otros estilos regionales; cada golpe constituye una composición en sí misma y desarrolla su esquema armónico propio.
  • Estribillo fijo: contiene un estribillo de carácter fijo. Este elemento es crucial, ya que es la frase de la cual, históricamente, deriva el nombre de la pieza.
  • Uso de interludios: la forma incluye el uso de preludios e interludios instrumentales entre las estrofas.

Detalles de métrica, instrumentación y ejecución

Aspectos rítmicos y armónicos

  • Métrica compuesta: el patrón rítmico se caracteriza por la combinación sucesiva o superpuesta de compases de 3 /4 y 6 /8.
  • Modulación: en el esquema bi-partita, la parte B se distingue por la presencia de una modulación armónica.
  • Función del cuatro: cada cuatro ejecuta un esquema rítmico particular sobre la armonía base preestablecida.

Aspectos vocales e instrumentales

  • Parte vocal: la primera parte melódica es cantada por el tenor y su tercera (una voz armónica) entonando una cuarteta octosílaba.
  • Carácter del estribillo: el estribillo es entonado de forma coral o en formato de respuestas solo-coro.
  • Roles instrumentales: durante los interludios, el requinto y las maracas varían su transcurso rítmico habitual, generando un toque más animado que es acompañado por exclamaciones de alegría por parte de los ejecutantes.[12][10]

Instrumentos

El cuatro venezolano

El cuatro venezolano desciende de la guitarra renacentista de cuatro órdenes. El instrumento mantuvo su afinación de origen (La, Re, Fa# y Si). Sin embargo, se alteró la afinación para prevenir la rotura de la cuerda más alta (Si) al rasguear. Por ello, se afinó una octava por debajo (Si grave). Esta modificación originó la afinación reentrante. Dicha afinación es el rasgo distintivo del cuatro y define su sonoridad característica.[13]

Entre sus ejecutantes destacados se encuentra Jacinto Pérez (el rey del cuatro). Posteriormente, el músico y arreglista Freddy Reyna sobresalió por su técnica y ejecución, convirtiéndose en una figura influyente en la historia del instrumento en Venezuela.[14]

El cinco tocuyano, cuatro monterol o tamunanguero

El cinco tocuyano, también conocido como cuatro monterol o tamunanguero, es un instrumento de cuerda similar a la guitarra española. Es más pequeño y tiene una forma menos curvada, asemejándose a una vihuela. Sus cuerdas están organizadas en cinco órdenes. Es notable que el cuarto orden es doble. Estas cuerdas duplicadas se afinan con una diferencia de una octava. La afinación de sus cinco órdenes es: e – a+A – d’ – f# – b.[15]

El medio-cinco

El medio-cinco es similar al cinco tocuyano, pero de menor tamaño. Sin embargo, sigue siendo más grande que el cuatro. Su cordaje más corto provoca que se afine dos tonos por encima del cinco tocuyano. Esta diferencia en la afinación del medio-cinco, junto con la del cuatro y la del cuatro octavado, genera una armonía de registros instrumentales. Estos registros abarcan desde los tonos graves del cinco tocuyano hasta los agudos del cuatro octavado.[16]

El cuatro tocuyano, octavado o requinto

El requinto cumple una función rítmica de repique e improvisación dentro del golpe. Posee los mismos cuatro órdenes de cuerdas que el cuatro nacional. Su cuarto orden lleva una cuerda extra, muy delgada, doblada en una octava alta, denominada «requintilla» por los músicos de la región.[16]

Su afinación es idéntica a la del cuatro: A – d – f\# – B. No obstante, el requinto se distingue por tener un diapasón más largo y una caja de resonancia más pequeña. Esto resulta en un sonido más agudo que el del cuatro.[15]

El seis

El seis es un instrumento cuya función principal es el acompañamiento mediante el rasgueo. A pesar de tener seis cuerdas, estas se agrupan en cinco órdenes o sonidos distintos. Uno de estos órdenes está octavado en su segunda cuerda. Su afinación se realiza por intervalos de quinta a partir de la nota más baja. La excepción es su tercer sonido, que se encuentra a una cuarta de distancia del sonido anterior. Por sus características, el seis se relaciona con la jarana mexicana.[17]

Tambor o tambora

La tambora se puede percutir de dos maneras. Se usan dos baquetas, o se utiliza una mano sobre el parche y una baqueta golpeando la madera del instrumento. El parche de la tambora suele estar hecho de piel de chivo o de otro animal con características similares.[15]

Maraca

La maraca es un instrumento musical con una forma aproximadamente redonda. Su circunferencia mide unos diez centímetros. Está atravesada por una varilla de madera que sobresale para formar el mango. Este instrumento se fabrica con el fruto conocido como totuma. Cuando el fruto está seco, se le retira la pulpa y las semillas. El interior hueco se rellena con capachos y pequeñas piedras. Al agitar el instrumento, este contenido genera un sonido estridente y rítmico.[18]

Otros instrumentos

En algunas comunidades, la marímbola y el violín aún se utilizan para interpretar el golpe. El violín es el único instrumento capaz de producir melodías. Cuando se suma a la agrupación, generalmente duplica la línea melódica del cantor principal, quien suele llevar la voz de tenor. También se conoce el uso histórico de una bandola de ocho cuerdas y el furro de mano. El furro de mano es un tambor de marco circular con un solo parche. Se toca al frotar la membrana con el dedo medio.[15]

Baile

El golpe tocuyano es tradicional de la región centro-occidental de Venezuela. Se distingue de otros joropos por su ejecución valseada. Los movimientos son amplios, en redondo y se enfocan en un mayor movimiento de caderas, prescindiendo del zapateo tradicional.

Los movimientos y las expresiones durante el baile suelen ser alegres y pícaras. Estas características son comunes en las danzas de la región. Junto con el seis figureao, sus pasos y figuras son herencia directa del tamunangue.

El golpe se baila tradicionalmente en los patios de las casas, incluso si son de tierra. Ocupa un lugar central en la parte festiva de diversas celebraciones. Por ejemplo, es central en el Día de los Santos Inocentes. También forma parte del final —conocido como «rabo»— de un velorio de cruz o de cualquier otro velorio de santo. Además, ameniza fiestas familiares y reuniones bailables. Dentro de este género, existen joropos instrumentales de dos partes musicales.[12][19]

Véase también

Notas

  1. ↑ Aunque el término «golpe larense» se utiliza a menudo de forma indistinta, los habitantes de El Tocuyo prefieren y exigen mantener la denominación de origen «golpe tocuyano», considerando que la omisión o sustitución de este apelativo es una falta de respeto a su historia y tradición.

Referencias

  1. ↑ García Yépez, Janette; Rodríguez Rojas, Pedro (2010-12). «El Tocuyo: región Histórica». Terra 26 (40): 121-146. ISSN 1012-7089. Consultado el 10 de diciembre de 2025.
  2. ↑ Troconis de Veracoechea, Ermila. «El Tocuyo». bibliofep.fundacionempresaspolar.org. Consultado el 10 de diciembre de 2025.
  3. 1 2 González, 2015, p. 64
  4. 1 2 González, 2015, p. 47
  5. ↑ González, 2015, p. 49.
  6. ↑ González, 2015, p. 50.
  7. ↑ González, 2015, p. 51.
  8. ↑ González, 2015, p. 48.
  9. ↑ Strauss K., Rafael A. (1999). Diccionario de cultura popular: A-P. Fundación Bigott. ISBN 978-980-6428-14-0. Consultado el 10 de diciembre de 2025.
  10. 1 2 Peñín, 1998, p. 692
  11. ↑ Lengwinat, 2015, p. 53-54.
  12. 1 2 Lengwinat, 2015, p. 54
  13. ↑ iMusicMate. «Cuatro venezolano - Breve descripción». imusicmate.com. Consultado el 10 de diciembre de 2025.
  14. ↑ González, 2015, p. 65.
  15. 1 2 3 4 Lengwinat, 2015, p. 53
  16. 1 2 González, 2015, p. 68
  17. ↑ Salazar, 2022, p. 93-94.
  18. ↑ González, 2015, p. 71.
  19. ↑ Salazar, 2022, p. 81.

Bibliografía

  • González, Argimiro (2015). Enciclopedia de la Cultura Popular - El Golpe Tocuyano: Orgullo de Los Larenses. Barquisimeto, Venezuela: Editorial Horizonte. 
  • Lengwinat, Katrin (2015). Panorama de tradiciones musicales venezolanas. Manifestaciones profanas.. Caracas, Venezuela: Fundación Celarg. ISBN 9789807244084. Consultado el 9 de diciembre de 2025. 
  • Peñín, José; Guido, Walter (1998). Enciclopedia de la música en Venezuela. Caracas, Venezuela: Fundación Bigott. ISBN 9806428021. 
  • Salazar, Rafael (2022). Del joropo y sus andanzas. Caracas, Venezuela: Fundación Editorial El perro y la rana. ISBN 9789801450450. Consultado el 7 de noviembre de 2024. 

Enlaces externos