Guardarraíl

Una barrera bionda,[1] barrera metálica, defensa metálica, quitamiedos,[2] o guardarraíl[3][4][5] es un elemento de protección de seguridad vial pasiva, colocado a los lados de la calzada o en la mediana para separar carriles de sentido contrario o en tramos peligrosos. Sus funciones son tanto absorber el impacto como impedir que los vehículos se salgan de la vía y se despeñen o choquen con elementos más peligrosos que la propia barrera. Para esto último, es fundamental que la barrera se deforme con el choque pero sin llegar a romperse, por lo que se trata de un tipo de barrera flexible. Estas barreras suelen incorporar reflectores luminosos.
Historia y contexto


Una bionda es una barrera de seguridad formada por unos piquetes de acero hincados en el borde de la calzada, que sujetan una tira de acero galvanizado en caliente con un perfil de doble onda, por lo que técnicamente se conoce por barrera bionda. Inicialmente, fueron de una sola onda, y, por lo tanto, su deformación con el impacto era mayor. Existen modelos, incluso forrados de madera, para tramos con categoría de parques naturales o similares.
Los piquetes se hincan mediante martinetes de impacto sobre los que se sitúan los denominados amortiguadores, que a su vez soportan la barrera de seguridad. Estos piquetes provocan al año un 15% de las muertes y un 60% de las lesiones producidas en accidente de moto, lo que está llevando al colectivo motero a realizar numerosas movilizaciones para lograr la retirada de los anticuados guardarraíles y la instalación de una nueva generación de guardarraíles que lleva instalada una segunda placa por delante de los piquetes y que evita el impacto directo de las personas contra estos elementos tan peligrosos situados a los bordes de las carreteras.
Fabricación y uso
La banda de contención (o guardarraíl) se fabrica utilizando una aleación de varios metales, donde los principales son acero y zinc, con más del 70% de estos dos materiales. El acero le da rigidez y durabilidad, mientras que el zinc hace que se deforme cuando recibe un impacto, absorbiendo parte del golpe. Por lo general, las piezas de un guardarraíl tienen una longitud estándar de 7,65 metros. También se fabrican con aluminio, y pueden ser de distintas formas. El acero, por sus características de dureza y estabilidad y precio es ideal para su uso en guardabarreras, pero debe someterse a un tratamiento de galvanizado para evitar su corrosión.[6]
Se emplean especialmente en autopistas, autovías, carreteras de montaña y puentes, con el fin de evitar que los vehículos se salgan de la carretera o vía, e impedir así mayores daños a sus ocupantes. Por ejemplo, en caso de que el conductor del vehículo se quede dormido al volante, evitarán que se salga de la carretera o pase al carril contrario. Su función es absorber el impacto del vehículo, deformándose y arrastrando el vehículo por su superficie, haciéndole perder energía cinética hasta detenerse (intentado de esta manera que el vehículo no regrese a la calzada sin control). También hay que destacar que el inicio de cada tramo de barrera se entierra o se desvía hacia el exterior de la curva para intentar evitar un posible choque frontal con el guardarraíl, aunque en numerosas ocasiones no se consigue. En caso de un accidente y según el ángulo de impacto, estas barreras pueden llegar a atravesar la carrocería del automóvil, produciendo gravísimas lesiones a las personas que viajan en su interior.
España

El empleo de estas medidas de seguridad pasiva es criticado por distintos sectores como motoristas y ciclistas que exigen el cambio por una nueva generación de guardarraíles con protecciones SPM. Para ellos, incluso caídas a baja velocidad pueden resultar verdaderamente peligrosas por diferentes motivos:
- El cuerpo impacta contra los postes del guardarraíl produciendo gravísimas lesiones en las personas, como traumatismos, amputaciones y en muchos casos la muerte.
- El cuerpo se cuela por debajo del guardarraíl (no realizando la labor para la que está diseñado) pudiendo acabar en el carril contrario o fuera de la carretera.
Muchos motoristas han perdido la vida debido al impacto que reciben al chocar contra los llamados guardarraíles o quitamiedos tras producirse una caída. Según un estudio del RACE realizado en 2006, aproximadamente el 15% de las muertes y el 60% de las lesiones producidas en accidente de moto han sido provocadas por estos elementos.[7] El impacto de una persona contra un guardarraíl a partir de los 30 km/h provoca gravísimas lesiones.[8]
Los guardarraíles no sólo afectan a motoristas y ciclistas. En ocasiones, otros usuarios de la vía han perdido la vida al verse involucrados en un accidente de tráfico e impactar contra un guardarraíl.
El 8 de noviembre de 2008 se llevó a cabo una movilización en Madrid en la que se manifestaron alrededor de 60 000 motoristas para exigir el cambio de los anticuados guardarraíles por los que cuentan con protecciones SPM. En 2014 se realizó una petición a través de Change.org para que se implementen sistemas de protección para motociclistas (SPM) en todos los guardarraíles del país, la que fue firmada por más de 142 000 personas.[9] En 2018 el Congreso aprobó una propuesta basada en esta petición, en la que, entre otras medidas, se contempla cambiar los guardarraíles por barreras de protección.[10]
Alternativas y prevención
Para evitar este tipo de accidentes se proponen distintos sistemas:
- Colocar un guardarraíl paralelo al que ya existe y a una altura inferior, evitando que el cuerpo se cuele por debajo.
- Rodear los postes con algún tipo de material de absorción de impactos (Crash-Absorber), este último sistema de protección ha demostrado ser severamente deficiente, al no ser capaz de absorber la energía de colisiones incluso muy por debajo de las velocidades legales vigentes.
- Guardarraíles con protecciones SPM. Es la solución más demandada por motoristas y ciclistas, ya que ha quedado más que demostrada su eficacia. Consiste en una placa de material deformable instalada delante de los postes que sustentan las biondas y que evita que los cuerpos pasen por debajo de los guardarraíles o impacten contra las sujeciones. Además, este material, al ser deformable, libera gran parte de la energía del choque.
- Con turismos, dependiendo de las trayectorias de impacto. En muchas ocasiones las biondas metálicas de contención se separan, actuando como una auténtica lanza que atraviesa el habitáculo del vehículo, ocasionando heridas como amputaciones o la muerte a los usuarios del automóvil.
- En el caso de vehículos grandes como todoterrenos, camiones o autobuses, pueden arrancar de cuajo el guardarraíl o volcar por encima al impactar y salirse de la vía, por lo que para ellos tampoco es una buena solución.
Sin embargo, la mejor solución en estos dos últimos casos es el empleo de muros de contención de hormigón prefabricado. Sus únicos detractores son el elevado coste inicial y una baja absorción de energía, en caso de impacto con ángulos elevados.
Una empresa surcoreana con sede en Estados Unidos ha desarrollado un sistema de barrera que utiliza cilindros de etilvinilacetato alineados en un soporte que les permite girar sobre sí mismos y que no deja espacios debajo como en el caso de los antiguos guardarraíles de acero.[11]
En La Rioja se diseñó un nuevo sistema de seguridad para evitar o reducir el riesgo de lesiones graves en motociclistas, realizado con un 70 % de material reciclado; consiste en una hilera de delgados cilindros de caucho de neumáticos, que se adosa a la parte inferior del guardarraíl tradicional.[12]
Referencias
- ↑ Real Academia Española. «bionda». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
- ↑ Real Academia Española. «quitamiedos». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
- ↑ Real Academia Española. «guardarraíl». Diccionario de la lengua española (23.ª edición).
- ↑ El término guardarraíl fue aceptado por la RAE en 2014, principalmente por corresponder a una palabra de uso popular, aunque no se considerase correcta anteriormente
- ↑ La palabra «guardarraíl» y su plural «guardarraíles» provienen del inglés guard rail: guard- (guardar, cuidar) y -rail (barra o barandilla).
- ↑ Roadside Design Guide. American Association of State Highway Transportation Officials. 2002. pp. 1–3.
- ↑ «El RACE alerta sobre la gravedad de los accidentes en moto que en el 60% casos acaba con amputación». Público. 8 de noviembre de 2007. Consultado el 16 de mayo de 2021.
- ↑ «¿Guardarraíles seguros? Is railing safety?». Index Enferm vol.16 no.56 Granada abr. 2007. SciELO. abril 2007. Consultado el 16 de mayo de 2021.
- ↑ «#STOPGuardarraíles - SPM en los Guardarraíles de nuestras carreteras». Change.org. 2014. Consultado el 16 de mayo de 2021.
- ↑ «El Congreso aprueba eliminar los guardarraíles y pone fin a años de lucha de los motoristas». La Sexta - Centímetros Cúbicos. 27 de febrero de 2018. Consultado el 16 de mayo de 2021.
- ↑ «Una empresa coreana inventa el guardarraíl ideal». Interempresas. 18 de septiembre de 2017. Consultado el 16 de mayo de 2021.
- ↑ «Segurvital, el quitamiedos riojano que más protege a los motoristas». La Vanguardia. 2 de octubre de 2017. Consultado el 16 de mayo de 2021.