Historieta en Colombia
La historieta o cómic colombiano, popularmente conocida como caricaturas, monos o monachos, carece de una tradición continuada a lo largo del tiempo; de tal manera que su desarrollo ha sido intermitente, además de tardío. Daniel Rabanal justifica la precariedad de la historieta colombiana por la inexistencia de un público potencial para las mismas, debido al tardío desarrollo de una cultura urbana, que vino a coincidir en el tiempo con la extensión de la TV; la falta de apoyo institucional; y el menor coste del material importado.[1]
Historia
En sus inicios consistió básicamente en una imitación del cómic estadounidense y mexicano que sirvió para familiarizar al público en esta forma de comunicación. Aunque lenta e intermitentemente, sólo empezó a desarrollarse a partir de la década de 1960 con trabajos como los de Ernesto Franco, Carlos Garzón o Jorge Peña, entre otros, y posteriormente se le sumarían diversos dibujantes en las siguientes décadas. Pese a ello, la historieta colombiana ha sido relegada a la sombra en beneficio de la literatura y del humor gráfico, sobre todo de tipo político. La idea de que el cómic no es otra cosa que un escalón hacia la "literatura seria" ha hecho que se pierdan muchos años y talento. Además, como en muchas partes del mundo, una buena parte de los aficionados y creadores del momento se han entregado al estilo manga sin que su trabajo logre trascender la simple imitación. Actualmente, los creadores colombianos siguen luchando por encontrar una voz que los identifique entre las corrientes foráneas que los rodean.
Orígenes (1924-1960)
En 1924 surge Mojicón, una adaptación de la tira estadounidense Smitty de Walter Berndt, publicada en el Chicago Tribune-New York News Syndicate, a la que se considera el primer cómic colombiano.[2] Su autor, Adolfo Samper, la publicaría en el periódico independiente Mundo al día hasta 1930. Con el tiempo, este mismo autor publicaría en 1943 otras historietas como Misiá Escopeta y Don Amacise con relativo éxito en el periódico independiente Sábado en la segunda sección. También se editan las revistas infantiles Chanchito (1933), El Fuete (1942), Merlín (1940), Michín (1945) y Pombo (1948).[2]
Un tardío desarrollo (1962-1978)
En la década de 1970, surgen nuevos autores como Ernesto Franco, célebre por su trabajo en la tira de prensa Copetín, publicada desde 1962 hasta 1994 en el diario El Tiempo, la cual marcó un nuevo comienzo para las tiras cómicas nacionales porque tuvo una fuerte aceptación entre los lectores y quedaría marcada en la memoria colectiva del país al punto de convertirlo en el símbolo de la historieta nacional. En sus viñetas, Franco, se dedicaba a narrar la vida cotidiana de los habitantes de las calles de Bogotá desde el punto de vista de un gamín, término que designaba al niño habitante de calle de la época.[2]
Por su parte, Carlos Garzón publicó Calarcá (1969), una historieta inspirada en las narraciones coloniales que Fray Pedro Simón hizo del cacique indígena. Algunos años después, la tira dedicada al héroe indígena quedó a cargo de Jorge Peña cuando Al Williamson reclutó a Garzón para trabajar en el mercado estadounidense, donde realizó series como la adaptación a historieta de Star Wars y Flash Gordon. Para esta última década, también se destacan personajes de origen autóctono creados por otros autores como La Gaitana (1970) de Serafín Díaz, Ibana de M. Puerta/Mc Cormic, Teniente Colombiano y El Castillo de los Frailes.
Los ochenta y noventa
A finales de la década de 1970 llegó la tendencia del género underground gracias a publicaciones como Click! o Mala Compañía de los hermanos Campo, ambas revistas radicadas en la ciudad de Cali. Esta nueva tendencia cambió el tono nacionalista histórico por trabajos de protesta urbana y ciencia ficción. Además, por primera vez se dan los primeros intentos por darle al medio nacional material teórico asociado al arte secuencial.
En la década de 1980 se dieron varias iniciativas de publicación que impulsaron la creatividad de los autores colombianos. Primero a cargo de los periódicos de circulación nacional y regional y, sobre todo en los noventa, las publicaciones privadas.
Los periódicos El Tiempo y El Espectador en Bogotá, El Mundo en Medellín, y El Occidente y El Pueblo en Cali, dieron inicio a la difusión de historietas como Calarcá, Teniente Colombiano, Clubman, Balita (1980), entre otras. Se publicó material independiente como La Tomata de la Embajada (1981) y El año espantoso de Jorge Duarte. La revista Los Monos (1981) del El Espectador, dirigida por Jorge Peña, cuna de muchos historietistas, publicó La colonia, de Bernardo Ríos; Tukano, del propio Jorge Peña, y Las Aventuras de Gato (1995-1998) de Daniel Rabanal, entre muchas otras obras. Asimismo el periódico El Universal de la ciudad de Cartagena publica Historia del Boxeo (1978), John Sullivan, Galaxtica, Jesús y Calarcá el príncipe pijao, de autoría los guiones y dibujos de Fabián Tuñon Benzo. El mismo autor en 1990 publica El Nuevo Fútbol de Colombia, Joaquín Gutiérrez Orgullo de Colombia y Juan Pablo II el Papa viajero.
En cuanto a las publicaciones de editoriales independientes, se destacan revistas como la ya citada Click! (1979-84) y W.C. (1986), esta última un esfuerzo de Fernando Mancera, Jorge Grosso y Bernardo Rincón. En la década de 1980 también empezaron a surgir grupos de difusión, exposición y enseñanza de la caricatura, el humor gráfico y la historieta como El Taller de Humor, en la aulas de la Universidad Nacional de Colombia y su fanzine Humorún, desde 1982, creado por Jorge Grosso y Bernardo Rincón, luego aparece el Cartel del Humor y se funda la Escuela Nacional de la Caricatura. Las publicaciones de corte universal que inundaron el mercado en sus principales ciudades son El Bus (1991) Acme Comics (1992), TNT (1994), Agente Naranja y Zape Pelele (1993), Top Comics Internacional (1996) y Mara, entre otras. Entre 1995 y 1999 se imprimió un número nunca antes visto de propuestas jóvenes que demuestran el gran nivel de interés y talento con el que cuenta el medio colombiano. Sin embargo, la falta de apoyo de las instituciones del Estado y la intolerancia de algunos autores, hicieron que esta época de bonanza llegara a su fin.
A inicios del nuevo milenio
En el 2000 Fabián Tuñon Benzo creó Seguridad Ciudadana historieta que enseña a los vecinos de la comunidad a defenderse de la delincuencia y Pepito y Tilin No estamos solos, tema sobre Los Derechos de los Animales, ambas revistas patrocinadas por la Alcaldía de su ciudad natal Cartagena. El mismo año se inaugura la primera página web referente a la historieta en Colombia, el Museo Virtual de la Historieta Colombiana.[3]
También es importante mencionar el aporte que espacios como el de la revista Shock, liderado por Pablo Guerra y la historieta de ciencia ficción y humor El Drake que le brindó a creadores nacionales nuevas opciones de difusión masiva desde principios del 2003, y el de la revista Piedepágina que, desde diciembre de 2004, en cada número presenta un cómic de Muyi Neira con un tema alrededor del mundo de los libros.
En ese mismo periodo, propuestas de tipo independiente como la revista ComicBuk de Cali, el Grupo Leyenda de Pereira, Teléfono 4, el colectivo Cara de Perro, la Editorial Culturas, entre muchos otros, le dieron un nuevo impulso al medio nacional. Por su parte, Rodolfo León creó en 2005 El Increíble Homo-Pater, un cómic sobre el Papa Juan Pablo II que con motivo de la muerte del sumo pontífice. También en 2005 se publicó la Biblia Shock del Cómic de Pablo Guerra: un texto especializado en el tema que vendió más de 80 000 unidades y fue considerado por la revista Pie De Página como uno de los 50 libros más importantes del año.[4]
En Bucaramanga, en agosto de 2006, nació el Expocómic de Bucaramanga, evento artístico que expuso medios de expresión como la ilustración, caricatura, proyecciones de Cómics y escultura, en diferentes géneros y tendencias. junto con el apoyo del Instituto Municipal de Cultura y Turismo y la Casa de la Cultura Francisco Mantilla de los Ríos de Girón, se gestionó espacios de enseñanza, exploración y difusión del arte secuencial e ilustrativo. Desde el 2008, la Expocómic de Bucaramanga expandió más sus espacios desarrollándose en el municipio de San Juan Girón, la 1.ª Muestra de Caricatura y cómic, como difusión cultural con las instituciones académicas y en Cartagena de indias en julio de 2009, apoyado por la Alcaldía distrital.
Por otro lado, en el 2007 nace el grupo de cómic Dreamtales, el cual propone publicaciones de cómic en formato digital con las historias de sus personajes Falom de Jaime Roa, El Jaguar de Camilo Tapias Torres, Euri de Hernando Diaz, Secta de Carlos Cañas y Wulf & Tormentor! de Felipe Uribe mostrando gran aceptación ante los lectores. Por otro lado, Dreamtales tuvo crossovers con empresas de cómic independiente estadounidense como Bluewater con los crossovers Falom /10th muse, Euri/Judo Girl y Wulf & Tormentor!/Gearz, y Yunque Rojo con Secta/Penance de Dave Ryan. También, tuvo personajes invitados independientes como Minx, Shattered Soul y el Homo-Pater de Rodolfo León entre otros.
En el mismo 2008, hacía finales del mes de julio surge el grupo Clan Nahualli y con este una propuesta de historieta en línea. Este grupo es fundado por Camilo Triana, Gio y Henry Díaz.
El arte secuencial de Bucaramanga en el 2009, manifestó nuevos personajes en la etapa de desarrollo visual entre dibujantes, diseñadores e ilustradores donde se resalta la gestión cultural del dibujante y Profesor Arlef Aparicio Padilla, director de Expocómic de Bucaramanga, la obra gráfica de Juan Felipe Salcedo, dibujante del proyecto de cómic Chehuahua, apoyado por la Warner Brothers, Pedro Méndez con el proyecto de semilleros de investigación del cómic (Ilusoria) y actuales espacios de proyectos académicos. Vaslak Rojas (Artefactoria), este último, creador a la vez de los inicios del desarrollo de cómic independiente en Bucaramanga, con la revista Primiparo, entre 1999 hasta el 2003, gracias a estos espacios editoriales nuevos talentos en la región se proyectaron a futuro, como en el caso del dibujante e ilustrador Barranquillero, Johan Arzuza.
En 2009 surge Virus Tropical, un cómic autobiográfico de la artista Power Paola, seudónimo de Paola Andrea Gaviria Silguero (20 de junio de 1997), cómic que cobró cierta relevancia a nivel internacional, principalmente latinoamericano, y que fue adaptado al cine en 2018 por Santiago Caicedo.[5] Con un estilo de dibujo suelto y poco detallado, pero elástico y altamente reconocible, así como una escritura espontánea y poblada de gags visuales, Power Paola publicó otros cómics como Por dentro (2012), Diario (2013), qp (2014) y Todo va a estar bien (2015), además de folletos para exposiciones en museos como La Tertulia y una tira en la revista cultural Arcadia.
En el 2010, la Gobernación de Bolívar en la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia, publica Simón Bolívar, El Libertador de Fabian Tuñon Benzo, cómic que narra la vida y obra de Simón Bolivar, así como SANTA CRUZ DE MOMPOX y Ciudad Valerosa y Benemérita de la Patria, ambas historietas de género biográfico.
En el 2011, Fabian Tuñon Benzo publica CLINICA LAS PEÑITAS, Derechos y Deberes, cómic de uso interno y promocional para la clínica con sede en Sincelejo; en 2015 realiza la adaptación al cómic del videojuego The World of Aluna, desempeñándose también como director de arte; y en 2018 para dibuja el título The Tarzan Twins para la compañía Edgar Rice Burroughs.[6]
En el evento SOFA 2011 de Corferias se estrenaron varios cómics colombianos, Exo-gen (con 3 números), Doppler en el género de ciencia ficción y Pumaki 1 en el género humorístico y Exegesis por parte de avenegra.
Medellín 2003-2011
En Medellín, desde febrero de 2003 se ha impreso una gacetilla de divulgación de cómics llamada Robot, una hoja mensual impresa por ambos lados con un contenido en donde prima la historieta totalmente gratis. Además de esto, editorial Robot ha publicado cómics de gran importancia para el desarrollo del noveno arte en Colombia como El parque del Poblado por Joni Benjumea, más conocido como Joni B, un cómic costumbrista en Aguadas, sobre las desventuras nocturnas de un grupo de amigos que se encuentran con un viejo amigo que vuelve de un viaje, así como las obras de Truchafrita, Álvaro Vélez, entre las que destaca Confite, pequeñas aventuras en papel reciclado de colores de formato pequeño protagonizadas por animales antropomórficos, y Cuadernos Gran Jefe, una serie de revistas en un formato más cercano al comic book que mezcla fantasía, autobiografía y sátira social y política en forma de relatos breves.
Festival de cómics
El 2 de abril del 2016 se lleva a cabo el Festival Independiente de Cómic Colombiano (FICCO) en la Biblioteca Pública Virgilio Barco de Bogotá. El evento contó con charlas, conversatorios y talleres sobre el cómic colombiano, además de una exposición de historietas y una venta de libros y fanzines.[7]
Catálogo de cómic colombiano
En el 2021, se inicia un catálogo digital de cómic colombiano por parte de Daniel José Penagos Dordevic, con el apoyo del director del FICCO, Santiago Suescún Garay, una página donde se pueden registrar cómics de uso libre y gratuito para todos los artistas y autores del país. Finalmente, fue publicada en 2022 el sitio web ComicColombiano, donde se puede distribuir la búsqueda por cómics, personas y editoriales, al igual que se pueden ver tanto las portadas como las redes sociales de los autores.[8] Entre los géneros disponibles se encuentran el fantástico, aventuras, ciencia ficción, comedia, histórico, romántico, misterio, terror, político, urbano, superhéroes, cotidiano, espiritual, antología, fabula, periodístico y adaptación. Tiene presencia de editoriales, colectivos y agrupaciones como GoUp Cómics, Surreal Cómics, Visual Comics, 1Studio Comics, Aluna Studios y Altais Cómics, entre otros.
Referencias
- ↑ Daniel Rabanal, Panorama de la historieta en Colombia Archivado el 9 de mayo de 2008 en Wayback Machine., publicada en Revista latinoamericana de estudios sobre la historieta Archivado el 21 de septiembre de 2012 en Wayback Machine.. La Habana, Cuba (2001)
- 1 2 3 GARZÓN, Mario (09/2007). Tarzanes y Gamines: Breve Historia del cómic colombiano. "Sacapuntas" #10, Asociación de Dibujantes de Argentina.
- ↑ «Museo Virtual de la Historieta Colombiana». facartes.unal.edu.co. Archivado desde el original el 11 de junio de 2007. Consultado el 1 de diciembre de 2025.
- ↑ «Mejores libros del 2005». piedepagina.com. Consultado el 1 de diciembre de 2025.
- ↑ Virus tropical, Ikki Films, 19 de octubre de 2018, consultado el 1 de diciembre de 2025.
- ↑ «Tunon Benzo | My Art». tunonbenzo.com (en inglés estadounidense). Archivado desde el original el 3 de marzo de 2024. Consultado el 1 de diciembre de 2025.
- ↑ «Festival Independiente de Cómic Colombiano – FICCO en Bogotá 2025». bogota.gov.co. 3 de diciembre de 2025. Consultado el 1 de diciembre de 2025.
- ↑ Penagos, Daniel. «Comoccolombiano.com». comiccolombiano.com. Consultado el 1 de diciembre de 2025.
Bibliografía
- Pablo Guerra, Biblia Shock del Cómic. Revista Shock. Bogotá, Colombia (2005)
- Felipe Ossa, La Historieta y su historia. Ed. La Rosa. Bogotá, Colombia (1986)
- Daniel Rabanal, Panorama de la historieta en Colombia, publicada en Revista latinoamericana de estudios sobre la historieta. La Habana, Cuba (2001)
Enlaces externos
- Museo Virtual de la Historieta Colombiana Archivado el 14 de agosto de 2004 en Wayback Machine. (Universidad Nacional de Colombia)
- El Legado del Chico Amarillo (Universidad Sergio Arboleda)
- La historieta colombiana de prensa - Especial Entreviñetas (Biblioteca Nacional de Colombia)
- Festival Independiente de Cómic Col
- ComicColombiano pagina web para publicar comics