Hypotheses non fingo

Hypotheses non fingo (en latín «no supongo hipótesis» [en plural]) es una frase famosa empleada por Isaac Newton en su apéndice Cometario general, que se añadió en la tercera parte de sus Philosophiae naturalis principia mathematica tras su primera edición.
Era su respuesta a aquellos que le habían desafiado a dar una explicación de las causas de la gravedad en lugar de dar sólo los principios matemáticos de la cinética. Junto a la navaja de Occam, la cita de Newton se puede considerar un distanciamiento del concepto aristotélico de filosofía natural.
Cita original
El fragmento en que aparece la expresión está en la última página del texto de la obra (que Newton escribe en latín):
Rationem vero harum gravitatis proprietatum ex phænomenis nondum potui deducere, & hypotheses non fingo. Quicquid enim ex phænomenis non deducitur, hypothesis vocanda est; & hypotheses seu metaphysicæ, seu physicæ, seu qualitatum occultarum, seu mechanicæ, in philosophia experimentali locum non habent. In hac philosophia propositiones deducuntur ex phænomenis, & redduntur generales per inductionem[1].
En español, el texto sería:
No he podido extraer de los fenómenos la razón de estas propiedades y no supongo hipótesis. Pues todo lo que no se deduce de los fenómenos debe llamarse hipótesis; y las hipótesis, metafísicas, físicas, de cualidades ocultas o mecánicas, no tienen cabida en la filosofía experimental. En esta filosofía, los principios se deducen de los fenómenos y se convierten en generales por inducción.
Referencias
- ↑ Isaac Newton (1726). Philosophiae naturalis principia mathematica, editio tertia aucta & emendata, p. 530, en https://archive.org/details/CHEPFL_LIPR_AXB39/page/n567/mode/1up.