La isla vertical
| La isla vertical | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| de Miguel Coyula | |||||
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| Género | novela de ciencia ficción | ||||
| Idioma | Español | ||||
| Ilustrador | Miguel Coyula | ||||
| Artista de la cubierta | Miguel Coyula | ||||
| Editorial | Ediciones Deslinde | ||||
| País | Cuba | ||||
| Fecha de publicación | 2022 | ||||
| Páginas | 158 | ||||
| Serie | |||||
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La isla vertical es una novela del autor y cineasta cubano Miguel Coyula escrita entre 2005 y 2021. Fue publicada en 2022 por Ediciones Deslinde en Madrid.[1][2][3]
Argumento
Después de un aparente desastre climático, la mitad de un rascacielos y sus residentes quedan atrapados en medio del océano. Marcos es un joven neurótico con rasgos sociopáticos, que se debate entre escapar o permanecer en el mismo edificio que también habitan Malva, una joven mutante, objeto de sus desvaríos eróticos y su hermana Malu.
La narración de corte existencialista, incluye múltiples voces narrativas, donde se intercalan cartas del padre de Marcos, el diario del propio Marcos, y un cínico narrador omnisciente de dudosa identidad. Su trama está presentada como futuro hipotético del universo de la novela Mar rojo, mal azul y de las películas Cucarachas Rojas, y Corazón Azul.
Controversia
Durante su polémico lanzamiento[4] en Madrid, el presentador Lester Álvarez Meno la criticó por referenciar negativamente en cuatro cuartillas a los líderes de la resistencia cívica cubana Luis Manuel Otero Alcántara y Tania Bruguera. Posteriormente, Álvarez publicó un texto donde señala que Coyula “no debe esforzarse tanto por destruir un mundo, un país, unas personas, ya de por sí en las ruinas, y debe dedicarse mejor a borrar las trazas de sus referencias y frustraciones” [5] Miguel Coyula examina el suceso en un ensayo publicado en la revista Rialta “Siempre he evitado las causas políticas por considerarlas una limitación artística e intelectual. Como recurso desesperado y al más puro estilo macartista, el presentador de La isla vertical recurre al binarismo de una ideología inversa afirmando: «Si tú eres comunista y sientes amor por Fidel Castro (...) por supuesto que si vas a Miami te van a comer vivo». ” [6] El crítico cubano Ángel Pérez polemizó con el ensayo “Crónica de un Fracaso” expresando[7]“Resulta mucho más productivo ver ahí, no solo otro accidente del grado de descomposición humana que llegó a la realidad impulsado por el otrora cambio democrático, antes un signo de malestar cultural. La alusión a esas voces de la nueva civilidad cubana, extraen una preocupación hacia la incapacidad política de la nueva oposición para acceder a una orgánica articulación.” Miguel Coyula amplía sobre el hecho que inspiró esta sección de la novela en el ensayo “Hambre por un arte inútil en Cuba” [8] donde el autor cuestiona la veracidad de la huelga de hambre anunciada por Luis Manuel Otero Alcántara durante el aislamiento colectivo del Movimiento San Isidro y la instrumentalización de su figura desde el exilio a partir de su encarcelamiento del 11J.
La presentación de la novela fue incluida en el documental Crónicas del absurdo (2024). En una crítica publicada sobre el mismo en la revista Rialta, el crítico Dean Luis Reyes opinó “el cineasta se enzarza en una discusión con el presentador, el artista Lester Álvarez, quien hace una lectura explícitamente literal de la trama de ficción y objeta operaciones ficcionales que aluden a figuras muy visibles de la sociedad civil cubana del presente. Esa literalidad es, desde la perspectiva de Coyula, una traza de las políticas de corrección del acto expresivo que heredamos los cubanos. Pero es, de paso, una evidencia de la sospecha sembrada en el campo cultural, que se manifiesta a menudo como residuo de la paranoia que nos acompaña y deriva del dolor incubado por décadas de prohibiciones y anulación de unas voces a favor de otras. Quizás sea este pasaje, el séptimo de Crónicas del absurdo, el que mejor refracta las secuelas de las tensiones entre cultura y poder en Cuba, actuando como pozo incluso en los sujetos libres ya de la tutela de aquel mecanismo sancionador.”[9] En Reverse Shot, el crítico estadounidense Andrew Truong observó “El capítulo más revelador de la película, acertadamente titulado “Antihéroe”, distingue a estos cineastas provocadores (Coyula y Lynn Cruz) de otros que huyeron a ciudades como Madrid, presentando a esa intelectualidad opositora como una institución más contra la que despotricar. Durante una presentación literaria con artistas y escritores cubanos autoexiliados, Coyula discute con los que pudieran ser sus potenciales aliados, y es que a estos artistas antisistema no les interesa ser modelos de disidencia moderna.”[10]
Recepción crítica
Los comentarios críticos han destacado la ambición formal de la obra y la coherencia de sus temas, particularmente la integración de imaginería distópica con introspección psicológica. El ensayista cubano Luis Álvarez analizó la novela en la revista Árbol Invertido expresando: "El estilo narrativo de este texto es de una sobriedad aséptica y decidida: la palabra está despojada de elementos superfluos, incluso de indicios espaciales excesivos: es ante todo introspección y sobre todo búsqueda de una profunda, devoradora intimidad. No es el mundo de las cosas lo que interesa al autor. Coyula aporta un texto artístico de voluntad filosófica, donde el criterio de obsesión resulta de una fuerza temática deslumbrante y parece traernos a una discusión más que atrevida de nuestro presente." [11] En un ensayo publicado en Egregius, el académico mexicano Omar Corral se refiere a “la alternancia entre narradores que de forma brusca se da en La isla vertical tiene más en común con la narrativa de Benet. Dicho movimiento entre la voz de Marcos, en primera persona, una tercera omnisciente, y la voz del padre, sin mediar transición alguna, constituye el eje formal desde el que se configura el resto de la obra. En la línea temporal de este último personaje, que corresponde al pretérito, intervienen las dos hermanas, que suponen el objeto de deseo de su hijo en el presente de la ficción. La «realidad alternativa» del padre observa una anécdota más verosímil y menos sofisticada que la del hijo, mientras que la de este último se narra en los términos reconstructivistas de la ciencia-ficción. La voz narrativa omnisciente de la novela de Coyula advierte poco después del principio, que alternará con la de Marcos. Desde ese punto, el lector debe discernir a partir no tanto del intercambio entre primera y tercera persona, sino del contenido de la fábula, de quien se trata. De igual modo, los pasajes que el protagonista denomina como «ucronías», que evocan el término propuesto en lugar de «distopía», son el indicio de que cede la palabra al padre.” [12] La revista Hypermedia publicó una reseña donde Luis Roberto Gómez Alarcón señala “Me sorprenden los argumentos de Miguel Coyula y sobre todo la forma, las maneras de plasmar su belleza —no la belleza. La suya es de esencias.” [13] El crítico Ángel Pérez describe la novela como “…una agónica especulación existencial. Los atributos caracterológicos del personaje entroncan con una de las mejores virtudes de La isla vertical: Su composición narrativa. Marcada por una fecunda autoconciencia, y concebida como un collage abierto, capaz de admitir la orgánica confluencia de discursos y textualidades. Ese distintivo de la armazón evidencia una vez más el rigor creativo del autor.” [14]
Véase también
Referencias
- ↑ Ángel Pérez. «Miguel Coyula conversa sobre su segunda novela publicada en Madrid por Ediciones Deslinde». Consultado el 1 de septiembre de 2022.
- ↑ Waldo Fernández Cuenca. «Miguel Coyula y el sueño de "La isla vertical». Consultado el 3 de septiembre de 2022.
- ↑ Wendy Lazcamo. «Miguel Coyula y Lynn Cruz estrenan sus libros "La Isla vertical" y "Sala-R" en Madrid». Diario de Cuba. Consultado el 22 de agosto de 2022.
- ↑ «La isla vertical: Presentación de una novela distópica». Consultado el 9 de diciembre de 2022.
- ↑ Lester Álvarez. «La isla vertical, o Miguel Coyula agazapado». Consultado el 10 de septiembre de 2023.
- ↑ Miguel Coyula. «Crónicas de Crónicas». Consultado el 29 de anero de 2026.
- ↑ Ángel Pérez. «Crónica de un Fracaso». Consultado el 27 de febrero de 2023.
- ↑ Miguel Coyula. «Hambre por un arte inútil en Cuba». Consultado el 1 de mayo de 2023.
- ↑ Dean Luis Reyes. «B. Ruby Rich conoce a Miguel Coyula». Consultado el 19 de marzo de 2025.
- ↑ Andrew Truong. «Hearts of Darkness» (en inglés). Consultado el 23 de octubre de 2025.
- ↑ Luis Álvarez. «Habitando la Isla Vertical de Miguel Coyula». Consultado el 21 de abril de 2024.
- ↑ Omar Corral. «El Padrino». Consultado el 28 de noviembre de 2025.
- ↑ Luis Roberto Gómez Alarcón. «La isla vertical, una experiecia felizmente agónica». Consultado el 14 de febrero de 2023.
- ↑ «Crónica de un Fracaso». Consultado el 28 de febrero de 2023.
Enlaces externos
- «Página en Ediciones Deslinde». Consultado el 27 de agosto de 2022.
