Miguel Ricart
| Miguel Ricart | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Miguel Ricart Tárrega | |
| Otros nombres | El Rubio | |
| Nacimiento |
12 de septiembre de 1969 (56 años) Valencia, Comunidad Valenciana, España | |
| Nacionalidad | Española | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Criminal | |
| Información criminal | ||
| Cargos criminales | Colaborador necesario en un triple caso de tortura, violación y asesinato de menores | |
| Condena | 170 años de cárcel, reducida a 21 años debido a la suspensión de la Doctrina Parot | |
| Situación penal | Liberado | |
Miguel Ricart Tárrega (Catarroja, Comunidad Valenciana; 12 de septiembre de 1969) es un criminal español que fue sentenciado a 170 años de prisión el 5 de septiembre de 1997 por haber sido declarado culpable del crimen de Alcácer, que incluyó el secuestro, tortura, violación y asesinato de tres adolescentes de catorce y quince años del municipio valenciano de Alcácer: Miriam García, María Deseada "Desirée" Hernández y Antonia "Toñi" Gómez.
Tras la suspensión de la denominada Doctrina Parot, su sentencia se redujo a 21 años, acordándose así la fecha de su liberación para el 19 de enero de 2023. No obstante, Ricart fue liberado de prisión con antelación, el 29 de noviembre de 2013.[1] Es la única persona que ha sido juzgada y condenada en relación con el crimen debido a la fuga del supuesto segundo autor material de los hechos, Antonio Anglés.
Antecedentes
Miguel Ricart Tárrega nació el 12 de septiembre de 1969 en, Valencia. Es hijo de Miguel, un ebanista, y Encarnación, quien murió de un ataque epiléptico cuando Ricart tenía tan solo tres años. Tiene una hermana, Encarna. Debido a la muerte de su madre, su padre, a quien Ricart se refiere como un borracho y un frecuente maltratador, lo mandó al Colegio de niños huérfanos de San Juan Bautista en Valencia. No se conocen incidentes en esta etapa de su vida.[2]
Tras su paso por el colegio religioso recibió una beca para estudiar en la Universidad Laboral de Cheste como internado pero su comportamiento comenzó a deteriorarse debido a, entre otras cosas, las malas compañías y fue sancionado con la pérdida de la beca y, por lo tanto, enviado de vuelta a una escuela pública en Catarroja.[3] La relación con su padre se fue deteriorando cada vez más, aunque la relación con su hermana era estable. La mala relación con su progenitor le hizo abandonar el domicilio familiar a los 15 años; una fuga que solo duraría un día.[3]
A los dieciséis años abandonó el colegio y se puso a trabajar en el campo, sustituyendo así a su padre, quien en ese momento estaba desempleado. Durante esta época Ricart comenzó a frecuentar las discotecas locales y a experimentar con la droga.[3] A los dieciocho años se fue a vivir con su novia y dos hermanas de esta, y a los veinte se unió a la Legión como Voluntario especial, motivado por el interés en dicho cuerpo militar como también por haberse quedado sin trabajo y las peleas continuas por el dinero con su novia. Con la Legión permanece en Málaga dieciocho meses. Parte del dinero que gana es enviado a su compañera sentimental, que en algún momento se queda embarazada y da a luz a una hija, María Rosa Ricart.[3]
Tras su vuelta a Catarroja se puso a trabajar en un concesionario Opel. Dicho trabajo le duró tan solo seis meses debido a su mala relación con el encargado. Pasó un tiempo en paro para después comenzar a trabajar en la fábrica de hielo de ”Mercavalencia”, aunque rápidamente abandonó dicha ocupación.[3] Durante ese tiempo se separó de su pareja y se fue a vivir a casa de Antonio Anglés, a quien conocía desde antes de alistarse en la Legión y quien fue su proveedor de drogas habitual. Junto a él y otro hermano de Anglés, Roberto, con frecuencia realizaba robos a bancos. Durante este periodo ingresó por primera vez en la cárcel.[3]
Investigación y arresto
La mañana del 27 de enero de 1993, tras el hallazgo de los cuerpos por parte de dos apicultores en el paraje de La Romana, la Guardia Civil y la Policía Nacional estaba puesta en dar con los culpables.[4]
Un volante médico hecho pedazos entre romeros junto a la tumba de las menores guio a los agentes hasta la casa de Neusa, la matriarca de los Anglés. El parte médico llevaba escrito el nombre de Enrique Anglés, uno de los hermanos de Antonio, quien era esquizofrénico.[4] Cuando los agentes llegaron al piso, no pudieron dar con Antonio.
Según Juan Miguel Pérez, un entonces miembro de la Guardia Civil, Miguel Ricart «acudió por su propio pie a la casa» y una vez allí «nos lo llevamos al cuartel de Patraix. Pero solo como amigo de Antonio, para interrogarlo a ver qué sabía acerca de por dónde se movía Anglés».[4]
Los investigadores le tomaron declaración pero Ricart no arrojó mucha información y aunque los agentes hubieran terminado de interrogarlo «parecía que le reconcomiera alguna cosa». Un Guardia Civil reconoció a Ricart de haberlo arrestado en una ocasión así que le tomaron una segunda declaración.[4]
Pérez y otros miembros de la Guardia Civil fueron los encargados de hacerle preguntas a Ricart y según él «Anglés lo dominaba por completo. Lo manejaba a su antojo». Debido a esto comenzaron a hacer sugerencias sobre su orientación sexual. «Le dije, 'venga, Miguel, que sabemos que Anglés hasta te obligaba a tener sexo con él'». Según Pérez, a raíz de eso Ricart comenzó a hablar.[4]
La primera versión que dio fue que él no había tenido nada que ver con la muerte de Miriam, Toñi y Desirée, aunque sí confesó que estaba en el lugar de los crímenes y que colaboró en el rapto.[4]
Vida en libertad
Tras salir de la cárcel de Herrera de la Mancha en Ciudad Real el 29 de noviembre de 2013, Ricart se ha mantenido casi en el anonimato, aunque los medios han sido capaces de localizarlo y contactar con él en más de una ocasión.[5][6] El entonces secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, declaró que el exconvicto no tenía «pronóstico favorable de reinserción».[7]
Ricart mantiene su inocencia incluso fuera de la cárcel y tras haber cumplido su condena. En una entrevista con el programa Espejo Público declaró ser «un cabeza de turco» y que «lo que le hicieron a esas niñas no tiene perdón de Dios»[8] Previamente, en 1999, había hecho las mismas declaraciones donde además afirmaba que «la verdad del caso Alcácer no ha salido» y que «Antonio Anglés fue asesinado en España».[9] Antes de dictarse sentencia el 5 de septiembre de 1997, Ricart manifestó que «sólo quiero decir que soy inocente y que tengo la conciencia muy tranquila».[10]
El 18 de enero de 2021, Ricart fue descubierto por la Policía Nacional en un piso okupa del distrito de Carabanchel, Madrid cuando presuntamente iba a comprar droga.[11] El 20 de diciembre de 2022 los Mozos de Escuadra y la Guardia Urbana de Barcelona lo detienen en un narcopiso del Raval por tráfico de drogas. Los agentes de los Mozos de Escuadra y la Guardia Urbana pudieron identificar a Ricart, que estaba muy cambiado de aspecto físico después de salir de prisión en 2013.
En enero de 2023 concedió una entrevista a un canal de Youtube en la que volvió a negar cualquier participación en el crimen y definió a Anglés como «basura, carente de humanidad y sentimientos».[12] Aceptó, no obstante, someterse al test conocido popularme como "suero de la verdad", consistente en un interrogatorio tras el suministro de una mezcla de barbitúricos intravenosos, y a varias entrevistas. Un fragmento de unos 50 minutos de una de ellas[13] fue publicado por el mismo youtuber anteriormente citado en septiembre de 2025. En él reconoció su implicación, implicando a "el Mauri" (hermano de Antonio Anglés) del asesinato de una de las tres adolescentes y del asesinato de las otras dos al propio Antonio Anglés, junto a un delincuente común local apodado "El Nano", y se menciona la presencia durante las violaciones y torturas «de tres señores mayores de 50 años». Se menciona asimismo que los cuerpos fueron enterrados por todos ellos en un primer momento en las cercanías de un corral de Alborache utilizado por Antonio Anglés con frecuencia, y con un posterior desenterramiento y traslado a La Romana durante el día de Reyes (6 de enero) de 1993, donde habrían sido reinhumadas hasta su hallazgo final el 27 de enero de dicho año. Es decir, se trataría de un primer enterramiento de 7 semanas y un segundo enterramiento de 3 semanas.
Referencias
- ↑ «20 años de la condena de Miguel Ricart y el escabroso seguimiento del crimen». La Vanguardia. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ «Nadie espera a Miguel Ricart». Las Provincias. Consultado el 27 de noviembre de 2018.
- 1 2 3 4 5 6 «Informe Médico Forense de Miguel Ricart Tárrega». Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- 1 2 3 4 5 6 «El hombre que derrumbó a Ricart». Las Provincias. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ «Miguel Ricart, dos años en el anonimato». Las Provincias. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ ««¿No me dais habitación por ser Miguel Ricart?». La Razón. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ «Miguel Ricart, cinco años sin rastro del condenado por el crimen». ABC. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ «Ricart: «Soy un cabeza de turco»». La Razón. Archivado desde el original el 26 de octubre de 2021. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ «Miguel Ricart, en 1999: "La verdad del caso Alcàsser no ha salido."». La Sexta. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ «Ricart se declara inocente en la sesión final del juicio por el crimen de Alcàsser». El País. Consultado el 27 de diciembre de 2018.
- ↑ «Identificado Miguel Ricart en una casa okupa de Madrid, único condenado por el caso Alcasser». ELMUNDO. 16 de enero de 2021. Consultado el 17 de abril de 2021.
- ↑ «Miguel Ricart da su primera entrevista 30 años después del caso Alcàsser: «Antonio Anglés es basura carente de humanidad»». abc. 7 de enero de 2023. Consultado el 6 de febrero de 2023.
- ↑ «Fragmento de entrevista de 50 minutos a cargo de Manu Jiménez, del canal "El rincón del disidente".».