Molino de Cerroja

Molino de Cerroja
Tipo Molino de marea
Localización Escalante (España)
Coordenadas 43°25′53″N 3°30′43″O / 43.4313037, -3.5118917
Construcción siglo XI

El Molino de Cerroja, conocido también como El Viejo, es un molino de marea ubicado en Escalante (Cantabria), en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel. Se trata de uno de los molinos de marea más antiguos de Europa. Se tiene constancia documental de su existencia desde 1047. Está habilitado como centro de interpretación de las marismas y de la molinería.[1]

Ubicación

El molino está situado frente a Montehano, a aproximadamente un kilómetro al sudeste del casco urbano de la villa de Escalante y a cuatro kilómetros de Argoños, en el epicentro de un ecosistema de gran valor.[2]Los molinos de marea se instalaban en los brazos de las rías en donde se daban unas condiciones favorables para su funcionamiento: era relativamente fácil cerrar estas ensenadas con un dique, disponían de mareas de cierto rango y se trataba de lugares protegidos de las inclemencias del mar abierto.[3]

Molinos de marea en Europa

Estas instalaciones preindustriales forman parte de la historia de la tecnología hidráulica europea y desempeñaron un papel relevante en la economía local hasta tiempos recientes.[4]

Los primeros y rudimentarios molinos de marea construidos en Europa datan del siglo VII. El más antiguo documentado arqueológicamente está datado en el 620. Fue localizado en las inmediaciones del monasterio medieval de Nendrun en Irlanda del Norte. Desde la Edad Media y durante siglos fueron construidos miles de estos molinos a lo largo de toda la costa atlántica europea (Holanda, Gran Bretaña, Bélgica, Francia, Portugal y España), donde las mareas eran lo suficientemente fuertes y regulares como para mover grandes volúmenes de agua.[5][6]

A diferencia de los molinos de río, que dependían de un caudal continuo y podían verse inutilizados en épocas secas, o de los artilugios movidos por el viento, tan variable, los molinos de marea ofrecían una alternativa predecible y estable. Su eficacia no dependía del clima, sino de los ciclos lunares, que determinaban las mareas con una regularidad fiable. Esto los convirtió en herramientas muy valiosas en regiones donde otros sistemas resultaban impracticables.[6]En los litorales Atlántico y Cantábrico, al contrario que en el Mediterráneo, la diferencia entre pleamar y bajamar puede superar los cuatro metros, generando la energía potencial necesaria para los molinos. [7]

Muchos de estos ingenios de origen medieval siguieron en funcionamiento durante centurias, y en algunos casos, hasta bien entrado el siglo XIX.[6] Su definitivo declive vino provocado por el desarrollo tecnológico. La llegada de la máquina de vapor en el siglo XIX liberó a la industria de la dependencia de la geografía: se podían construir fábricas de harina en cualquier lugar. A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la electrificación rural contribuyó al abandono: un motor eléctrico era constante, barato y no dependía de la Luna. Los cambios en el mercado, que demandaba las harinas más finas y blancas que producían las nuevas fábricas, hicieron que la harina del molino de piedra, más basta, perdiera valor comercial.[7]

Cantabria

Cantabria fue una potencia en este sector: se estima que llegó a tener decenas de estos ingenios funcionando simultáneamente, la inmensa mayoría entre las rías de Santoña y Quejo (antiguo concejo y hoy barrio de Isla).[7] En la comarca cántabra de Trasmiera hubo una de las mayores concentraciones de molinos de mareas de Europa. Esta densidad sólo es comparable con la que se dio en el entorno de la isla de Wight en Inglaterra y en el golfo de Morbihan en Bretaña.[8]

Molino de Cerroja en Escalante

La industria harinera cántabra alcanzó su apogeo en el siglo XVIII y, más exactamente, en el año 1786 cuando surgió con fuerza la industria de molturación de distintos granos en todo el territorio, dirigida al envío de harinas a América y otros países desde el puerto de Santander. La elevada demanda debía ser cubierta por los molinos de las diferentes clases, dotación y capacidad de molienda, y entre ellos, los de marea.[9]

Escalante

Ya en 1047 se menciona la existencia de un molino de marea (molino marini) en la zona de Escalante en un documento contenido en el Cartulario de Santa María del Puerto de Santoña.[10] Pero la primera constancia documental del edificio actual data del siglo XVII. Aún así, este molino compite con el molino de mar de Dover en ser el más antiguo de Europa.[11][12]

El Molino de Cerroja siempre fue el principal molino harinero del concejo de Escalante, en contraposición a los molinos propiedad de los señoríos dominantes en cada época, quienes intentaban imponer la molienda de cereales en sus propias instalaciones. A lo largo de la historia, se tiene constancia de la existencia de otros ocho molinos en Escalante, tanto marinos como fluviales. El de Cerroja estuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo XX.[12]

Características del ingenio

Partes

El molino de Cerroja conserva la estructura típica de este tipo de ingenios hidráulicos. El edificio, de fábrica rectangular y estructura muy sencilla y maciza, está elaborado a base de mampostería y sillar en esquineras. El tejado es a dos aguas. Se diferenciaban dos partes, una dedicada a la vivienda y otra que contenía las partes mecánicas que servían a la actividad de la molienda, además de las zonas de almacenaje. Los elementos que forman los molinos de marea son:[3][4][7]

Molino de Cerroja
  • Dique: tenía una doble función, retener el agua y servir de acceso al edificio. Cierra una ensenada o marisma que contiene el agua y debe ser lo suficientemente fuerte para resistir el embate de las olas y las tormentas. En Cerroja es la única forma de llegar a pie al molino y en él se sitúan las compuertas originales, que han sido recuperadas.
  • Vaso: es el espacio de almacenamiento de agua que se sitúa detrás de la presa. Su capacidad determinaba la autonomía del molino: cuanto más grande era el vaso, más horas podía molerse tras la bajada de la marea, normalmente unas 4 a 6 horas por ciclo de marea. Periódicamente requería la limpieza manual de los sedimentos que se acumulaban en su fondo.
  • Compuertas: situadas bajo los arcos del molino o en puntos estratégicos del dique, son válvulas abatibles que permiten la entrada del agua del mar cuando la marea sube. Por lo general, se abrían automáticamente por la presión del flujo entrante y se cerraban solas cuando la marea comenzaba a bajar y la presión del agua embalsada superaba a la del mar exterior.
  • Canales y saetines: conductos que dirigían el agua a presión desde el embalse hacia las ruedas motrices.
  • Rodete: era la rueda hidráulica horizontal situada en la parte inferior del edificio, sumergida en el flujo del agua. Al salir el agua a presión, golpeaba las cucharas del rodete, transfiriendo su energía y haciendo girar el eje.
  • Eje de transmisión: un tronco vertical robusto que atravesaba el suelo del edificio, conectando el rodete con las piedras por transmisión directa. Una vuelta de rodete equivalía a una vuelta de piedra.
  • Muelas: el eje transmitía el movimiento del rodezno a dos grandes piedras de moler situadas en la planta superior, donde se trituraba el grano. La piedra inferior (solera) estaba fija e inmóvil en el suelo, mientras que la piedra superior (corredera o volandera) giraba conectada al eje.
  • Llaves de alivio: sistema de palancas de madera mediante las cuales quien molía podía controlar la distancia entre las piedras mientras giraban para obtener una harina más o menos fina.

Funcionamiento

El funcionamiento del molino de marea era muy similar, en su proceso de aprovechamiento del agua, al de los molinos de río. Las aguas del mar penetraban ría arriba y se permitía su paso hacia la zona del vaso por unas compuertas. Cuando comenzaba el reflujo, las compuertas cerradas impedían el desembalse si no era a través del molino. El caudal del agua embalsada se dirigía por medio de canalizaciones, hasta el molino y sus mecanismos de molienda. [9][13]

Las piedras de moler eran seleccionadas según el tipo de grano a moler, maíz, trigo u otro, lo que implicaba cambios en el tamaño, el dibujo de la piedra y su convexidad. Se introducían los granos en las tolvas para que fuera penetrando, a través de la canaleta, por el seno u ojo de la piedra superior móvil y, una vez activado el mecanismo hidráulico, resultar molidos al friccionar con la piedra inferior fija. La harina era desalojada por las canaletas a unos cajones de donde se extraía con una paleta. Se calcula que en molienda fina se molían diez kilos de maíz por hora .[8]

Mareas

El molino de marea extrae del mar su fuerza motriz. El nivel de las aguas del mar oscila entre un valor máximo (la pleamar) y un nivel mínimo (la bajamar). Esto ocurre sin descanso de forma periódica de tal manera que, aproximadamente hay una pleamar cada doce horas y, por tanto, una bajamar en el mismo tiempo. Por otro lado debido a la acción de la Luna y el Sol en las distintas épocas del año, se producen las llamadas mareas vivas o las mareas muertas, en las que varían las diferencias de nivel entre la pleamar y la bajamar.[8]

Centro de interpretación

Restaurado para uso cultural en 2011, el Molino de Cerroja ejerce como Centro de interpretación de la naturaleza, la Historia y la cultura de Escalante, ofreciendo a quien lo visita explicaciones sobre el funcionamiento del molino, el desarrollo de la vida en las marismas, los ciclos de mareas, la fauna y la vegetación y llevando a cabo actuaciones de educación ambiental, tales como rutas ornitológicas, salidas educativas y talleres. En 2022 se realizaron nuevas actuaciones de mejora y renovación del entorno.[12][14][15]

Protección

Está declarado Bien de Interés Local junto a los molinos de Santa Olaja, en Arnuero; de Jado, en Argoños y de La Venera en Bareyo.[16]

Véase también

Referencias

  1. ↑ The Imagos (3 de junio de 2019), Molino de Cerroja - Centro de interpretación en Escalante, consultado el 3 de abril de 2026.
  2. ↑ «Molino de Cerroja». EscapadaRural.com. Consultado el 3 de abril de 2026.
  3. 1 2 Museo del pueblo de Asturias (1998). «Molinos de mar en Asturias-Exposición». Ayuntamiento de Gijón.
  4. 1 2 «Molino de Cerroja | Red de Patrimonio Industrial de Cantabria». Consultado el 3 de abril de 2026.
  5. ↑ «Un molino entre la marisma. Molino de Cerroja. Escalante». Un molino entre la marisma. Molino de Cerroja. Escalante. Consultado el 3 de abril de 2026.
  6. 1 2 3 Abel G.M. (2025). «Cuando el mar se usaba para moler el grano: la energía olvidada de la Edad Media». National Geographic (España).
  7. 1 2 3 4 Nao, Fran de La (11 de diciembre de 2025). «El molino de mareas». La vieja España. Consultado el 3 de abril de 2026.
  8. 1 2 3 «Molinos de mareas en Transmiera.». Panoja. 7 de diciembre de 2007. Consultado el 3 de abril de 2026.
  9. 1 2 «Molinos de mareas, Cantabria, España, turismo, fotos, imágenes, ecología». www.fotoscantabria.com. Consultado el 3 de abril de 2026.
  10. ↑ «Escalante».
  11. ↑ «Los Molinos de Mareas en Trasmiera - Sin Ir Más Lejos». 28 de marzo de 2024. Consultado el 3 de abril de 2026.
  12. 1 2 3 «El Castillo de Montehano». Cantabria con niños. 16 de febrero de 2024. Consultado el 3 de abril de 2026.
  13. ↑ El molino de marea de Cantabria, 10 de diciembre de 2018, consultado el 3 de abril de 2026.
  14. ↑ Cobo, Ana (19 de mayo de 2022). «Escalante mejora el entorno del Parque Natural de las Marismas». El Diario Montañés. Consultado el 3 de abril de 2026.
  15. ↑ «Inaugurado el Centro de interpretación del Molino de Cerroja». Europa Press Cantabria. 2011.
  16. ↑ «Molinos de mar, rías y estuarios». Pecios de la arquitectura montañesa. 24 de mayo de 2015. Consultado el 3 de abril de 2026.