Provincias Cautivas

Durante la ocupación y administración chilena de Tacna y Arica, el término de «provincias cautivas» tomó más notoriedad en la población peruana.

Las Provincias Cautivas es el nombre con que en el Perú se denominaba a los departamentos del sur después de la Guerra del Pacífico (1879-1884), cuando las provincias de Tarata, Tacna y Arica quedaron bajo administración chilena por efecto del Tratado de Ancón (1883) hasta que un plebiscito zanjara el diferendo en torno a su pertenencia.

El referéndum nunca se realizó y finalmente el Tratado de Lima (1929) entregó Arica a Chile y Tacna a Perú. Tarata había sido devuelto a Perú en 1925.

Cuestión de Tacna y Arica

Al contrario del departamento peruano de Tarapacá, cuya cesión a Chile en 1883 no tuvo repercusiones duraderas fuera de las económicas, la entrega de Tacna y Arica generaron en Perú un malestar que tuvo influencias en las negociaciones entre ambos países y se vio confrontado con la chilenización de Tacna y Arica.

El gobierno del presidente peruano Augusto B. Leguía llevó a cabo una publicidad denominando a las regiones de Tacna y Arica como las «provincias cautivas». Tras la firma del Tratado de Lima en 1929 el término de «provincias cautivas» dejó de ser utilizado.[1][2]

De 1968 a 1980, durante el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada, el general Juan Velasco Alvarado volvió a emplear el término «provincias cautivas» para referirse a los territorios que hoy comprenden las regiones chilenas de Arica y Parinacota y Tarapacá.[3]

Véase también

Referencias

  1. ↑ «Perú, problema y posibilidad: y otros ensayos». Fundación Biblioteca Ayacucho. Consultado el 22 de enero de 2017.
  2. ↑ «El plebiscito sobre el destino de Tacna y Arica, como solución jurídica a un conflicto bélico.». Scielo. Consultado el 22 de enero de 2017.
  3. ↑ «Velasco estaba decidido a recuperar Arica.». El centinela. Archivado desde el original el 10 de septiembre de 2016. Consultado el 22 de enero de 2017.