Quema de las Gamonitas
| Quema de las Gamonitas | |||||
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| Localización | |||||
| País |
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| Localidad | Rociana del Condado, Bollullos Par del Condado, Zalamea la Real, Zufre | ||||
| Coordenadas | 37°18′31″N 6°35′51″O / 37.3087079, -6.5974266 | ||||
| Datos generales | |||||
| Tipo | Fiesta popular | ||||
| Fecha | 7 de diciembre | ||||
| Origen | Varios | ||||
| Significado | Purificación o renovación | ||||
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La Quema de las Gamonitas es una festividad popular de carácter anual que se celebra en varios municipios de la provincia de Huelva la noche del 7 de diciembre. Esta denominación es usada en El Condado de Huelva, donde es celebrada en Rociana del Condado y en Bollullos Par del Condado, mientras que en los municipios de Zalamea la Real y Zufre este festejo es conocido como la Noche de las Candelas. Esta celebración representa el inicio de las fiestas navideñas en aquellos municipios donde se realiza.
Esta festividad consiste en prender fuego formando hogueras a los haces recogidos de la planta herbácea de la especie Asphodelus fistulosus, conocida como gamonita o gamón común, la cual posee hojas erectas, largas, casi cilíndricas, que alcanzan más de cincuenta centímetros de altura, por lo que son muy apropiadas para hacer fogatas con ellas, junto con restos de la poda de los cultivos.
Origen
La comarca cuenta con numerosos eventos de origen pagano que celebran tanto el solsticio de invierno como el solsticio de verano. En el Mediterráneo, el fuego en solsticios y equinoccios es crucial para la purificación, regeneración y renovación de ciclos agrícolas y comunitarios, ayudando simbólicamente al sol en su máximo apogeo (verano) o en su declive (invierno), ahuyentando lo malo, atrayendo fertilidad, y fortaleciendo la identidad social mediante hogueras, bailes y la quema de símbolos de lo viejo para renacer, integrando mitos solares y la conexión con la naturaleza cíclica.
La presencia de la agricultura y el comercio en la comarca, así como de sus celebraciones relacionadas, es crucial y clave desde la Edad del Cobre, fuertemente relacionados con asentamientos y cultos relativos a la fertilidad y las cosechas encarnados en culto a diosas-madres. Esta tradición ha ido adaptándose a cada momento histórico y al rigor religioso que marcaba cada etapa histórica. Las diosas de la época orientalizante dieron paso a cultos de divinidades romanas del mismo acervo religioso en torno a la fertilidad y las cosechas, frecuentes en la Bética romana, que incluso convivían en la época tardo-romana con cultos generalizados a Isis como madre protectora de la vida y las cosechas, vinculadas éstas originariamente a las crecidas del Nilo que fecundaban las tierras circundantes. Aún hoy, en toda la comarca, existe cierto paralelismo de este rito religioso con la actual Romería del Rocío, celebrado en primavera y celebrando de nuevo las cosechas y la vida, en un santuario situado al borde de unas marismas, aún hoy rico todo el entorno en agricultura intensiva. Esta vinculación directa existía ya en época romana y prerromana en el entorno del que fue el lago Ligustino, un espacio donde la agricultura y la viticultura eran ya definitorios de la comarca.
Poca información particular sobre la vigencia de celebraciones en torno al fuego y estos momentos anuales se conocen de la época andalusí del territorio. Muy posteriormente, y ya en la Edad Media tras la conquista de la comarca por el rey Fernando III de Castilla, estas tradiciones fueron experimentado un proceso dirigido de cristianización y apropiación de los fenómenos locales por la autoridad eclesiástica. Así, desde finales del siglo XIII en Andalucía se van generando celebraciones en torno a la figura de la Inmaculada Concepción, particularmente debido a las órdenes franciscanas, muy presentes en la comarca con la fundación de varios conventos, como el convento de San Juan de Morañina, fundado en el año 1400 en el término municipal de Bollullos Par del Condado, desde los que trabajaban por propagar su credo y apoyaban la «teoría inmaculista», aquella que considera que la madre de Jesús de Nazaret estaba libre del pecado original. La Contrarreforma y las manifestaciones artísticas del Barroco andaluz, en las que la Inmaculada fue representada abundantemente, junto con la propaganda de la Orden Franciscana, crearon un clima de apoyo popular hacia estas tesis inmaculistas y en contra de sus opositores generando agitación popular. El poder y la influencia de la Iglesia católica castellana logró que, en 1617, el papa Paulo V, a instancias de Felipe III, emitiera una bula por la que se favorecía el culto público a la Inmaculada Concepción y en 1696 el papa Inocencio XII equiparó la Festividad de la Inmaculada con la Natividad y la Asunción de María. Finalmente, en el año 1854, el papa Pio IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción, siendo uno de los últimos dogmas que ha creado la Iglesia Católica.
Descripción por municipios
Rociana del Condado
La Quema de las Gamonitas en Rociana del Condado figura en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz con número de identificación 3103007. Tradicionalmente las gamonitas se recogían días o semanas antes de los zonas rurales próximas a la localidad, especialmente en las vaquerizas y en los pinares, por parte de los cabezas de familia que realizaban labores agrícolas o por las familias junto a los niños. Hoy en día, la mayoría de las familias compran los haces de gamonitas ya preparados en el mercadillo local.
Al finalizar la misa de la tarde en la víspera de la Inmaculada, cuando oscurece y comienzan a repicar las campanas de la Iglesia de San Bartolomé, da comienzo la formación de las hogueras en las puertas de las casas y otros lugares de las calles, prendiendo fuego a los haces de gamonitas, manteniéndolos agarrados en las manos como antorchas hasta que son arrojados a la candela. Alrededor de estas hogueras se congregan los vecinos, compartiendo dulces caseros como gañotes o buñuelos junto con vino de mistela de la zona. A partir de ese día las reuniones de jóvenes inauguran sus "garitos", aquellos solares o estancias donde se encuentran para celebrar las navidades con sus reuniones de amigos.
Desde mediados de los años noventa y hasta el año 2006, la Hermandad de la Virgen del Socorro, patrona de la localidad, a instancias del por aquel entonces párroco de la localidad, estuvo celebrando este festejo en la Plaza de la Constitución, junto a la Iglesia, con la intención de fomentar el carácter religioso de esta celebración. Además ese día la hermandad comenzó a inaugurar su portal de Belén acompañado de un coro de campanilleros. A partir del año 2007 este acto se trasladó a la puerta de la ermita de Nuestra Señora del Socorro, debido a las reformas de la mencionada plaza. Paulatinamente, otras hermandades se han ido sumando a esta iniciativa, entre ellas las Hermandades de la Cruz de la Calle La Fuente y de la Cruz de Arriba, las cuales realizan una hoguera en la puerta de su capilla e invitan a sus fieles a dulces, chocolate y mistela para dar la bienvenida a la Navidad.
Antiguamente los niños recopilaban todo aquello susceptible de ser quemado, como maderas o cartones, siendo habitual aprovechar la ocasión, como en otros rituales de renovación y purificación, para quemar la ropa y los muebles viejos. Otra costumbre que se ha perdido es la de las luminarias que se encendían tras la Quema, colocando en balcones y ventanucos de los doblados faroles de aceite y velones para conmemorar el día de la Inmaculada. Hasta no hace muchos años, las mujeres mayores en aquellos hogares donde ya no vivían niños, conservaban la tradición de salir a la puerta de su casa mientras repicaban las campanas de la iglesia para encender una vela que sustituía a la quema de las gamonitas.
Se desconoce el origen de esta festividad, pero coexisten dos interpretaciones sobre los hechos que se conmemoran ese día. La explicación pagana sostiene que lo que se rememora es la superación de la enfermedad de la lepra y la quema de las ropas como una medida de desinfección, que la Iglesia reinterpretó y unió a la Festividad de la Inmaculada mientras que la interpretación religiosa, mantiene que lo que se celebra es la purificación del espíritu a través del fuego que ilumina los cielos como tributo a la Virgen de la Inmaculada en las vísperas de su festividad.
Bollullos Par del Condado
En este municipio la Quema de las Gamonitas (o gabonitas, como se las conoce popularmente) se realiza en torno al solsticio de invierno, del mismo modo que el municipio cuenta con otra tradición de Quema de los muñecos, esta vez en torno al solsticio de verano. Desde media tarde, en cuanto anochece, los vecinos forman hogueras con los haces de gamonitas, las cuales se pueden contar por centenares. Se trata de un momento de convivencia familiar y de amigos, con especial atención a los más pequeños, en los que se comparte tapas, dulces y cuentan con cancioncillas populares mientras se agitan los haces de fuego hacia arriba y abajo. Se trata de una fiesta que marca el inicio de los preparativos de festejos compartidos de las navidades, siendo el pistoletazo de salid donde se establecen los grupos de amigos con los que se pasarán las fiestas navideñas.
El origen de la tradición, según los oriundos, tiene relación con la superación de las epidemias de la lepra y del cólera, época en la que los médicos recomendaban la quema de plantas herbáceas aromáticas en las calles para controlar la epidemia. Sin embargo, se tiene conocimiento de este fenómeno muy anterior a estas epidemias, de lo que se deduce que esta asociación, así como la de quemar muebles y prendas de las personas fallecidas por las citadas epidemias, parece obedecer a una evolución posterior, así como su fijación en el día de víspera de la Inmaculada Concepción. En este sentido, la Iglesia católica ha procurado establecer un paralelismo propio con la celebración y su rito, intentando en varias ocasiones, sin éxito, regular la fiesta y marcar su inicio y finalización según repiqueteos de campanas pese a contar con el fuego como elemento protagonista, purificador en las tradiciones paganas mediterráneas, pero asociadas al infierno y la condena en la mitología cristiana. Esta apropiación ha contado con poco éxito en todos sus intentos, manteniéndose la tradición como una festividad totalmente laica, familiar y de amigos. Actualmente, la quema de gamonitas se celebran en la totalidad de calles del municipio, con reuniones familiares, de amigos, de bares y pubs de jóvenes y en ocasiones del propio Ayuntamiento.
La unión de todos estos componentes (celebración pagana del solsticio, quema de plantas herbáceas y protección de las epidemias y su fijación la noche de víspera de la festividad de la Inmaculada) terminó en la celebración actual, sustituyendo las plantas herbáceas por el gamón común. Junto a la quema de las hogueras, es habitual además de la canción propia tradicional, el comienzo de villancicos por el grupo de campanilleros de la localidad y el inicio de las próximas fiestas de Navidad.[1][2][3]
Zalamea la Real
A mediodía del Día de las Candelas, desde el balcón de la Iglesia de la Asunción se arrojan caramelos para los niños de la localidad. Tras la misa de la tarde, el repique de las campanas da inicio a la quema de las «jachas» o «hachas» (haces) de gamonitas. A finales del siglo XX esta tradición experimentó una bajada en el seguimiento de la celebración por parte de la población, por lo que el Ayuntamiento decidió organizar un concurso para fomentar su permanencia, revitalizando así la tradición. Desde entonces, muchas candelas son adornadas con guirnaldas, banderolas, muñecos o maquetas. Tras la quema, es habitual que los vecinos o grupos de amigos realicen barbacoas con productos de la zona aprovechando las brasas de las gamonitas.[4][5] Esta fiesta tiene su origen en 1761, un año después de la proclamación de la Inmaculada como patrona de España, cuando se instauró la costumbre de instalar luminarias en puertas y ventanas en la víspera de su festividad.[6]En sus aldeas también se celebra esta tradición, como en El Buitrón, Marigenta, Membrillo Alto, y las demás aldeas de Zalamea la Real.
Zufre
En Zufre las brasas de las gamonitas quemadas durante la Noche de las Candelas se aprovechan para hacer tostadas con manteca y asar sardinas y chorizos. En esta localidad, los haces de gamonitas se denominan «abelorios», los cuales se pasean por las calles del pueblo tras ser prendidas con fuego a modo de antorchas hasta arrojarlas a las hogueras dispersas por algunas de sus calles. Desde 1999 el Ayuntamiento realiza una gran candela principal en la plaza de la Iglesia, acompañada de bebidas y comida, convirtiéndose en una de las celebraciones más importantes del municipio.[7][8][9]
Referencias
- ↑ «La Quema de las Gamonitas en Bollullos». Objetivo tradición. 7 de diciembre de 2020. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ Huelva, Territorio. «La noche de las Gamonitas en Bollullos Par del Condado». territoriohuelva.com. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ aguiphuelva (24 de septiembre de 2018). «La noche de las gamonitas». AGUIP Huelva. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ «Zalamea celebra su tradicional quema de las candelas». Huelva Ya noticias periódico digital de la provincia de Huelva. 6 de diciembre de 2016. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ «Noche de las Candelas, en Zalamea la Real». www.juntadeandalucia.es. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ «Zalamea, todo listo para prender el 'Día de Las Candelas' -». 7 de diciembre de 2017. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ «Candela Popular». Ayuntamiento de Zufre. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ Huelva, Territorio. «Noche de las Candelas en Zufre». territoriohuelva.com. Consultado el 5 de abril de 2021.
- ↑ «Noche de las Candelas». Ayuntamiento de Zufre. Consultado el 5 de abril de 2021.
Bibliografía
- Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Rosa. Satué López, Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía. Fase 2. Zona 6. Quema de las Gamonitas, 2010.
