Regimini militantis

Regimini Militantis
bula del papa Paulo III
27 de septiembre de 1540, año sexto de su Pontificado

El otorgamiento de la bula en una pintura del siglo xvii en la entrada de la sacristía de la iglesia del Gesú, matriz de la Compañía de Jesús en Roma.
Español Presidiendo el gobierno de la Iglesia militante ...
Argumento confirmación de la aprobación de la Compañía de Jesús
Documentos pontificios
Constitución apostólica • Motu proprio • Encíclica • Exhortación apostólica • Carta apostólica • Breve apostólico • Bula

La bula Regimini Militantis fue un documento pontificio por el que el papa Paulo III aprobó formalmente la Compañía de Jesús.[1]

Historia

Antecedentes

El 15 de agosto de 1534 en la capilla del Martirio de San Dionisio en París, Íñigo de Loyola, estudiante en la universidad de esa ciudad, y otros seis compañeros emitieron votos de pobreza, castidad y peregrinación a Jerusalén. Estos votos no se hicieron con la intención de fundar una comunidad religiosa estable, aunque fueron renovados los dos años siguientes. Posteriormente pasaron a Venecia (donde se ordenaron sacerdotes) donde intentaron embarcarse para cumplir el tercero de sus votos, empresa en la que fracasaron por encontrarse el mar cerrado como consecuencia de la guerra con los turcos. Como consecuencia el grupo decidió dispersarse para evangelizar en las ciudades del Véneto y antes de separarse decidieron llamarse Compañía del Nombre de Jesús (después, sencillamente, Compañía de Jesús).

Loyola se dirigió a Roma, junto con sus compañeros Pedro Fabro y Diego Laínez, adonde llegaría en noviembre de 1537 tras tener una visión divina. Una vez en Roma se presentaron al papa Paulo III para ponerse a su disposición. Comenzaron su acción evangelizadora en Roma y ante ciertas reticencias por parte de algunos romanos por la modernidad del grupo. Posteriormente, Ignacio instó un proceso inquisitorial que se saldó con una sentencia absolutoria. Tras la sentencia Paulo III indicó que el grupo debía de realizar sus misiones evangelizadoras en la propia ciudad de Roma.

Otorgamiento

Como consecuencia de las invitaciones para realizar estas labores en otras partes de Italia, en primavera de 1539, el grupo determinó formar un grupo estable y reconocer a uno de ellos como superior. Loyola, por delegación del resto, plasmó las normas por las que deseaba regirse el grupo en un documento conocido como Fórmula del Instituto de la Compañía. Sería el cardenal Gasparo Contarini quien se encargaría de presentar la Formula a Paulo III que la aprobó verbalmente el 3 de septiembre de ese año estando en Tívoli. La aprobación quedó sujeta a un estudio más detallado del texto por parte de tres cardenales, de entre los que sobresalía Bartolomeo Guidiccioni que se consideraba particularmente contrario a la naciente Compañía. Los otros dos purpurados eran Contarini y Ghinucci . Según recoge Ribadeneira:

Así que el mismo Cardenal Guidicion alabó después al Papa el instituto de la Compañía con grande eficacia, y el Papa le leyó y quedó tan admirado, que con espíritu de Pontífice sumo, dijo en leyéndole: Digitus Dei est hic, que quiere decir, este es el dedo de Dios. Y afirmó que de tan pequeños y flacos principios, no esperaba él pequeño fruto ni poco provecho para la Iglesia de Dios.

En consecuencia Paulo III otorgaría la bula de aprobación sería otorgada finalmente el 27 de septiembre de 1540, comenzando por las palabras Regimini militantis Ecclesiae.[2] Como consecuencia de esta bula se redacto un proyecto de Constituciones y, en abril de 1541, se eligió como general a Ignacio de Loyola, tras dos votaciones unánimes (incluyendo los votos de los jesuitas que habían votado antes de salir de Roma).

Consecuencias

Tras el otorgamiento de la bula, los miembros de la Compañía elegirían como Prepósito a Ignacio de Loyola en dos votaciones unánimes (que incluían los votos dejados por los jesuitas que habían partido de Roma años antes, como Francisco Javier y Pedro Fabro). Ignacio acabaría aceptando el nombramiento, tras haber consultado con su confesor y haberse retirado al monasterio de San Pietro in Montorio.

El papa Paulo III eliminaría la restricción de 60 miembros que contenía la bula inicial por medio de la bula Iniunctum nobis otorgada el 14 de marzo de 1544.

Descripción

La bula aprobaba la Fórmula de la Compañía:

Quienquiera que en nuestra Sociedad, que deseamos se distinga con el nombre de Jesús, quiera militar para Dios bajo el estandarte de la cruz, y servir únicamente al Señor y al Romano Pontífice, su Vicario en la tierra, tras el voto solemne de castidad perpetua, proponga en su ánimo que es parte de una Sociedad instituida principalmente para el provecho de las almas en la vida y doctrina cristiana, la propagación de la fe mediante predicaciones públicas y el ministerio de la palabra de Dios, los Ejercicios Espirituales y obras de caridad, y nominalmente mediante la instrucción de los niños y rudos en el cristianismo, y la consolación espiritual de los fieles en la confesión.

El documento establecía que la Compañía se encontraría regida por un prepósito que tendría autoridad para establecer las Constituciones. Como grandes novedades, además de los votos de pobreza, castidad y obediencia los miembros de la Compañía debía de realizar un cuarto voto de obediencia al Pontífice, Además prescribía a los miembros el rezo del oficio divino en privado y no de forma comunitaria como era habitual en las órdenes monásticas y mendicantes. También limitaba el número de jesuitas a 60.

Referencias

  1. ↑ Geisinger, Robert (2008). «Religious Authority in the Society of Jesus». Angelicum 85 (4): 965-1023. ISSN 1123-5772. Consultado el 1 de abril de 2026.
  2. ↑ Paulo III (1892). «Paulo III. Regimini». Institutum Societatis Iesu I: bullarium et compendium privilegiorum (en latín). Florencia: Tipografia della Concezione. pp. 3-6. Consultado el 1 de abril de 2026.

Bibliografía