Robert de Sigillo

Robert de Sigillo
Información personal
Nacimiento I milenio
Fallecimiento 29 de septiembre de 1150jul.
Londres (Reino de Inglaterra)
Causa de muerte Envenenamiento
Religión Iglesia católica
Información profesional
Ocupación Obispo católico (desde 1141)
Cargos ocupados
Lealtad Matilde I de Inglaterra y Normandia y Enrique I de Inglaterra
Conflictos Anarquía inglesa

Robert de Sigillo (m. 29 de septiembre de 1150) fue un influyente clérigo y administrador anglonormando que sirvió como guardián del sello real (magister scriptorii) bajo el reinado de Enrique I de Inglaterra y, posteriormente, como obispo de Londres (1141).[1][2] Su carrera personifica el ascenso de los funcionarios técnicos que dominaron la administración estatal antes de la Anarquía inglesa. Es históricamente relevante por ser uno de los «hombres nuevos» (novi homines) a quienes el rey Enrique I ensalzó para contrarrestar el poder de la vieja aristocracia. A diferencia de otros «hombres nuevos» de origen oscuro, se sabe que Robert era hijo de un clérigo llamado Robert, quien fue canónigo de la Catedral de San Pablo de Londres. Esto indica que pertenecía a una clase de burócratas hereditarios vinculados a las instituciones eclesiásticas de la capital.

Carrera en la administración real

Robert comenzó su carrera en la cancillería real de Enrique I. Su apellido o sobrenombre, de Sigillo (del Sello), hace referencia directa a su cargo como magister scriptorii, el funcionario responsable de la custodia del Gran Sello Real y de la redacción de los documentos oficiales de la Corona.[3] Como guardián del sello, Robert ocupaba una posición de confianza absoluta, situándose jerárquicamente justo por debajo del canciller. Era el encargado de validar la voluntad del monarca en una época en la que la administración escrita empezaba a centralizarse en Westminster. Su eficiencia le permitió sobrevivir a las tensiones políticas de la corte y ser reconocido como uno de los burócratas más capaces de su generación.[4] Robert de Sigillo formó parte de una generación de funcionarios que incluía perfiles militares como John Marshall. Ambos ejemplifican las dos vertientes de los novi homines de Enrique I: la administrativa-clerical (Robert) y la logística-señorial (John).

Obispado de Londres y la Anarquía

Tras la muerte de Enrique I en 1135, Robert permaneció vinculado a la alta política. En 1141, durante el breve periodo en que la Emperatriz Matilde logró controlar Londres, fue nombrado Obispo de Londres por mediación de Matilde. Su episcopado estuvo marcado por el caos de la guerra civil entre Matilde y Esteban de Blois. Robert fue capturado por las fuerzas de Esteban y tuvo que pagar un rescate para recuperar su libertad.[1] A pesar de estos conflictos, se le recuerda como un administrador eclesiástico diligente que defendió los derechos de la diócesis de Londres hasta su muerte en 1150, supuestamente tras ingerir uvas envenenadas, según Enrique de Huntingdon, aunque este dato es objeto de debate historiográfico.[5]

Falsificación de fueros reales y cartas de privilegios

Robert de Sigello trabajó originalmente como jefe de la cancillería real de Enrique I entre 1133 y 1135. Tras la muerte del rey, se retiró temporalmente como monje a la Abadía de Reading (institución fundada precisamente por Enrique I). Los diplomatistas e historiadores modernos descubrieron que varias de las cartas de donación que supuestamente Enrique I había otorgado a la abadía eran en realidad falsificaciones sofisticadas ejecutadas con posterioridad. En el estudio analítico de Pierre Chaplais y en las ediciones críticas del Regesta Regum Anglo-Normannorum, las referencias clave y la atribución de las falsificaciones fue resultado de analizar el estilo caligráfico de Robert como magister scriptorii o guardián del sello de Enrique I, concluyendo que la mano que escribió ciertos documentos «originales» tardíos de Reading era idéntica a la suya.[6] Al analizar la caligrafía y el uso de los sellos reales, los investigadores identificaron que el falsificador técnico dentro del monasterio tuvo que ser el propio Robert, dado que poseía el conocimiento exacto de las fórmulas y la caligrafía oficial de la corte.[6]

Referencias

  1. 1 2 Judith A. Green (1986), The Government of England Under Henry I, Cambridge University Press, p. 272.
  2. ↑ John Le Neve (1969), Fasti Ecclesiae Anglicanae 1066-1300, Vol. 1, St. Paul's, London, pp. 1-4.
  3. ↑ C. Warren Hollister (2001), Henry I, Yale University Press, pp. 362-363.
  4. ↑ H. G. Richardson y G. O. Sayles (1963), The Governance of Mediaeval England, Edinburgh University Press, pp. 159-161.
  5. ↑ Enrique de Huntingdon, Diana Greenway (1996), Historia Anglorum, Liber VIII, Oxford Medieval Texts, pp. 752–753.
  6. 1 2 Pierre Chaplais (1981), The Seals and Original Charters of Henry I, Essays in Medieval Diplomacy and Administration, Hambledon Press, pp. 12-14.

Bibliografía

  • H. A. Cronne y R. H. C. Davis, ed. (1968), Regesta Regum Anglo-Normannorum, 1066–1154, Vol. III (Regesta Regis Stephani ac Mathildis Imperatricis), Oxford University Press