Ropa de cama

Ropa de cama en una tienda minorista

La ropa de cama [1] está formada por los materiales que se colocan sobre el colchón de una cama por motivos de higiene, calor, protección del colchón y efecto decorativo. La ropa de cama es la parte extraíble y lavable de un entorno de descanso humano. A menudo se lavan varios juegos de sábanas para cada cama de forma rotativa y/o se cambian cada temporada para mejorar la comodidad del sueño a distintas temperaturas ambiente. La mayoría de las medidas estandarizadas para la ropa de cama son rectangulares, pero también existen algunas de forma cuadrada, que permiten al usuario poner la ropa de cama sin tener que considerar su orientación longitudinal (por ejemplo, un edredón de 220 cm × 220 cm).

Un juego de cama se compone generalmente de una sábana bajera que cubre el colchón, una sábana encimera, una manta, una colcha o un edredón. A veces se utiliza una funda nórdica además o en lugar de la sábana encimera; y varias almohadas con fundas de almohada. Pueden añadirse mantas adicionales, etc. para garantizar el aislamiento necesario en las zonas frías para dormir. Una práctica común entre los niños y algunos adultos es decorar la cama con peluches, muñecas y otros juguetes blandos. No se incluyen en la denominación de ropa de cama, aunque pueden proporcionar calor adicional al durmiente.

Historia

Alrededor del año 3400 a. C.., los faraones egipcios levantaron sus camas del suelo y durmieron sobre una superficie elevada. La ropa de cama evolucionó ampliamente en Egipto. Se consideraba un símbolo de luz y pureza, así como de prosperidad. Las momias egipcias solían envolverse en ropa de cama. La complejidad de las aplicaciones ha aumentado con la investigación y el desarrollo de los materiales de la ropa de cama a lo largo de los años.[2]

Los colchones del Imperio Romano se rellenaban con lana, plumas, cañas o heno. Las camas se decoraban con pintura, bronce, plata, joyas y oro. Curiosamente, era raro que una pareja romana pasara la noche junta. Era más común que cada cónyuge tuviera una habitación separada. Los investigadores creen que la cama romana era sin duda menos cómoda que la actual.[2]

Durante el Renacimiento, los colchones se rellenaban con paja y plumas y luego se cubrían con sedas, terciopelos o satén. Los doseles bordados y las colgaduras ornamentales, así como la aparición del colchón de plumas, hicieron que las camas se volvieran extremadamente caras, a menudo heredadas de generación en generación.[3]

En el siglo XVIII, los europeos empezaron a utilizar somieres de hierro fundido y colchones de algodón. Hasta entonces, los parásitos se aceptaban sin más como componentes de las camas más reales.[4]

En el siglo XIX se inventó el somier.[5]

En el siglo XX, en Estados Unidos, los consumidores compraron el colchón de muelles interiores, seguido en la década de 1960 por la cama de agua (originaria de la costa oeste), y la adopción de futones de estilo japonés, colchones de aire y colchones y almohadas de gomaespuma.

Materiales

Las sábanas ligeras blancas, de colores sólidos o estampadas, de tejido liso, satinado o de franela de algodón o mezclas de algodón y poliéster son los tipos más comunes de sábanas, aunque también pueden utilizarse lino y seda, incluso combinados. El plumón de ganso o pato y otras plumas se utilizan con frecuencia como relleno cálido y ligero en edredones, colchas y edredones. Pero este tipo de relleno puede sobresalir en parte incluso del tejido tupido y ser irritante para muchas personas, sobre todo las alérgicas. Se comercializan alternativas naturales y sintéticas al plumón. El algodón, la lana o el poliéster se suelen utilizar como relleno en edredones y colchas. Son menos caros y más fáciles de lavar que el plumón natural o las plumas. Las fibras sintéticas son mejores en forma de guata termofusionada (donde las fibras se cruzan). Para las mantas suelen utilizarse tejidos gruesos de lana, algodón, acrílico u otras microfibras sintéticas, o mezclas de éstas. El tejido producido a partir de urdimbre y trama de algodón, urdimbre de algodón y trama de lyocell presenta una mejora significativa en todos los sentidos y es el más adecuado para confeccionar ropa de cama.[6]

Elementos de la ropa de cama

En la siguiente tabla se enumeran las piezas que componen la ropa de cama ordenadas de arriba abajo, desde la capa decorativa superior hasta la base del lecho, tal como se disponen al vestir la cama. Las almohadas y sus fundas, situadas en la cabecera, se listan al final.

Nombre(s) Imagen Descripción
De arriba abajo: capas del lecho
Cubrecama o colcha Cubierta decorativa superior, con laterales que llegan hasta el suelo o cerca de él. Protege la ropa de cama, incluidas las almohadas, del polvo durante el día. No requiere falda de cama y fue muy popular en Estados Unidos tras la II Guerra Mundial. Se retira por la noche. Una variante histórica es el coverlet (del inglés, de uso minoritario en español), un cubrecama más corto que no llega al suelo ni cubre las almohadas, empleado en Estados Unidos antes del siglo XX.
Funda nórdica Cubierta textil, decorativa y protectora, que envuelve un edredón nórdico. Suele cerrarse mediante botones, corbata o cremallera en un extremo. Es lavable, lo que reduce la necesidad de limpiar el edredón interior. En Australia se denomina «funda de doona». Habitualmente presenta una densidad de 180 a 400 hilos por pulgada cuadrada (equivalente a 280 a 620 hilos por cada 10 cm²).
Edredón Cobertor con relleno de plumón, plumas, fibra sintética o una combinación de estos materiales, utilizado como manta. Puede presentarse con las capas acolchadas (edredón tradicional, a menudo con patchwork) o sin acolchar, en cuyo caso se denomina también comforter (anglicismo de uso comercial). Cuando el relleno es exclusivamente de plumón o plumas y se emplea dentro de una funda nórdica, recibe asimismo el nombre de cubrelecho (término de escasa difusión en español). Los edredones sin acolchar suelen ser reversibles y lavables a máquina.
Frazada o manta Prenda de lana u otro material, tupida y generalmente peluda, de forma rectangular, que sirve para abrigarse en la cama. En la ropa de cama tradicional se coloca sobre la sábana encimera, que actúa como barrera entre el cuerpo y la manta. Las mantas de lana requieren cuidados específicos —limpieza en seco en tintorería o lavado a mano con agua fría y detergente neutro— y no admiten lavados frecuentes, por lo que la protección que les brinda la encimera prolonga su vida útil.[7] En la imagen, una clásica manta de lana.
Sábana encimera (también llamada sábana de encima) Es la sábana superior plana (no ajustable) que se coloca entre el cuerpo y la manta o el edredón. Históricamente, las sábanas representaron un refinamiento en el ajuar de la cama: evitaban el contacto directo de la piel con colchones y cubiertas —por lo general más ásperas— e introdujeron una medida de higiene, ya que, a diferencia de otras piezas textiles del lecho, podían lavarse.[8] Esta misma función se mantiene en la actualidad: al estar en contacto con el cuerpo, la encimera absorbe el sudor y protege la manta o el edredón, que requieren lavados menos frecuentes y más delicados.[9] En verano o en climas cálidos puede emplearse sin manta, como único cobertor ligero.[9]
Sábana bajera (también llamada simplemente sábana) Es la sábana que se coloca directamente sobre el colchón, debajo de la encimera, para protegerlo y proporcionar una superficie de descanso suave. Puede ser una sábana plana que se remete bajo el colchón o, más comúnmente en la actualidad, una sábana ajustable con bandas elásticas en las esquinas.[9] Las sábanas bajeras ajustables se presentan en distintos grosores de falda según la altura del colchón; el estándar en Estados Unidos es de 18 a 23 cm (7 a 9 pulgadas), existiendo también versiones de 25 a 33 cm (10 a 13 pulgadas).
Cubrecolchón (también llamado sobrecolchón o bajocolchón) Se coloca encima del colchón y debajo de la sábana bajera para añadir comodidad o para proteger el colchón de la suciedad provocada por el uso.
Sobrecolchón de plumas Plumas contenidas en una funda de tela que se coloca encima del colchón, a modo de cubrecolchón mullido. Suele incorporar cintas elásticas o una sábana bajera cosida para adaptarse al colchón y mantenerse en su sitio.
Protector de colchón Se utiliza inmediatamente por encima de un colchón para protegerlo de derrames, manchas y desgaste. Algunos modelos también protegen al durmiente de alérgenos, como los ácaros del polvo.
Falda de cama Es una pieza decorativa que cubre el somier y las patas de la cama. Se coloca entre el colchón y el somier y cuelga a nivel del piso.
Almohadas, cojines y sus fundas (cabecera)
Almohada Funda rectangular rellena de tamaño medio para reclinar la cabeza al dormir. Se presenta en varias medidas —estándar (aprox. cm), queen ( cm) y king ( cm)— y difiere en firmeza según la postura del durmiente (boca arriba, boca abajo o de lado).
Funda decorativa Funda para almohadas, a menudo diseñada con adornos, volantes, ribetes o cordones. La funda decorativa suele colocarse por delante de las almohadas de dormir, que a su vez van enfundadas en una funda normal.
Almohada cilíndrica Es una almohada larga y estrecha, generalmente cilíndrica y rellena de plumas. Se utiliza como elemento decorativo o como soporte lumbar cuando se coloca en la cabecera.
Cojín cuadrado grande (denominado cojín europeo o continental en contextos de interiorismo) Cojín cuadrado grande, habitualmente de cm, de uso decorativo. Se sitúa en la cabecera de la cama, por lo general detrás de las almohadas de tamaño estándar o encima de estas, y queda cubierto por el edredón.
Funda para cojín cuadrado grande Es la funda utilizada para los cojines anteriores, de un tamaño habitual de cm.
Rodillo cervical Cojín pequeño, de forma cilíndrica y uso principalmente decorativo, situado en la cabecera.[10] Los rodillos cervicales por lo general no llevan abertura ni cremallera y se cosen cerrados, aunque algunos diseños presentan aberturas integradas en los extremos.[10]
Cojín boudoir Cojín rectangular pequeño, de uso decorativo, colocado en la cabecera. Debe su nombre al francés boudoir («tocador»). Sus dimensiones habituales rondan los cm.
Acerico Un cojín decorativo pequeño para mayor comodidad. Actualmente se encuentra en muy diversas formas y tamaños.

Terminología

  • Caída: La dimensión vertical de una falda de cama.
  • Rebordeado: Incluye una banda decorativa de tejido recto o entallado; suele utilizarse para describir almohadas o fundas de almohada.
  • Ropa de cama de hotel: sábanas con un elevado número de hilos y diseños sin adornos, comercializadas para imitar los materiales de ropa de cama que utilizan los hoteles. La expansión de los viajes de negocios ha creado una demanda de este tipo de productos por parte de los consumidores.
  • Algodón Maco: El algodón de fibra larga cultivado en Egipto, es un algodón de alta calidad con fibras más continuas que se utilizan para crear hilos. El hilo tiene un diámetro menor, pero es más fuerte que el de otros algodones. Un hilo más pequeño permite utilizar más hebras por pulgada cuadrada para crear tejidos más resistentes, más ligeros y transpirables. El algodón Mako se utiliza a menudo para fabricar sábanas y toallas de alta gama, que se comercializan como productos de lujo.
  • Palliasse: Lecho de material resistente, relleno de materia orgánica, como paja o crin de caballo y utilizado como colchón.
  • Algodón Pima: Un algodón de alto grado. Tiene la fibra larga similar al algodón Mako, que es lo que le confiere su suavidad y brillo, así como su durabilidad. Sus características superiores mejoran con el uso. El algodón Pima se utiliza para confeccionar sábanas, toallas y prendas de vestir de alta gama, que se comercializan como producto de lujo. Perú produce la mayor parte del algodón Pima del mundo.
  • Plisado: Material que se cose en pliegues, como un abanico.
  • A medida: Ajustado, es decir, hecho a la medida exacta de la cama.
  • Número de hilos: Normalmente se mide como el número de hilos por pulgada cuadrada (es decir, 2,54 cm × 2,54 cm) o por 10 cm2 (es decir, 3,16 cm × 3,16 cm). Los dos métodos de medición darán como resultado un número de hilos diferente. Por ejemplo, un recuento de 250 hilos/pulg2 equivale a 31,2 hilos/cm2.
  • Cobija o cobertor: Pequeño cobertor que suele utilizarse para abrigar y decorar; suele colocarse al final de la cama.

Medidas de la ropa de cama

Las medidas de la ropa de cama están hechas basándose en las dimensiones de la cama y del colchón en la que se va a utilizar. Las medidas del colchón se pueden clasificar en las siguientes:

Medidas de cama Sábana bajera Sábana encimera Cubierta
Simple 90 cm × 190 cm



90 × 200 × 20 cm 180 × 260 cm 135 × 200 cm
Doble 140 cm × 190 cm



140 × 190 × 20 cm 220 × 260 cm 200 × 200 cm
Real o King 160 cm × 200 cm



160 × 200 × 20 cm 265 × 275 cm 240 × 220 cm
Super Rey 200 cm×200 cm



200 × 200 × 20 cm 280 × 290 cm 260 × 220 cm

En España, las anchuras estandarizadas del colchón son en cm 90 (también denominada simple o sencilla), 105, 135 (en desuso), 140, 150 (en desuso), 160, 180, 200 y las larguras son de 190 y 200 cm. Las medidas se suelen denominar directamente por su anchura en cm.

Ropa de cama y salud

Existe ropa de cama especial para bebés y niños pequeños[11] y ciertas enfermedades (ropa de cama médica) y se ha creado la llamada ropa de cama antidolor para ciertos pacientes y ancianos.[12]

La ropa de cama mal ventilada y limpia es una fuente potencial de alergia[13] y parasitosis (chinche de la cama, piojos, piojo púbico...);[14] las sábanas y almohadas son, de hecho, el lugar de acumulación de escamas humanas que sirven de alimento a ciertos ácaros.

Durante ciertas epidemias (de peste y cólera en particular la ropa de cama se quemaba o desinfectaba en el caso del tifus y de parasitosis como la sarna,[15] y en el caso de la tuberculosis han sido de interés para los médicos responsables de la profilaxis.[16]

La ropa de cama en malas condiciones ha sido una de las cusas de la muerte de infantes.[17]

Las velas, las lámparas de parafina y luego las colillas de cigarrillos con el desarrollo del tabaquismo han sido fuentes de incendios de colchones y ropa de cama,[18] parfois mortels ou sources de brûlures graves en milieu carcéral.[19] Productos antiincendios, antiácaros[20] y antibióticos como nanoargent o fundas antiácaros[21] podría ser una fuente de nuevas alergias o problemas de salud.

La ropa de cama, necesaria para dormir bien, es una de las segundas necesidades que proporciona la ayuda humanitaria[22] y a veces se los llevan los refugiados durante las guerras.

Véase también

Referencias

  1. ↑ «Bedding – Definition». Merriam-Webster Online Dictionary. Merriam-Webster. Consultado el 15 de diciembre de 2011.
  2. 1 2 Jasiński, Jakub. «Roman patrician beds « IMPERIUM ROMANUM» (en inglés estadounidense). Consultado el 26 de abril de 2022.
  3. ↑ «When did Mattresses Become So Full of Chemicals?». Dormio Organic Beds (en inglés estadounidense). 30 de octubre de 2012. Archivado desde el original el 2 de diciembre de 2022. Consultado el 26 de abril de 2022.
  4. ↑ «history of the mattress - Sherri's Mattresses - It's All About You» (en inglés estadounidense). 16 de junio de 2021. Archivado desde el original el 6 de octubre de 2022. Consultado el 26 de abril de 2022.
  5. ↑ Turner, Adam. «The Evolution of the Mattress». www.sleepoutfitters.com (en inglés). Archivado desde el original el 31 de mayo de 2023. Consultado el 26 de abril de 2022.
  6. ↑ Sundaresan, S. (2016). «A detailed analysis on physical and comfort properties of bed linen woven fabrics». Journal of Advance Research and Innovative Ideas in Education 2: 10 – vía ResearchGate.
  7. ↑ «Guía para lavar y cuidar mantas de lana merino». Teixidors. Consultado el 14 de mayo de 2026. «Se recomienda limpieza en seco (símbolo P) en tintorerías especializadas. Si se opta por el lavado en casa, hacerlo siempre a mano, con agua fría y utilizando un detergente neutro específico para lana o fibras delicadas.»
  8. ↑ Ágreda Pino, Ana María (2017). «Vestir el lecho. Una introducción al ajuar textil de la cama en la España de los siglos XV y XVI». Res Mobilis (Oviedo: Universidad de Oviedo) 6 (7): 20-41. doi:10.17811/rm.6.2017.20-41. «La sábana supuso un refinamiento en el ajuar de la cama, por un lado evitaba el contacto de la piel con los tejidos de colchones y cubiertas, por lo general de más cuerpo y aspereza. Por otro, permitía la introducción de cierta higiene, pues a diferencia de otras telas, era posible lavarlas e incluso perfumarlas.»
  9. 1 2 3 «¿Sábana encimera sí o no?». El Mueble. Consultado el 14 de mayo de 2026.
  10. 1 2 Von Tobel, Jackie. «Neck Rolls and Bolsters.» The Design Directory of Bedding. Layton, UT: Gibbs Smith, 2009. 275.
  11. ↑ Brachet C (1991) La literie chez l'enfant. Journal de Pédiatrie et de Puériculture, 4(4), 229-236.
  12. ↑ CETRE, J., TISSOT-GUERRAZ, F., NICOLLE, M. C., ANDONIAN, A., & PERRAUD, M. (1991). Ropa de cama antiescaras y ancianos. Techniques hospitalières médico-sociales et sanitaires, 46(547), 51-54
  13. ↑ Bessot, J. C., & Pauli, G. (1985). Prevención de la alergia respiratoria a los ácaros del polvo doméstico. Revue française d'allergologie et d'immunologie clinique, 25(3), 155-159
  14. ↑ Bessot, J. C., & Pauli, G. (1985). Prevención de la alergia respiratoria a los ácaros del polvo doméstico. Revue française d'allergologie et d'immunologie clinique, 25(3), 155-159.
  15. ↑ ICADD, Conducta ante un riesgo de transmisión de la sarna'. Archivado el 20 de diciembre de 2016 en Wayback Machine. Fiche de recommandations, PDF, 2 pages
  16. ↑ Papamanouil, E. K. (1908). Contribution à l'étude de la prophylaxie de la tuberculose et recherche des bacilles de koch dans la literie des tuberculeux. editor no identificado.
  17. ↑ Gehri, M. (2000). La mort subite du nourrisson: Un drame en régression spectaculaire. Revue médicale de la Suisse romande, 120(3), 269-276.
  18. ↑ FROMY, P., CURTAT, M., NICOLIN, J., & HOGNON, B. Modélisation du feu dans un local. Présentation du logiciel FISBA.
  19. ↑ Perro, G., Cutillas, M., Maachi, B., Castède, J. C., & Sanchez, R. (2002). Quemaduras graves en el medio penitenciario. Brûlures, 3(1), 28-30.
  20. ↑ Bloch-Morot, E., & Sullerot, I. Archivado el 17 de diciembre de 2016 en Wayback Machine. Référentiel pour les Fibres textiles traités anti Acarien].
  21. ↑ Fauroux, B., & Brouard, J. (2004). Las mujeres embarazadas cuyo feto presenta riesgo de atopia cumplen las precauciones ambientales antiácaros completas, incluida la colocación de fundas antiácaros en la ropa de cama. Revue des Maladies Respiratoires, 21, 117-118
  22. ↑ CICR Relief activities in 1967 ;Volume 50, Issue 596 ; August 1968, pp. 359-367 ; DOI:https://doi.org/10.1017/S0035336100133726, uploaded 1st abril de 2010 (extract)

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