Serlo II de Hauteville


Serlo II de Altavilla (también conocido como Sarlo, Serlone en italiano y Serlon en francés), nació entre 1027 y 1035 y murió el año 1072 en la batalla épica en las proximidades de Nissoria, concretamente en el lugar que lleva su nombre desde entonces: la "Roca de Sarlo" ("Rocca di Sarlo" ó "Pietra di Serlone" en italiano).[1] Fue hijo y homónimo de Serlo de Hauteville y de su esposa, la hija y heredera del señor de Pirou,[2] y por tanto nieto de Tancredo de Hauteville y sobrino de Roger I de Sicilia, il gran conte.
Títulos
- I conde de Geraci y señor de Cerami.[3]
- Señor de Serrata y Surito.[4]
Biografía
Serlone fue un hábil hombre de armas, protagonista de muchas empresas militares, a menudo contra los sarracenos, entre los que era ampliamente conocido por su destreza y valor en combate.
Fue en busca de fortuna al Mezzogiorno, junto con sus numerosos tíos y primos, siguiendo a su tío Ruggero alrededor de 1056. Más tarde, en el año 1060 se encontraba en Calabria, cuando fue nombrado teniente por otro de sus tíos, Roberto Guiscardo. A menudo vivía con su tío Roger, en Mileto, la capital de Calabria.
Ese mismo año se unió a la expedición de Roger I de Sicilia y en 1061 luchó contra los sarracenos en Cabo Faro, impidiendo su retirada a Messina. Esa expedición terminó, sin embargo, en un fracaso.
En 1063, el sultán zirita Tamin envió a sus dos hijos, Ayub y Ali, a Sicilia al mando de dos ejércitos para ayudar a sus hermanos sicilianos a contener el creciente avance cristiano. Ayub marchó con el grueso de sus fuerzas a Palermo, gobernando la ciudad en nombre de su padre con el pleno apoyo de los ciudadanos y de los habitantes de una vasta región que se extendía desde Mazara hasta Cefalú. Alì, como auxiliar de al-Hawwas, se estableció en Girgenti y envió quinientos soldados para reforzar la guarnición de Castrogiovanni. Roger, de regreso en la primavera de 1063 con los tan esperados suministros, se apresuró a distribuir armas y caballos entre sus hombres y, al enterarse de la llegada de refuerzos africanos a Castrogiovanni, se dirigió a esa ciudad, ansioso por medirse con los recién llegados. Tras detenerse a dos millas de la ciudad, el conde envía un destacamento de caballeros al mando de su fiel sobrino Serlone para provocar al enemigo y se esconde con el grueso de sus fuerzas en un valle boscoso cercano. Los sarracenos caen en la trampa, descienden al valle y persiguen al destacamento, pero son sorprendidos por Roger que tras un feroz enfrentamiento los derrota en batalla. Los persiguió durante más de un kilómetro y regresó triunfante a Troina. Fortalecido por su victoria, el conde cruzó la isla a toda velocidad hasta Caltavuturo, y luego regresó a Castrogiovanni, donde los sarracenos no se atrevieron a enfrentarse a él. Avanzó entonces hacia Butera, desde donde llevó prisioneros y ganado a Troina.[5]
A mediados del verano de 1063, el ejército sarraceno, reforzado con nuevos contingentes africanos, se dirigió desde Palermo hacia Troina, decidido a aniquilar al enemigo.[6] A unos diez kilómetros al oeste de Troina se encuentra la ciudad de Cerami, situada en un valle atravesado por un pequeño río del que toma su nombre un castillo encaramado en un alto acantilado. Roger decide dirigir a su pequeño ejército para enfrentarse al enemigo, evitando así quedar sitiado en Troina. Durante tres días consecutivos, los ejércitos se observan mutuamente sin combatir, pero informado por sus exploradores de que el enemigo está a punto de atacar Cerami, Roger confía la defensa a su sobrino Serlone, y una vez más, el valiente joven no lo defrauda, pues logra entrar en la ciudad con sus treinta caballeros antes que el enemigo. Cuando la vanguardia enemiga se acerca, sin esperar la llegada de su tío, abre las puertas, carga violentamente contra ellos y los derrota.[7] Los líderes normandos celebran entonces un consejo en Cerami, y finalmente, prevalece la postura a favor de iniciar la batalla de inmediato. El ejército normando se dividió en dos partes: la primera fuerza normanda estaba comandada por Serlone. Otros dos valientes líderes, Orsello y Arisgoto, procedentes de Pozzuoli, formaban la otra fuerza, que operaba bajo las órdenes del mismo conde. El enfrentamiento fue terrible: los normandos fueron arrollados por la oleada sarracena, pero lucharon con fiereza hasta conseguir una victoria inesperada y completa. Durante la batalla, el conde Roger atravesó con una lanza la magnífica armadura del cadí de Palermo, comandante del ejército enemigo. Al caer la noche, los sarracenos huyeron precipitadamente, y los normandos los persiguieron hasta el campamento enemigo, donde se detuvieron a descansar en las tiendas del campamento capturado. Entre el rico botín, también capturaron algunos dromedarios, cuatro de los cuales Roger envió a Roma como un exótico regalo al papa Alejandro II.[8] En reconocimiento a esta ayuda, tras la batalla, el conde mandó grabar en su escudo el lema «Dextera Domini fecit virtutem. Dextera Domini exaltavit me», divisa que perduró en el blasón de los condes de Geraci primero y marqueses de Irache después.[9]
Serlon acompañó a su tío Roger en su expedición de 1065 como uno de sus comandantes, siendo puesto a cargo de la defensa de la ciudad de Cerami,[10][11] resistiendo los duros ataques de los sarracenos. Según Malaterra[12] (Cap. 33) «treinta y seis caballeros normandos dirigidos por Serlon se enfrentaron a tres mil caballeros musulmanes, flanqueados por muchos soldados de a pie» ("exceptis peditibus, quorum infinita erat multitudo"). Llegaron otros cien soldados normandos de refuerzo, consiguiendo así derrotar a los sarracenos. Se dijo, después de la batalla, que san Jorge, resplandeciente de luz, había galopado ante los cristianos para guiarlos hacia la victoria.[13]
Más tarde, en 1071, para evitar ser atacado por los musulmanes de Girgenti, Roberto I encargó a su sobrino Serlon que continuara la guerra en la región de Gerami y Castrogiovanni. El ejército y la flota normanda llegaron a Palermo en agosto; establecieron un bloqueo alrededor de la ciudad, excepto en el lado oeste. Sabemos por Malaterra que los normandos ocuparon los jardines que rodeaban la ciudad. Pero los sitiados lograron dar a conocer su situación a sus correligionarios musulmanes en África, que les enviaron una flota de socorro. Tras una batalla con los barcos normandos, esta flota logró entrar en el puerto, pero no sin sufrir importantes pérdidas. Durante el asedio, que ocupó los últimos meses de 1071, Roberto I construyó enormes máquinas de guerra. A lo largo de este tiempo, se produjeron incesantes escaramuzas entre cristianos y musulmanes sin que ninguno de los bandos lograra una ventaja decisiva. El prolongado asedio provocó una terrible hambruna que causó un gran sufrimiento no solo a los sitiados, sino también a los sitiadores, cuyos suministros escaseaban. Roberto I, para acelerar el desenlace, solicitó refuerzos a su hermano Roger en la península de Italia, pero cuando sus vasallos se enteraron de las dificultades que enfrentaba, aprovecharon la situación para rebelarse nuevamente. A pesar de este revés, Roberto I continuó sitiando la ciudad y, a principios de enero de 1072, decidió lanzar un asalto. El 7 de enero, Roger, con gran parte de las fuerzas normandas, atacó la ciudad vieja y atrajo la atención de los musulmanes. Mientras tanto, Roberto I, con trescientos hombres, atacó el barrio de Al Halisah, que estaba indefenso, y logró capturarlo. La mitad de la ciudad quedó así en manos normandas. Los musulmanes estaban divididos sobre qué hacer; algunos querían continuar la lucha, mientras que otros proponían negociaciones. Fue este último grupo el que prevaleció y el 8 de enero, dos líderes musulmanes y varios de los ciudadanos más importantes de la ciudad se presentaron ante Roberto I para ofrecerle la rendición bajo ciertas condiciones, de las que se sabe poco, pero al parecer Roberto I fue muy complaciente, pues ansiaba regresar a Foglia y no quería prolongar el asedio para capturar la ciudad vieja.[14] El 10 de enero, Roberto I y Roger, al frente de sus tropas, entraron en Palermo y se dirigieron solemnemente a la antigua iglesia de Santa María, que había sido convertida en mezquita y, por lo tanto, restaurada a su uso religioso. La caída de Palermo provocó la sumisión de los musulmanes en la región de Mazzara, pero no cambió la situación en las cercanías de Castrogiovanni, donde la guerra continuaba. La toma de Palermo fue, sin embargo, de particular importancia, ya que puso toda la costa norte de la isla en manos de los normandos. Al oeste, la autoridad de Roberto I se reconocía hasta Mazzara, y al este, hasta Messina. Los musulmanes del centro quedaron, por lo tanto, cercados. Tras su victoria, los dos hermanos se repartieron los territorios conquistados. Roberto I se reservó la soberanía de la isla, incluyendo Palermo, la mitad de Messina y el Valle Demone. El resto se le concedió a Roger. La mitad de Sicilia fue entregada a Serlon y Arisgot de Pozzuoli. Según el relato de Malaterra, parece que la parte de Serlon y Arisgot de Pozzuoli aún no había sido conquistada a los musulmanes.[15]
Después de la batalla de Cerami en la que Serlon se distinguió valientemente,[10] Roberto I le dio a su sobrino el condado de Geraci Siculo, que previamente había conquistado en 1063.
En 1072, él y su pequeño grupo de seguidores fueron emboscados cerca de Nicosia por un gran ejército sarraceno. Se las arreglaron para subir a la cima plana de una gran roca, donde lucharon hasta el último hombre. La roca se conmemoró con una gran talla de una cruz y fue recordado como la Pietra di Serlone ó Rocca di Sarro, "Rock de Serlo", hasta que fue demolida en la década de 1960 por una empresa de construcción.
Malaterra dice que un día Serlon salvó a un soldado musulmán llamado Ibrahim de una muerte segura, sorprendido por un grupo de cristianos. Ibrahim estaba muy agradecido con el caballero normando por salvarle la vida, tanto que le prometió su lealtad y, sobre todo, advertirle sobre los movimientos de los sarracenos para evitar que su ejército fuera víctima de incursiones sorpresa. En el verano de 1072, Ibrahim informó a Sarlo de que un grupo árabe de 7 caballeros pasaría desde Cerami a Enna. Confiando en el presunto amigo, se dirigió a la razzia sarracena, casi desarmado, acompañado de varios camaradas, pensando que la batalla terminaría con una victoria relámpago. Sin embargo, Ibrahim había traicionado la promesa hecha a Serlon, quien de hecho cerca de Nissoria se encontró con una partida de trescientos árabes, y se encontró rodeado en el valle de Salso, a poca distancia de la confluencia del río Cerami. Aunque aparentemente su fin era inevitable, Serlon no se resignó a morir y trepó a un gran acantilado, para obtener alguna ventaja ante la desigual batalla que se aproximaba. Después de una resistencia valiente, en la que consiguió hacer estragos entre sus enemigos, el caballero normando finalmente cayó. Las leyendas posteriores cuentan que los sarracenos se comieron su corazón para incorporar su coraje y que enviaron la cabeza al sultán Tamim ibn al-Mu'izz, quien lo hizo desfilar, clavada en la punta de una pica, en las calles de Mahdia.[16]
Desde entonces, el gran acantilado de arenisca en la margen izquierda del Salso (ubicado en el territorio del municipio de Nissoria), en el que los normandos habían tallado una gran cruz, fue llamado por los árabes "Hagar Sârlû", "Rocca" o "Pietra di Serlone", ‘’Rocca di Sarru’’ en la lengua local siciliana.
Los normandos guardaron un profundo luto. Roger, en particular, lloró amargamente por su valiente y prometedor sobrino, quien había sido su compañero en tantas batallas.[17] Malaterra describe: Al enterarse de la muerte de su sobrino Roger I, lloró con un dolor incontenible. Roberto I, frente al ejército afligido por la grave pérdida, queriendo contener las lágrimas de su hermano y ocultar valientemente su propio dolor, dijo: “Dejemos los lamentos a las mujeres, mientras nosotros nos preparamos para la venganza”.
Se le hizo señor de Geraci, Serrata, Surito y Cerami poco antes de su muerte, pero nunca llegó a tomar el control de sus feudos.
Existe un documento de 1080, profusamente citado en otras fuentes, que le atribuyen a Serlon la donación de unos terrenos a la Abadía de Saint Wandrille, concretamente 3 acres y medio de terrenos colindantes. Pero en realidad se trata de Serlon de Lingievre, que aparece también en los archivos de otros dos monasterios normandos de la época, la Abadía de Saint Vigor de Cerisy y la de Saint Etienne de Caen con otras donaciones.[18]
En un documento fechado en 1081, Serlon donó varias propiedades ubicadas en Gerace, Soreto y Serrata, en Calabria, a la abadía de la Santísima Trinidad de Mileto.[19]
Matrimonio y descendencia
Estuvo casado con Altruda, hija de Rudolf de Moulins,[20] conde de Boiano (1053),[21][22] y tuvo dos hijos:
- Serlo III de Altavilla
- Eliusa de Altavilla
Tras la muerte de su sobrino Serlone II, Roberto Guiscardo dispuso que su viuda fuese dada en matrimonio a otro caballero normando de origen no noble, Ingelmarius,[23] quien heredó todos los feudos del difunto Serlo y fue elevado a noble. Sin embargo, no mucho después, Ingelmarius se rebeló contra Roberto Guiscardo, quien después de derrotarlo, devolvió las posesiones de Serlo II a su viuda y a los hijos.
Línea de sucesión en el condado de Geraci
| Predecesor: I conde de Geraci |
I Conde de Geraci 1066-1072 |
Sucesor: Eliusa de Altavilla |
Bibliografía
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- Mugnos Muñoz, Filadelfo (1645). I Ragvagli historici del Vespro Siciliano del Signore D.Leontino, Accademico Racceso detto loccupato. Hei quali in mastano i felici Reggimento i lam fatto i Serenin e Catolini Regi Chagonesi di Sialia el mal governo di Carlo dAngio primo di Hapoli con le notitie dalcume nobillis famiglie del moderna Regno. Pietra Coppala.
- Norwich, John Julius (2011). The Normans in the South 1016-1130 (en inglés). Volumen I. London: Faber Finds. ISBN 978-0-571-25964-9.
- Treccani, Giovanni (1900). Dizionario Biografico degli Italiani. Vol.2 (Albicante-Ammannati). Istituto della Enciclopedia Italiana fondata da Giovanni Treccani.
- The Cambridge Medieval History Series. Volumenes 1-5. Plantagenet Publishing.
Enlaces externos
- Storiamediterránea, Quaderni Mediterranea, Ricerche storiche. A cura di Orazio Cancila (Cattedra di Storia Moderna c/o Facoltà di Lettere e Filosofia de Palermo). Collana diretta da Rossella Cancila. Comitato scientifico: Walter Barberis, Orazio Cancila, Pietro Corrao, Domenico Ligresti, Aurelio Musi, Walter Panciera, Alessandro Pastore, Luis Ribot García, Angelantonio Spagnoletti, Mario Tosti.
- Centro studi ventimigliani, dirigido por el professore Carlo Fisber Polizzi.
- (en italiano) "Rocca di Sarro" (de Serlo Rock) y también, sobre el mismo tema, "Le origine della Rocca di Sarro"
- (en inglés) Battle of Cerami
- (en italiano) Dinastia De Molisio-Contea di Boiano
- (en italiano) Ducato_di_Bojano
- (en francés) Château de Pirou
Notas y referencias
- ↑ Mugnos Muñoz, Filadelfo (1645). I Ragvagli historici del Vespro Siciliano del Signore D.Leontino, Accademico Racceso detto loccupato. Hei quali in mastano i felici Reggimento i lam fatto i Serenin e Catolini Regi Chagonesi di Sialia el mal governo di Carlo dAngio primo di Hapoli con le notitie dalcume nobillis famiglie del moderna Regno. Pietra Coppala., Página 11.
- ↑ En la sección de enlaces externos se puede acceder al enlace a la Wikipedia francesa del castillo de Pirou.
- ↑ Hacia el año 1070. Mugnos Muñoz, Filadelfo (1645). I Ragvagli historici del Vespro Siciliano del Signore D.Leontino, Accademico Racceso detto loccupato. Hei quali in mastano i felici Reggimento i lam fatto i Serenin e Catolini Regi Chagonesi di Sialia el mal governo di Carlo dAngio primo di Hapoli con le notitie dalcume nobillis famiglie del moderna Regno. Pietra Coppala., Página 11.
- ↑ Accedió a todos sus títulos poco antes de su muerte, por lo que no pudo llegar a tomar posesión efectiva de los mismos.
- ↑ La Spina, Elio. I Saraceni di Sicilia. Dell'Aria.org., Página 46.
- ↑ El cronista Malaterra sin duda exageró al hablar de treinta mil caballeros y veinte mil infantes frente a quinientos combatientes normandos, pero los sarracenos ciertamente superaban en número a sus adversarios.
- ↑ Chalandon, Ferdinand (1907). Histoire de la domination normande dans l'italie et en Sicile. Paris: Nabu Press 24 de marzo de 2010. ISBN 1147942374., Página 203.
- ↑ Malaterra narra que en Cerami, los normandos, tan inferiores en número, salieron victoriosos gracias a la ayuda divina, que se manifestó en forma de un hermoso y poderoso caballero sobre un corcel blanco, el primero en romper la oleada enemiga, en quien se reconoció al mismísimo San Jorge, pero en realidad, lo que hizo triunfar a los normandos fue su valor, la férrea disciplina, la unidad de voluntad y la fe inquebrantable en la ayuda divina.
- ↑ La Spina, Elio. I Saraceni di Sicilia. Dell'Aria.org., Página 47.
- 1 2 Ver "Battle of cerami" en la sección Enlaces externos"
- ↑ Norwich, John Julius (2011). The Normans in the South 1016-1130 (en inglés). Volumen I. London: Faber Finds. ISBN 978-0-571-25964-9., Capítulo 12 completo.
- ↑ Godofredo Malaterra fue un escritor de fines del siglo XI y principios del XII, biógrafo e historiador por encargo de Roger Guicardo, príncipe normando de Sicilia. Se le creyó español por algún tiempo, porque su obra apareció impresa en España por vez primera, aunque hoy se le cree francés, de los muchos que siguieron a los normandos en su conquista de Sicilia. Escribió cuatro libros sobre las hazañas de Roger y de sus otros hermanos, precedidos de una carta a Ausgier, obispo de Catania, en la que pide amparo para su obra, de la cual se seduce que el autor era benedictino, como el obispo, y que el nombre Malaterra era el de su familia.
- ↑ A tener en cuenta la presencia de soldados de infantería también por parte de los normandos: las tácticas normandas normalmente incluían arqueros y ballesteros en la línea del frente, soldados de infantería armados con jabalinas en el segundo y el escuadrón de caballería pesada, llamado conroi, en el tercero. Además del conroi de treinta y seis caballeros, Serlon probablemente podría contar con un centenar de sirvientes a caballo sin armadura, quizás compuesto por tropas bereberes. Malaterra dice (Cap. 46) que Serlon habría sido adoptado por el noble musulmán Ibrahim. Gravett, Cristopher (1993). Norman Knight, AD 950-1204. Colección Warrior. Oxford: Osprey Publishing. ISBN 9781855322875., Página 63 y también Norwich, John Julius (2011). The Normans in the South 1016-1130 (en inglés). Volumen I. London: Faber Finds. ISBN 978-0-571-25964-9., Páginas 52-55.
- ↑ No solo se perdonó la vida a los musulmanes, sino que también se les concedió el derecho a ejercer su vida cívica. Roberto I se comprometió a permitirles conservar sus leyes y, por consiguiente, sus jueces y tribunales; y al nombrar funcionarios normandos, les permitió conservar sus títulos musulmanes; así, un caballero de su séquito, nombrado gobernador de Palermo, asumió el título de emir. Las negociaciones duraron dos días.
- ↑ Chalandon, Ferdinand (1907). Histoire de la domination normande dans l'italie et en Sicile. Paris: Nabu Press 24 de marzo de 2010. ISBN 1147942374., Páginas 207 a 209.
- ↑ Guzzo, Cristian (2015). I Normanni e l’epica romanza: etica cavalleresca e cavalleria etica nel Sud Italia. L’rtà normanna in Puglia. Mito e ragione. Atti del III Convegno di Studi normanni della Società di Storia Patria, sez. di Brindisi. Brindisi: Publidea Edizione. ISBN 9788894052732., Página 85 y siguientes.
- ↑ La Spina, Elio. I Saraceni di Sicilia. Dell'Aria.org., Página 58.
- ↑ Bouvris, Jean-Michel (1991). «L'origine des possessions de l'abbaye de Saint-Wandrille dans le diocèse de Bayeux et particulièrement à Basly». Annales de Normandie, 41ᵉ année (2)., Páginas 103 y siguientes.
- ↑ Se trata del mismo Serlon anterior, Serlon de Lingievre. Amari, Michele (1868). Storia dei musulmani di Sicilia. Volume Terzo Parte Prima. Firenze: Successori Le Monnier.
- ↑ Rodolfo de Moulins era hijo del conde Guimondo, señor de Castrum Molinis en Normandía. Después de 1045, llegó al sur de Italia con algunos miembros de la familia Hauteville. Soldado bajo las órdenes de Roberto Guiscardo, hacia 1050 Rodolfo de Moulins apoyó a los Hauteville en la conquista de Bojano. Por este motivo, se convirtió en conde en 1053, y bajo su mandato, el condado creció en riqueza y poder, abarcando gran parte del territorio de la actual Molise, extendiéndose hasta Castelvolturno, Isernia, Pietrabbondante, Roccamandolfi, Trivento y Venafro. Su territorio adoptó posteriormente el nombre de Comitatus Molisii (Condado de Molise) y estaba encabezado por el Castillo de Molise, sede de la familia Moulins, que más tarde se italianizó como Molise. Fue responsable de la construcción de la Concatedral de San Bartolomé en Bojano. Se casó con una princesa longobarda, Emma Roffrind.
- ↑ Ver la sección "Dinastia De Molisio-Contea di Boiano" en la Página de Wikipedia italiana: "Bojano", cuyo enlace se encuentra en la sección "Enlaces externos"
- ↑ También en la Página Ducato_di_Bojano, igualmente de Wikipedia italiana y con enlace en la misma sección.
- ↑ Un caballero de bajo rango llamado Ingelmar había servido al conde durante mucho tiempo. Reconociendo su vigor militar, el conde quiso recompensar su servicio como era su costumbre, a pesar de que Ingelmar era de estirpe inferior. Así pues, el conde le concedió en matrimonio, junto con su dote, a la viuda de su sobrino Serlo II, es decir, el que había muerto en Sicilia a manos de los sarracenos, aunque ella se resistió a la idea. El conde hizo esto para que la nobleza del caballero quedara más patente ante sus allegados gracias al excelente linaje de su esposa, pues era hija de Rodulfo, conde de Boiano. Pero una vez celebrada la boda solemnemente en Geraci —una cuarta parte de la ciudad le correspondió a Ingelmar como parte de la dote de su esposa—, dejó de servir con humildad y comenzó a lamentar la baja nobleza de su propia familia. Tomando como propia la nobleza de su esposa, fue más allá de lo que le correspondía, buscando igualarse en familia y dignidad a aquel de quien ella había sido su esposa. Tomando la defensa de Geraci, donde el conde había construido una torre, Ingelmar la reforzó aún más, llevando a cabo la obra poco a poco, ocultando sus acciones. Con halagos y favores, se ganó a todos los habitantes de Geraci, y, una vez intercambiados los juramentos, los unió a sí mismo como aliados. Cuando esto se le informó al conde, se preocupó por la insolencia de Ingelmar, temiendo que la torre pudiera usarse en su contra en el futuro como parte de alguna conspiración. Entonces le ordenó que desmantelara la torre hasta el punto de que no pudiera servir más que como una casa, reprendiéndolo por atreverse a hacer tal cosa sin consultarlo primero. Ingelmar tomó malos consejos de la gente de Geraci, quienes le prometieron ayuda. Olvidando —como es característico de las personas innobles— los beneficios que se le conferían, eligió despreciablemente resistirse al conde en lugar de obedecerle. Cuando el conde se enteró de esto, ordenó a la gente de Geraci que destruyera la torre y entregara a Ingelmar bajo su custodia. Se negaron a hacerlo, no tanto porque hubieran demostrado su fidelidad a Ingelmar, sino porque detestaban a cada uno de nuestra gente y esperaban causar más discordia que paz entre nosotros. El conde, haciendo uso de sus derechos legales, declaró que ya no se podía confiar en su antiguo vasallo. Tras reunir a su ejército, se dirigió a Geraci para sitiarla. Ingelmar, manipulando a los habitantes de Geraci con sus artimañas, los mantuvo durante un tiempo como cómplices de su insensatez. Pero al verse afligidos por el conde tanto desde dentro como desde fuera, empezaron a cansarse de su estúpido plan. Cuando Ingelmar se percató de esto, temiendo que se reconciliaran con el conde y lo entregaran, huyó. Su esposa, implorando clemencia al conde, en memoria de su sobrino [Serlo], de quien había sido esposa, obtuvo permiso para conservar todo lo que se había reunido para su matrimonio. Entonces el conde, reconciliado con los habitantes de Geraci, retomó el control de la plaza. Traducción leteral de: Malaterra, Godoffredo (2005). The Deeds of Count Roger of Calabria and Sicily and of Duke Robert Guiscard his brother (Kenneth Baxter Wolf, trad.). Ann Arbor: University of Michigan Press. ISBN 047211459X., Páginas 161 a 163.