Tambo Blanco de San Lucas

Tambo Blanco
Ciudadela

Plano del Tambo Blanco realizado por Max Uhle.
Ubicación
Continente América del Sur
Región Andina
País EcuadorBandera de Ecuador Ecuador
Provincia Bandera de Loja Loja
Cantón Saraguro
Parroquia San Lucas
Historia
Uso original Tambo
Época Inca
Cultura Inca
Descubrimiento y hallazgos
Excavaciones 1923
Arqueólogos Max Uhle
Dimensiones del sitio
Área 2.7 ha
Altura 2520 m.s.n.m.
Plano del Palacio de Tambo Blanco

El Tambo Blanco de San Lucas es un conjunto de ruinas incaicas ubicadas en las inmediaciones de San Lucas, provincia de Loja, Ecuador. El sitio arqueológico también es conocido localmente por el nombre de La Ciudadela.[1] Probablemente es el sitio arqueológico mejor conocido de la provincia.[2]Se trata de las ruinas de un pequeño tambo, que habría servido como lugar de parada y descaso para los viajeros que recorrían el camino del inca o Capac Ñan.

Algunos estudiosos piensan que las ruinas de la ciudadela de San Lucas se corresponden con el sitio de Tambo Blanco, descrito por el conquistador español Pedro Cieza de León.[3]Otros piensan que se trata del Tambo Real de Cocha, mencionado por el cronista Guaman Poma de Ayala en su lista de tambos del Capac Ñan.[4]Sin embargo no se puede descartar que ambas ubicaciones en verdad sean dos nombres diferentes para el mismo lugar, pues algunos piensan que el nombre de "Tambo Blanco" pudo haber sido inventado por Cieza de León.[5]

El sitio fue mapeado y excavado por el arqueólogo alemán Max Uhle en 1923.[2]

Descripción de sitio

Las ruinas del Tambo Blanco de San Lucas se encuentran emplazadas en una pequeña llanura, rodeada de dos quebradas hacia el este y el oeste, en las faldas del cerro Acacana.[6] Estas se componen de tres estructuras principales, que se organizan alrededor de una plaza central.[7]

Hacia el norte hay un edificio bastante alargado, de más o menos 55 metros de largo por 10 de ancho, con 7 entradas en su cara sur.[8] Este tipo de construcciones son muy típicas de la arquitectura incaica, y se las conoce con el nombre de Kallankas.[9] Max Uhle le bautizó esta construcción como "el cuartel".[3] Según el estudiosos de la arquitectura inca, John Hyslop, las kallankas si que habrían servido para albergar soldados, pero también como albergue para viajeros y como lugares para oficiar rituales y ceremonias religiosas.[9]

Hacia el sureste se encuentra otro edificio alargado, conformado por dos filas paralelas de seis habitaciones rectangulares separadas por un pasillo intermedio. Cada habitación mide 10 metros de ancho por 11 de largo aproximadamente. sus puertas se abren hacia el pasillo intermedio, pero curiosamente ninguna puerta se alinea con la de en frente.[10]Uhle pensaba que estas habitaciones habrían sido los aposentos de las sacerdotisas mamaconas,[3] pero Hyslop opina que estas más bien habrían sido almacenes para guardar granos u otros productos.[11]

Hacia el suroeste se encuentra la estructura más grande del complejo, la que Uhle llamó "El Palacio".[3] Esta estructura está conformada de dos kanchas colocadas una al lado de la otra y un jardín, ambas kanchas se conectan por un pasadizo.[12]La "kancha" es uno de los edificios más característicos de la arquitectura incaica, se trata de un pequeño recinto amurallado ocupado por varias estructuras de una única habitación.[13]

Estas estructuras están compuestas principalmente por muros de piedra del tipo "pirca",[8]este estilo de construcción se caracteriza por el uso de piedras con su forma natural, si ningún tipo de talla, unidas con mortero, barro o argamasa.[cita requerida] Max Uhle menciona que antiguamente las ruinas tuvieron también estructuras de piedras "bastante bien labradas", pero estas piedras habrían sido recicladas para la construcción de la iglesia de San Lucas.[3] Seguramente se refiere a otro estilo constructivo más lujoso, como podría ser el estilo imperial o el estilo almohadillado. Uhle pensaba que estas pircas originalmente habrían llegado hasta el metro de altura, y que por encima de ellas los muros habrían continuado con bloques de adobe negros o amarillento, hasta alcanzar los dos metros de altura, y sobre los adobes se habrían colocado cornisas de piedra sobre las cuales se habrían asentado las vigas de los techos.[3]

En la colina de Buco, cercana al sitio de Tambo Blanco, hay una serie de 10 colcas, o almacenes incas destruidos, que seguramente habrían sido utilizados por los residentes de la ciudadela.[14]

Función

Si bien desde los tiempos de Uhle se ha asociado estas ruinas con la función de Tambo, debido a su ubicación cercana con el camino inca que recorría la sierra andina en dirección norte sur,[15] es curioso notar que los restos conservados del camino inca no pasan por el sitio.[16] Lo más probable es que las ruinas de la ciudadela de San Lucas hubieran tenido varias funciones. Seguramente también sirvieron como centro administrativo además de tambo, aquí los gobernadores incas se habrían encargado de recolectar parte de los productos agrícolas de la zona en los almacenes de Buco y posiblemente en el "edificio de las mujeres". También podría haber servido como templo o incluso como palacio para el gobernador inca. Algunos también han dicho que pudo servir como fortaleza inca, pero su ubicación difícilmente defendible permite descartar esta última propuesta.[15]

Véase también

Referencias

  1. ↑ Belote et al., 2004.
  2. 1 2 Ogburn, 2001, p. 314.
  3. 1 2 3 4 5 6 Uhle, 1923, p. 68.
  4. ↑ Hocquenghem et al., 2009, p. 34.
  5. ↑ Ogburn, 2001, p. 318.
  6. ↑ Ogburn, 2001, pp. 314, 319.
  7. ↑ Zhunaula et al., 2023, p. 85.
  8. 1 2 Ogburn, 2001, p. 316.
  9. 1 2 Hyslop, 2014, p. 437.
  10. ↑ Ogburn, 2001, pp. 316-317.
  11. ↑ Hyslop, 2014, p. 443.
  12. ↑ Zhunaula et al., 2023, p. 88.
  13. ↑ Hyslop, 2014, p. 432.
  14. ↑ Ogburn, 2001, p. 323.
  15. 1 2 Ogburn, 2001, pp. 318-319.
  16. ↑ Hocquenghem et al., 2009, p. 83.

Bibliografía