Tesorillo de Bormujos

El tesorillo de Bormujos es un conjunto de monedas islámicas de época califal hallado en el término municipal de Bormujos, en la provincia de Sevilla (Andalucía, España). Está formado por once dírhems de plata acuñados durante el Califato omeya de al-Ándalus, entre los años 317 y 353 de la Hégira (929–965 d. C.).

Localización

El tesorillo fue hallado en la finca conocida como Valencinilla del Hoyo, situada en el término municipal de Bormujos, en la provincia de Sevilla, dentro de la comarca histórica del Aljarafe sevillano. El enclave se localiza en una zona de suave relieve, caracterizada por lomas y cerros de baja altura, tradicionalmente dedicada a la explotación agrícola, especialmente al cultivo del olivo.

La finca se encuentra en un espacio de transición entre los actuales municipios de Bormujos y Bollullos de la Mitación, en un área que históricamente ha concentrado asentamientos rurales dispersos desde época antigua. La posición del enclave, próximo a Sevilla y a las principales vías naturales de comunicación del Aljarafe, favoreció su integración en los circuitos económicos y agrícolas del territorio durante época islámica.

En el entorno inmediato de Valencinilla del Hoyo se han documentado restos arqueológicos de diversa naturaleza, entre ellos estructuras constructivas, materiales cerámicos y sepulturas, que apuntan a la existencia de un asentamiento rural estable, posiblemente una alquería o núcleo agrícola dependiente de la capital sevillana. Aunque no se dispone de datos estratigráficos precisos sobre el contexto del hallazgo, su localización coincide con un área de interés arqueológico reconocido.

Descripción

El tesorillo de Bormujos está compuesto por once dírhems de plata de época califal, acuñados conforme al patrón monetario oficial del Califato omeya de Córdoba. Se trata de moneda fraccionaria de circulación común en al-Ándalus durante el siglo X, utilizada principalmente en transacciones comerciales y pagos cotidianos.

Del total de monedas conservadas, nueve corresponden al reinado de ‘Abd al-Raḥmān III al-Nāṣir (912–961) y dos al de al-Ḥakam II al-Mustanṣir (961–976). Las emisiones proceden de las cecas de al-Ándalus y Madīnat al-Zahrā’, con claro predominio de esta última, lo que refleja la importancia de la ceca califal en la distribución monetaria del periodo.

Las monedas presentan el esquema epigráfico característico del dírhem andalusí califal, con inscripciones en escritura cúfica dispuestas en campos concéntricos. En ellas se incluyen la šahāda o profesión de fe islámica, el nombre del califa, la ceca de acuñación y el año expresado según el calendario de la Hégira. Asimismo, varias piezas conservan el nombre del prefecto de ceca, elemento de interés para el estudio de la administración monetaria omeya.

Desde el punto de vista físico, el conjunto muestra un estado de conservación heterogéneo. Varias monedas presentan desgaste avanzado, bordes recortados, fragmentaciones o perforaciones, prácticas habituales en el numerario en circulación y asociadas tanto al ajuste de peso como a usos secundarios. Estas alteraciones indican una circulación prolongada de las piezas antes de su ocultamiento.

No se ha documentado la presencia de moneda de procedencia norteafricana ni de otras emisiones no oficiales, lo que refuerza la interpretación del tesorillo como un conjunto formado a partir de numerario califal de curso legal, en uso dentro de los circuitos económicos del entorno rural sevillano.

Cronología

Las monedas que componen el tesorillo de Bormujos se sitúan cronológicamente entre los años 317 y 353 de la Hégira (929–965 d. C.), un período que coincide con la fase de consolidación y máximo esplendor del Califato omeya de Córdoba. Este marco temporal abarca los últimos años del reinado de ‘Abd al-Raḥmān III al-Nāṣir y los primeros del de su hijo y sucesor, al-Ḥakam II al-Mustanṣir.

A pesar de que el intervalo cronológico total cubre más de tres décadas, el conjunto sólo incluye monedas correspondientes a nueve años concretos de acuñación, lo que indica una acumulación discontinua del numerario. Esta distribución es característica de pequeños ocultamientos rurales, formados a partir de moneda en circulación y no como resultado de un ahorro planificado o institucional.

Interpretación

El tesorillo de Bormujos se interpreta como un ocultamiento monetario individual de pequeña entidad, formado por moneda en circulación y no por una acumulación deliberada de ahorro a largo plazo. Esta interpretación se basa en el escaso número de piezas, la discontinuidad cronológica del conjunto y el alto grado de desgaste que presentan varias de las monedas.

La composición exclusivamente omeya andalusí del tesorillo, sin presencia de moneda fatimí norteafricana, indica que la circulación monetaria en el entorno rural de Bormujos durante el siglo X estuvo dominada por emisiones oficiales del Califato de Córdoba. Este dato resulta relevante, ya que en otros tesorillos contemporáneos del sur peninsular se documenta una mayor mezcla de numerario andalusí y magrebí, especialmente en zonas costeras o más alejadas del eje sevillano-cordobés.

El predominio de monedas acuñadas en Madīnat al-Zahrā’, frente a otras cecas, refuerza la vinculación económica del Aljarafe con el aparato administrativo central del Califato, así como la rápida distribución del numerario emitido desde la capital política. La presencia de dírhems correspondientes a distintos prefectos de ceca confirma una circulación prolongada y renovada, compatible con intercambios comerciales regulares en un entorno agrícola.

La ocultación del conjunto puede situarse en un momento posterior a 353 H. (965 d. C.), sin que existan monedas posteriores, lo que permite descartar una relación directa con los episodios de la fitna califal de comienzos del siglo XI. No obstante, la ocultación de pequeñas cantidades de plata en el medio rural es una práctica bien documentada en al-Ándalus, asociada tanto a riesgos locales como a la movilidad de población y a la necesidad de proteger bienes fácilmente transportables.

Conservación

El tesorillo inédito se conserva en la actualidad en el monetario del Museo Arqueológico de Sevilla, donde forma parte de sus colecciones numismáticas. Las monedas han sido objeto de catalogación y estudio especializado, lo que ha permitido su correcta identificación y contextualización histórica.[1]

Referencias

  1. ↑ Cano Ávila, Pedro (30 de octubre de 2014). «Hallazgo de dírhems del Califato omeya de al-Andalus en Bormujos (Sevilla)». Congreso Nacional de Numismática.