Timor (mitología)

Timor era la personificación del «Miedo» en la mitología romana. El sustantivo latino timor ha dado las voces en español, por ejemplo, «temor» y «timorato». Higino lo incluye en su nómina de abstracciones personificadas, pues lo imagina como un vástago nacido de la Tierra y de Éter.[1] Ovidio usa su nombre en plural:

«De los cuales, éstos llenan de relatos los oídos vacíos, llevan lo narrado de uno a otro, y crece en la medida de lo inventado y añade a lo oído algo su nuevo autor. Allí está la Credulidad (Credulitas), allí el temerario Error (Error) y la vana Alegría (Laetitia), y los consternados Temores (Timores), y la repentina Sedición (Seditio), y los Susurros (Susurri) de dudoso autor. Ella misma [la Fama] ve qué cosas pasan en el cielo, en el mar y en la tierra e inquiere así a todo el orbe».[2]

En latín existían sinónimos para expresar la emoción del miedo y sus personificaciones:

sustantivo significado Referencia
Formido terror, miedo, horror, espanto [1]
Horror aspereza, escabrosidad, temblor, escalofrío [3]
Metus miedo, temor [4][5][6][3][7]
Pavor fuerte emoción, agitación, ansiedad, pavor, miedo, espanto [8][9][10][11]
Terror terror, espanto, cosa terrorífica [8][12]
Timor miedo, temor [1][2]

No tiene un equivalente exacto en la mitología griega. Fobo (Φόβος, Phóbos) y Deimo (Δεῖμος, Deīmos), el «Temor» y el «Terror», son traducidos como Pavor (Fobos) y Terror (Deimos)[8]o Terror (Deimos) y Metus (Fobos).[13]

Metus

Boccaccio nos dice que Metus es hijo de Érebo y Nox porque surge de lo remoto a la cognición racional, desde los rincones del corazón humano. El autor define el miedo como ‘lo que la mente no puede comprender o prever’. Es una fuerza doble: el miedo justificado (por peligros reales, como temer un trueno) y a la vez miedo infundado (irracional, que paraliza sin causa, similar a la reacción de algunas mujeres asustadas ante cosas triviales). Tiene ocho ministros o manifestaciones (desde la inquietud leve hasta la parálisis total): Pigritia (pereza), Pudor (vergüenza), Terror, Timor, Pavor, Exanimationes (desmayos o parálisis), Conturbatio (confusión) y Formido (temor profundo).[14]

Véase también

Referencias

  1. 1 2 3 Higino: Fábulas, prefacio
  2. 1 2 Ovidio: Las metamorfosis XII, 55 ss.
  3. 1 2 Séneca, Edipo 582 s.
  4. ↑ Ovidio: Fastos V, 29
  5. ↑ Virgilio: Eneida VI, 268
  6. ↑ Virgilio: Geórgicas III, 551
  7. ↑ Estacio, Tebaida 4. 661 ss
  8. 1 2 3 Ovidio: Las metamorfosis IV, 481
  9. ↑ Séneca: Hércules loco 686
  10. ↑ Estacio, Tebaida 3. 424 ss
  11. ↑ Estacio, Tebaida 7. 64 s.
  12. ↑ Apuleyo, El asno de oro 10. 30 ss.
  13. ↑ Apuleyo, El asno de oro X, 30 s
  14. ↑ Boccaccio: Genealogia deorum gentilium I, 19