Tumi lambayeque
.jpg)
El tumi de Lambayeque, tumi de oro o cuchillo de Íllimo, fue un cuchillo o hacha ceremonial perteneciente a la cultura lambayeque o sicán (siglo VIII al XIV), aunque durante buena parte del siglo xx fue atribuida erróneamente a la cultura chimú. Estaba elaborado con láminas de oro repujadas y con incrustaciones de piedras semipreciosas, su hoja tenía forma semicircular y su empuñadura era una elaborada representación artística de una deidad, presumiblemente el mítico Ñaimlap mencionado en las crónicas españolas. Es el ejemplar más famoso de la orfebrería del Antiguo Perú. Fue robado en 1981 del Museo de Antropología y Arqueología en Pueblo Libre.[1]
Etimología y denominaciones
Tumi es una voz quechua que significa cuchillo;[2] pero según Federico Kauffmann Doig, el tumi de Lambayeque sería más bien un hacha, aunque señala que no habría tenido carácter utilitario, sino votivo, es decir, sería un objeto colocado como ofrenda en la tumba de algún personaje.[3]
Se le denominó como Cuchillo de Íllimo debido a Íllimo, que es el nombre de una localidad lambayecana, cercana al lugar del bosque de Pómac donde fue hallado este ejemplar de la orfebrería prehispánica.
Descubrimiento
El tumi de Lambayeque fue uno de los tantos objetos de metal precioso que los huaqueros (saqueadores de tumbas) extrajeron de la Huaca La Ventana, en el sitio arqueológico de Batán Grande o Sicán que forma parte del bosque de Pómac, en el departamento de Lambayeque, en la costa norte de Perú. Fue descubierto en 1936 por huaquero llamado Hipólito Granados.[4][5][6][7][8] Rescatado gracias a los esfuerzos del arqueólogo peruano Julio César Tello en 1937, el tumi fue trasladado y permaneció varios años en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú en Lima, hasta que en noviembre de 1981 fue robado, junto con otras piezas metálicas. Un año después se hallaron algunos de sus restos fraccionados, pues los ladrones lo habían triturado para vender el oro al peso.[9] El tumi pesaba aproximadamente 990 gramos y era de 24 quilates.[10] Luego se encontraron otros Tumi de la cultura y algunos de ellos se exhiben, actualmente, en museos alemanes, estadounidenses o forman parte de colecciones privadas.
Descripción
Lo que vendría a ser su empuñadura es la representación de una deidad antropomorfa, de ojos almendrados, que se halla de pie sobre una especie de pedestal, conformado por la hoja metálica. Medía 42 cm de alto, pesaba 992 gramos y estaba trabajada en oro de 24 quilates.[11]
A mayor abundamiento, el personaje porta una máscara (felínica, según Tello; u ornitomorfa, según Kauffman). En la cabeza lleva un enorme tocado semilunar, tratado parcialmente en filigrana y por una serie de bolitas huecas; de ambos lados de esta diadema cuelgan sendas representaciones de aves movibles. Tiene también incrustaciones de sodalita. De su cuello pende un collar de cuentas esféricas. El resto del cuerpo está cubierto por un camisón corto, un taparrabos y una especie de rodilleras de las que cuelgan cartuchos en forma de campanilla. En la espalda lleva unos ornamentos movibles que parecen imitar conchas marinas y en sus costados tiene alas pequeñas.[12]
Interpretación
Por la gran diadema o tocado que lleva la imagen, es evidente que el personaje representado sea de alta jerarquía. Según algunos estudiosos, sería una representación del dios Ñaimlap, Naymlap o Ñanlap, el mítico fundador de Lambayeque, proveniente del mar, que es mencionado en la crónica Miscelánea Antártica de Miguel Cabello Valboa (1586) y en la de Modesto Ruviños y Andrade (1782). Para Kauffmann, sería una deidad relacionada con el agua (el Dios del Agua andino), con características ornitomorfas (de ave).[13]
En 2015 se dio a conocer una nueva hipótesis, por el arqueólogo Wilo Vargas la cual dice lo siguiente:
El Tumi representa un paisaje marino, donde el Sol cumple un rol protagónico al representársele en el momento que ingresa al inframundo llegado el ocaso (considerando que el mar es la puerta mayor al mundo subterráneo). La forma antropomorfa es la representación del hombre que imita o sigue al sol en ese mágico descenso. El personaje requiere de todo lo indispensable para su desplazamiento y se viste con atributos sobrenaturales que le permitirán un mejor desenvolvimiento en ese viaje: una máscara que le dará la facultad de poder ver en la oscuridad, aretes con imágenes de aves marinas con capacidad de ingresar al mar y posiblemente, lo que se ha interpretado como alas no sería sino un par de aletas para movilizarse en las extensas áreas acuosas del inframundo. Para el artista Lambayeque la justificación de colocar un cuchillo como base, probablemente sea por la cualidad de este instrumento de poder penetrar en un cuerpo, y es que el hombre al morir simbólicamente estaría introduciéndose en el cuerpo de la tierra o pachamama.[14]
Robo y pérdida del tumi de oro
La noche del viernes 26 de noviembre de 1981, el tumi de oro y otras 220 piezas de oro y plata fueron robados por tres individuos varones del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, ubicado en el distrito limeño de Pueblo Libre. A pesar de que estas piezas estaban en exhibición en una bóveda cifrada, los tres ladrones descubrieron una rejilla debajo de una alfombra a la entrada de la antesala de la Dirección del Museo, que daba a un estrecho conducto de ventilación que iba directamente a la bóveda. Los ladrones sabían también que esa misma noche el director del museo tenía que viajar a Brasil y aprovecharon esa circunstancia para realizar el delito. Justo cuando estaba a punto de dirigirse al aeropuerto, el director fue informado del robo, por lo que retornó al museo, donde se encontró con la policía y los periodistas. Increíblemente, la única alarma no desactivada no había sonado a tiempo o no se llegó a escuchar según otras versiones, y la policía había llegado muy tarde, a pesar de que la comisaría de Pueblo Libre estaba a 40 metros del museo.[15] [16] [17] [18]
Todos los cuerpos de investigaciones de la Guardia Civil, Guardia Republicana, Policía de Investigaciones y servicios de inteligencia hicieron una gran redada entre comerciantes, coleccionistas, aeropuertos, aduanas y fronteras; hasta la INTERPOL fue notificada del robo, pero sin ningún éxito. Después se conoció que muchas de las piezas robadas fueron ofrecidas en venta a conocidos comerciantes de piezas de arte en Lima.[15] Se tenía esperanza de encontrar el Tumi de Oro, la que se esfumó cuando el 12 de abril de 1982 la policía descubrió a los ladrones con parte del botín: varias de las piezas habían sido trituradas con cinceles y fundidas para ser vendidas al peso en marzo, entre ellos el famoso tumi. Se descubrió a uno de los ladrones intercambiando una fracción del oro a cambio de una porción de cocaína.[9]
El 19 de abril de 1982, se hizo una rueda de prensa con los resultados de la investigación así como mostrar los restos del tumi de oro, especialmente su cabeza, que mostraban el daño debido los golpes de cincel y comba que lo habían abollado y deformado. Los tres ladrones fueron identificados como Manuel Valdivia Heredia, un obrero de carpintería metálica de 25 años como autor intelectual y material del robo; Eduardo Rocca Vásquez de 26 años y Fernando Solano López de 25 años como sus cómplices. Del primero se supo que había hecho trabajos para el museo anteriormente por lo que conocía los ambientes y fue capturado el 17 de abril de 1982 en su casa del Jirón Cangallo en Barrios Altos cerca del taller de carpintería donde laboraba, lo que permitió luego la captura de sus dos cómplices al día siguiente además que se supo que tenían planeado viajar a Europa para escapar de cualquier responsabilidad del robo.[16]
Referencias
- ↑ «Símbolo del Nuevo Sol (Infografía)». El Comercio (Lima). 4 de abril de 2010. Archivado desde el original el 31 de agosto de 2021. Consultado el 17 de junio de 2019.
- ↑ Tauro del Pino, Alberto (2001). «TUMI». Enciclopedia Ilustrada del Perú 16 (3 edición). Lima: PEISA. p. 2611. ISBN 9972-40-149-9.
- ↑ Kauffmann Doig, 2002, pp. 406-407.
- ↑ El Tumi de Oro y la Máscara Sicán valen un Perú. RPP. Consultado el 26 de julio de 2022.
- ↑ Reseña Histórica Archivado el 26 de julio de 2022 en Wayback Machine.. Munillimo.gob.pe. Consultado el 26 de julio de 2022.
- ↑ El retorno del Tumi de Oro. Laindustriadechiclayo.pe. Consultado el 26 de julio de 2022.
- ↑ ÍLLIMO, TIERRA LAMBAYECANA. Wordpress. Consultado el 26 de julio de 2022.
- ↑ EL MÁXIMO EXPONENTE DEL INGENIO ILLIMANO ES EL FAMOSO "CUCHILLO DE ILLIMO". Google Sites. Consultado el 26 de julio de 2022.
- 1 2 Lumbreras, Luis Guillermo (1982): La seguridad del Patrimonio Monumental de nuestros pueblos. Gaceta arqueológica Andina.
- ↑ « En 1937 Julio C. Tello recuperó, para el Museo Nacional, diversos objetos de oro y plata que provenían de la huaca ‘La ventana’» «El Tumi de oro y el uso que tenía en el Perú antiguo». Diario el Trome. 6 de septiembre de 2016.
- ↑ Kauffmann Doig, 2002, p. 407.
- ↑ Kauffmann Doig, 2002, pp. 408-409.
- ↑ Kauffmann Doig, 2002, pp. 410-411.
- ↑ Wilo Vargas Morales (2015). «La muerte del Sol». Arqueólogos Trujillo. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2021. Consultado el 18 de junio de 2016.
- 1 2 Hugo R. Ludeña (18 de octubre de 2017). «Los “Robos por Encargo”». intidomain.org. Consultado el 26 de junio de 2016.
- 1 2 Quiroz, Saúl (5 de febrero de 2023). «El robo más grande a un museo del Perú sucedió en 1982: tres ladrones se llevaron 34 piezas prehispánicas». infobae. Consultado el 14 de febrero de 2026.
- ↑ Batalla, Carlos (5 de mayo de 2024). «El robo del siglo: cuando solo tres hombres asaltaron el Museo de Arqueología y se llevaron 34 piezas de oro prehispánicas». El Comercio. ISSN 1605-3052. Consultado el 14 de febrero de 2026.
- ↑ «El robo del siglo: Un atraco épico que conmocionó al Perú». Arqueología del Perú. 5 de mayo de 2024. Consultado el 14 de febrero de 2026.
Bibliografía
- Kauffmann Doig, Federico (2002). Historia y arte del Perú antiguo 3. Lima: Ediciones PEISA. ISBN 9972-40-215-0.