Vellido Dolfos
Vellido Dolfos (también aparece como Bellido Dolfos e incluso como Vellido Adolfo) es un personaje legendario que aparece en los cantares de gesta, el romancero y las crónicas medievales como autor de la muerte del rey Sancho II de Castilla el 7 de octubre de 1072. La tradición lo presenta como un noble vinculado a la corte leonesa, aunque algunas versiones del romancero lo caracterizan también como gallego. Aunque la historiografía actual lo considera un personaje legendario, se ha relacionado con un «Vellit Adulfiz» documentado en 1057 que podría corresponder al sustrato histórico subyacente.[1]
La leyenda
Según la tradición, don Sancho, que no aceptó el reparto testamentario de las posesiones que había hecho su padre, el rey Fernando, tenía sitiada la ciudad de Zamora, que le había correspondido en herencia a su hermana, la infanta Doña Urraca. Vellido Dolfos salió de Zamora hacia el campamento castellano y concertó una entrevista a solas con Sancho, con la excusa de que iba a desertar del bando de Doña Urraca y le mostraría una puerta de acceso a la ciudad. En un descuido y de forma alevosa, Dolfos atravesó «las espaldas» de Sancho con el venablo dorado del propio monarca.

Las crónicas cuentan que, tras el asesinato, el Cid, extrañado por la apresurada huida pero sin saber lo que acababa de hacer, persiguió a Dolfos mientras huía hacia las murallas de Zamora y las cruzaba por un portillo. Esa puerta, situada en el lienzo noroeste del recinto amurallado de Zamora, recibió tradicionalmente el nombre de «Portillo de la Traición». El ayuntamiento de la ciudad acordó en 2009 cambiar su denominación a «Portillo de la Lealtad», cambio que se oficializó con un acto solemne y la colocación de una placa el 22 de diciembre de 2010.[2]
Este cambio de denominación, impulsado por el historiador y concejal Miguel Ángel Mateos, del partido leonesista Adeiza, en un momento de gobierno municipal en minoría que requería el apoyo de su grupo,[3] ha sido analizado críticamente por diversos especialistas. Fernando Luis Corral lo ha encuadrado como un fenómeno de presentismo histórico,[4] y el antropólogo Arsenio Dacosta lo ha descrito como un movimiento de carácter más político que historiográfico.[3] Por su parte, Charles García ha mostrado que el propio topónimo «Portillo de la Traición» fue una construcción cultural de los románticos zamoranos del siglo XIX, no una denominación procedente de las fuentes medievales.[5] Para un análisis detallado de este episodio y de la controversia académica, véase el artículo principal sobre Portillo de la Lealtad.
Ya en Zamora, Vellido Dolfos dio a entender a todos que doña Urraca había aprobado el magnicidio, con la pretensión de romper el cerco de Zamora, y tal vez esperando obtener con tal gesto favores políticos e incluso casarse con la infanta.
El romancero contiene numerosas composiciones que recrean este relato. Quizá el siguiente romance, que forma parte del ciclo conocido como Cerco de Zamora, sea uno de los más conocidos:
¡Rey don Sancho, rey don Sancho!,
no digas que no te aviso,
que de dentro de Zamora
—Tiempo era, doña Urraca,
un alevoso ha salido;
llámase Vellido Dolfos,
hijo de Dolfos Vellido,
cuatro traiciones ha hecho,
y con esta serán cinco.
Si gran traidor fue el padre,
mayor traidor es el hijo.
Gritos dan en el real:
—¡A don Sancho han mal herido!
Muerto le ha Vellido Dolfos,
¡gran traición ha cometido!
Desque le tuviera muerto,
metiose por un postigo,
por las calles de Zamora
va dando voces y gritos:
de cumplir lo prometido.
La historia
Desde una perspectiva historiográfica, el rey Sancho murió en el transcurso del cerco de Zamora, si bien se desconoce la razón exacta de su muerte. Según el medievalista Richard Fletcher, la Historia Roderici —fuente cidiana próxima en el tiempo a estos acontecimientos— no recoge ninguna noticia de que la muerte de Sancho II se debiera a una traición.[6] Los detalles concretos del relato legendario —la entrevista entre el monarca y su asesino, el uso del venablo del propio rey, el golpe «por las espaldas»— son recreaciones tardías propias del Cantar de Sancho II y de las crónicas alfonsíes derivadas, reelaboradas posteriormente por el romancero.
Como consecuencia de la muerte de Sancho II, el trono de Castilla y Galicia fue asumido por Alfonso VI de León, hermano de los otros dos reyes y en ese momento refugiado en Toledo.
Sus orígenes literarios
La leyenda de Vellido Dolfos aparece en el Cantar de Sancho II, un cantar de gesta cuyo asunto aparece en la Crónica najerense —que posiblemente se basa en un hipotético poema latino llamado Carmen de morte Sanctii regis—, y en distintas ampliaciones de la Estoria de España y sus descendientes: la Crónica de los reyes de Castilla, la Crónica del Cid, la Crónica abreviada de Diego de Valera o el Valerio de las historias escolásticas y de España y el Compendio historial, ambas de Diego Rodríguez de Almela, entre otras. Por otro lado, el personaje y la traición de Vellido Dolfos fue objeto de una amplia recreación literaria en el romancero.
Asimismo, Miguel de Cervantes menciona "las traiciones de Vellido" en el capítulo XXVIII de la Primera Parte de El Quijote.
Repercusiones modernas
El juez de Zamora Federico Acosta Noriega escribió en 1970 Proceso por traición, una obra de teatro donde queda de manifiesto que la sentencia de Vellido, juzgándose desde la perspectiva judicial del siglo XX, sería de "no traidor".
El escritor y poeta español Tomás Segovia escribió en 1959 la obra en verso Zamora bajo los astros, en la que se recrea la historia de Vellido Dolfos. Los personajes históricos que intervienen en la obra son, aparte del propio Vellido, Arias Gonzalo y su hijo Nuño.
En su libro Arde el mar, de 1966, Pere Gimferrer recurrió al episodio de la muerte de Sancho II para usarlo como base de su poema "Mazurca para este día".
La escritora María Vázquez publicó en 2021 el libro Canto al amor, en el que se narra el cerco de Zamora a través de los ojos de Vellido Dolfos y se trata su supuesto romance con la infanta Urraca de Zamora.[7]
Hoy en día el ayuntamiento de Zamora, así como el de Moraleja del Vino, le han dedicado una calle con el nombre de Bellido Dolfos. Desde comienzos del siglo XXI, distintos colectivos zamoranos han impulsado iniciativas para reivindicar la figura de Vellido Dolfos como defensor de la ciudad durante el asedio; entre estas iniciativas figura una campaña ciudadana para erigir una estatua conmemorativa.[8]
Referencias
- ↑ Alberto Montaner Frutos (ed. lit., estudio y notas), Cantar de mio Cid, Barcelona, Galaxia Gutenberg; Real Academia Española, 2011, págs. 261-262, nota 9. ISBN 978-84-8109-908-9
- ↑ «La placa del Portillo de la Lealtad se descubrirá en la conmemoración del asesinato del rey Sancho». Archivado desde el original el 17 de enero de 2010. Consultado el 2 de julio de 2009. Noticia aparecida en El Norte de Castilla.
- 1 2 Serrano, Diana (25 de septiembre de 2021). «De cómo un movimiento político cambió la historia de la traición mortal de Zamora». El Español. Consultado el 18 de mayo de 2026.
- ↑ Fernando Luis Corral, «Adapting History to Modern Values: Re-evaluating Vellido Dolfos», en Liuzzo-Scorpo, A. (ed.), A Plural Peninsula: Studies in Honour of Professor Simon Barton, Leiden, Brill, 2023, pp. 125-152. doi 10.1163/9789004683754_006
- ↑ Charles García, «Introducción», en Dacosta, A. y García, C. (eds.), El Cerco de Zamora. Historia, leyenda y legado cultural, Zamora, Ayuntamiento de Zamora / UNED Zamora, 2022, pp. 11-18 (especialmente nota 8). ISBN 978-84-09-43875-4. Versión digital: PDF en línea.
- ↑ Richard Fletcher, El Cid, San Sebastián, Nerea, 2001, págs. 122-123. ISBN 84-89569-29-0. 4ª ed. 2007. ISBN 978-84-89569-29-4. Es trad. de The quest for El Cid, Londres, Hutchinson, 1989. ISBN 0-09-173889-X
- ↑ Palacios, Marcos A. (21 de octubre de 2021). «‘Canto al amor’, de María Vázquez (2021) [Reseña]». La Biblioteca de los Malditos. Consultado el 29 de noviembre de 2022.
- ↑ «Bellido Dolfos, de villano a héroe». 20 de octubre de 2003. Consultado el 7 de diciembre de 2018.
Enlaces externos
- Vellido Dolfos, drama histórico en cuatro actos de Manuel Bretón de los Herreros (1839).
- El cerco de Zamora Archivado el 7 de julio de 2017 en Wayback Machine.