Alfredo Astiz

Alfredo Astiz

Astiz en 1985, durante el Juicio a las Juntas
Información personal
Nombre de nacimiento Alfredo Ignacio Astiz
Apodo «Ángel Rubio»; «Ángel de la Muerte»; «Gustavo Niño»
Nacimiento 8 de noviembre de 1951 (74 años)
Mar del Plata (Argentina)
Nacionalidad Argentina
Educación
Educado en Escuela Naval Militar
Información profesional
Área Flota de Mar
Años activo 1974-1998
Rama militar Armada Argentina
Unidad militar ESMA
Rango militar Capitán de fragata
Conflictos Represión ilegal durante la dictadura cívico-militar (1976-1983)
guerra de las Malvinas (1982)
Información criminal
Cargos criminales Crimen de lesa humanidad
Condena Cadena perpetua
Situación penal Preso

Alfredo Ignacio Astiz (Mar del Plata, 8 de noviembre de 1951)[1] es un represor, exmilitar y espía argentino, considerado como uno de los criminales más notorios del terrorismo de Estado ejecutado por la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983). Astiz se encuentra preso con varias condenas a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad.

Durante la última dictadura se infiltró como espía en las organizaciones de derechos humanos bajo la identidad falsa de Gustavo Niño; perteneció al GT 3.3 que funcionaba en la ESMA (en Buenos Aires), el mayor centro clandestino de detención del país.[2]

Entre los delitos de lesa humanidad que cometió se cuentan casos de resonancia internacional como el secuestro, tortura y desaparición de dos monjas francesas, Alice Domon y Léonie Duquet, por los cuales fue condenado en ausencia en Francia a cadena perpetua, y la adolescente sueca Dagmar Hagelin.[3][4][5] En 2011 fue condenado a perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua por la justicia argentina; en 2014 se confirmó la condena.[6][7] En noviembre de 2017 se lo condenó a cadena perpetua.[8]

Biografía

Familia

Nació hacia 1951 en una familia de clase media-alta de Mar del Plata, Argentina, con ascendencia vasco-española. Su padre, Alfredo Bernabé Astiz,[9] fue vicealmirante de la Armada Argentina, y su madre, María Elena Vázquez, se desempeñó como ama de casa.

Carrera

Escuela de Mecánica de la Armada, donde funcionaba el Grupo de Tareas 332 durante el Proceso.

Al producirse el golpe militar del 24 de marzo de 1976 que dio origen al autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, Astiz fue asignado a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), bajo el mando del capitán de corbeta Jorge Eduardo El Tigre Acosta. En el marco de la dictadura en Argentina, en la ESMA se organizó un centro clandestino de detención y un Grupo de Tareas para realizar operaciones ilegales encubiertas numerado como GT 3.3.2. A este último perteneció Astiz.

El Grupo de tareas 3.3.2 realizó gran cantidad de secuestros ilegales, llevando a los detenidos-desaparecidos a la ESMA, adonde se estima fueron detenidos y secuestrados alrededor de 5.000 personas, de las cuales menos de un 5% sobrevivieron. Como fue contado en detalle por otro represor de la ESMA, Adolfo Scilingo, el modo básico de desaparecer de forma definitiva a los detenidos, era a través de los «vuelos de la muerte», en los cuales se narcotizaba con pentotal a los detenidos-desaparecidos y se los arrojaba vivos al mar desde aviones militares.[10]

El grupo de la Iglesia Santa Cruz

A Astiz se le encomendó infiltrarse en las organizaciones de derechos humanos; en especial, en la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Para ello adoptó el nombre de Gustavo Niño, simuló ser familiar de un detenido-desaparecido. Las Madres solían referirse a él con cariño como «el rubito», debido al tono de su cabello y sus ojos azules. En ese carácter Astiz fue muy activo y su nombre supuesto llegó a figurar en la solicitud en reclamo de la libertad de una lista de detenidos-desaparecidos que las organizaciones de derechos humanos publicaron en el diario La Nación el 10 de diciembre de 1977. Solía acompañar a las Madres y otros activistas en sus actividades en la Iglesia Santa Cruz perteneciente a los padres pasionistas, en el barrio San Cristóbal de Buenos Aires y jugar con los niños que integraban la agrupación de boy scouts de la Parroquia.

En diciembre de 1977 se tomó la decisión de hacer desaparecer al grupo de derechos humanos que se reunía en la Iglesia Santa Cruz, en gran medida debido a que la exposición de Astiz había sido muy alta. Entre el 8 y el 10 de diciembre el Grupo de Tareas 332 secuestró y detuvo en forma clandestina al grupo de Santa Cruz: Azucena Villaflor de Vicenti, Esther Ballestrino de Careaga, María Ponce de Bianco (las tres fundadoras de Madres de Plaza de Mayo), las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet, y los activistas Ángela Auad, Remo Berardo, Horacio Elbert, José Julio Fondevilla, Eduardo Gabriel Horane, Raquel Bulit y Patricia Oviedo.

Durante el operativo Astiz siguió aparentando ser un familiar; señaló con un abrazo en el atrio de la Iglesia a quienes debían ser secuestrados. Durante varios años se consideró que Gustavo Niño era un desaparecido y se lo incluyó en las listas por cuyas vidas se reclamaba.

Los doce miembros de la Iglesia Santa Cruz fueron torturados y asesinados al ser arrojados al mar en un vuelo de la muerte. En 2005, algunos de sus cuerpos serían hallados enterrados como NN en el cementerio de General Lavalle, cercano a las playas a las que las corrientes marinas los habían arrojado en 1977.

Hasta en sus peores momentos de dolor, la Hermana Alice que estaba en «Capucha» preguntaba por la suerte de sus compañeros y —en el colmo de la ironía— en forma particular por el «muchachito rubio», que no era otro que el teniente de fragata Astiz…
Testimonio de Lisandro Raúl Cubas, Legajo 6974, Informe Nunca Más, CONADEP, 1985[11]

Dagmar Hagelin

El 26 de enero de 1977 el grupo de tareas 3.3.2 que funcionaba en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) detuvo a Norma Burgos, esposa de un alto dirigente de la organización guerrillera Montoneros. Un grupo, en el que se encontraba Astiz, permaneció en la casa de Norma Burgos con el fin de esperar la llegada, al día siguiente, de María Antonia Berger, otra alta dirigente de Montoneros.

El 27 de enero de 1977, a las 8:30, una joven de 17 años, rubia y de ojos celestes, llamada Dagmar Hagelin, amiga de Norma Burgos, llegó a su casa a saludarla. Debido al tipo nórdico de Dagmar Hagelin, el Grupo de Tareas pensó que era la dirigente montonera que esperaban, y en cuanto traspasó la puerta del jardín le apuntaron con las armas. Dagmar, que practicaba atletismo, respondió volviendo a salir a la calle para huir corriendo. Astiz y un cabo de apellido Peralta fueron tras ella. Astiz entonces le gritó dos veces que se detuviera y procedió a dispararle, acertándole en el lado izquierdo cerca del arco superciliar izquierdo, sin causarle una herida de mucha gravedad. Dagmar cayó boca abajo sobre la acera. Las fuerzas de seguridad detuvieron un taxi Chevrolet, patente C-086838, conducido por Jorge Eles, donde la joven fue introducida en el baúl. Según los dichos de los numerosos testigos que presenciaron la acción Dagmar se encontraba viva y consciente pues intentó frenar con sus manos la tapa del baúl. Dagmar fue vista con vida en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), y se le perdió rastro luego de marzo de 1977.

Infiltración entre exiliados en París

En 2009 apareció una prueba documental de la infiltración de Astiz en el CAIS (Comité Argentino de Información y Solidaridad) de París. Había ingresado a Francia con documentación falsa, presentándose en el grupo de exiliados bajo el nombre de Alberto Escudero. La foto, propiedad del historiador Gabriel Périés (un especialista recibida por los militares argentinos de la escuela de guerra contrarrevolucionaria francesa) demuestra que por lo menos hasta octubre de 1978 Astiz permanecía infiltrado entre los argentinos exiliados, los cuales se encontraban en proceso de realizar un boicot contra el Mundial de Fútbol de 1978. Cuando Astiz fue descubierto, consiguió huir en tren a Alemania, antes de que los argentinos lo entregaran a las autoridades francesas.[12]

Escándalo internacional

La desaparición de las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon y de la joven argentino-sueca Dagmar Hagelin produjo un involucramiento activo y directo de los gobiernos de Francia y de Suecia para exigir al gobierno argentino información concreta sobre las tres mujeres desaparecidas. En el caso de Dagmar Hagelin incluso reclamaron enérgicamente el presidente de los Estados Unidos James Carter y el papa Juan Pablo II.

En noviembre de 1979 la opinión pública mundial conoció testimonios directos de los campos de concentración en la Argentina, a través de las declaraciones de tres liberadas de la ESMA: Ana María Martí, Alicia Milia de Pirles y Sara Solarz de Osatinsky. La prensa sueca dijo que "Dagmar fue arrojada al mar", pero ninguna de las tres conocía la suerte de la joven. Sin embargo, Pirles y Osatinsky dieron a conocer una información decisiva: que Norma Susana Burgos también había sido liberada y estaba en Madrid.

Las autoridades suecas tomaron contacto con Norma Burgos, quien prestó un testimonio decisivo el 13 de diciembre de 1979. Contó que mientras estaba detenida en la ESMA, vio y habló con Dagmar Hagelin en tres oportunidades, el mismo 27 de enero en que la joven fue secuestrada y nuevamente, dos o tres días después y al finalizar la primera semana de febrero. En las dos primeras ocasiones Dagmar se encontraba consciente en una camilla en la enfermería del sótano. Presentaba una herida un poco más arriba del arco superciliar izquierdo, un derrame rojizo bajo sus ojos y no podía controlar esfínteres. Llegó a preguntarle como estaba y Dagmar contestó algo equivalente a «a pesar de todo me siento bien». La última vez que la vio fue en el tercer piso, levantándose la capucha por un pocos segundos: Dagmar estaba en una habitación sola, de pie y con un camisón o bata floreada. Aproximadamente el 10 de febrero, Burgos vio que la habitación en la que se encontraba Dagmar estaba vacía y logró que un custodio le informara que había sido trasladada individualmente. Burgos declaró también que:

...a diferencia de otros casos que solían ser referidos en los diálogos entre los captores y entre estos y sus prisioneros, nunca nadie más hizo mención a la suerte corrida por Dagmar Ingrid Hagelin.[13]

Norma Burgos, incluso, tenía la blusa que Dagmar llevaba puesta cuando fue secuestrada y llevada a la ESMA, y se la entregó al padre.

En su testimonio, Burgos brindó otro dato fundamental al individualizar a Astiz como quien conducía el grupo que la secuestró y disparó contra Dagmar.

El 11 de abril de 1980, luego de años de intentar que el gobierno argentino colaborara para establecer lo que había sucedido con la adolescente, el gobierno sueco dio a conocer el testimonio de Burgos y entregó a la prensa europea una foto de Astíz: «este es el secuestrador».[14]

Guerra de Malvinas

Galones de los suboficiales al mando de Alfredo Astiz, exhibidos en el Museo Imperial de la Guerra de Londres

En septiembre de 1979, el empresario argentino Constantino Davidoff, director de la empresa Georgia del Sur S.A. y especializado en negocios con chatarra, firmó un contrato con la empresa Christian Salvensen Co. de Edimburgo, por el cual adquirió el derecho a retirar los restos de las antiguas instalaciones balleneras abandonadas en los puertos: Leith, Stromness y Husvik, en las islas Georgias del Sur.[15]

Davidoff gestionó en la embajada británica en Buenos Aires el servicio del buque polar HMS Endurance con el fin de transportar a las islas el personal y equipos necesarios para desmantelar las instalaciones. Como los británicos no aceptaron el pedido de utilización del HMS Endurance, en agosto de 1981 Davidoff solicitó permiso al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Armada Argentina para contratar pasajes en las naves de transporte antártico. Sabiendo de la decisión del gobierno británico de retirar del servicio en el Atlántico Sur al HMS Endurance y previendo la posible evacuación de Grytviken, la Armada firmó un acuerdo con Davidoff que le permitía arribar a las islas al menos dos veces al año.[16] En septiembre de 1981, la Armada concibió un plan para aprovechar el negocio de Davidoff en las Georgias del Sur y así establecer una base secreta en ese territorio disputado. Esta acción fue denominada con el nombre en código de Proyecto Alfa.[17] El plan consistía en infiltrar militares entre los obreros, con la excusa de que eran científicos. Una vez que el HMS Endurance se hubiera retirado del Atlántico Sur, a partir de abril se le unirían 14 infantes de marina embarcados en un buque destinado a restablecer bases antárticas argentinas, los que establecerían una base militar permanente en las Georgias del Sur. Esa base contaría con la ayuda del invierno, que impediría las medidas que los británicos pudieran tomar para su remoción.[16] A principios de diciembre se ordenó a la Agrupación de Comandos Anfibios alistar 1 oficial y 6 suboficiales. La misma medida se tomó con igual cantidad de buzos tácticos.

El 29 de enero de 1981, comenzó el adiestramiento de los comandos y buzos designados, siendo su jefe Alfredo Astiz. Los demás eran el teniente Carrilaff, 1 suboficial buzo, 1 suboficial enfermero, 5 cabos buzos y 5 cabos comandos anfibios. El 28 de febrero fueron embarcados en Ushuaia en el buque de la campaña antártica ARA Bahía Paraíso. Partieron el 18 de marzo rumbo a las Orcadas del Sur acompañando a la campaña antártica del buque. Ese mismo día, el ARA Bahía Buen Suceso arribaba a Puerto Leith desembarcando a los obreros de Davidoff y sus equipos, sin pasar por Grytviken como exigía el gobierno británico. En esa fecha, la única presencia británica en Puerto Leith era un equipo del British Antarctic Survey (BAS). El 19 de marzo 4 miembros del BAS que se dirigían a bahía Carlita descubrieron al ARA Bahía Buen Suceso descargando equipos en Puerto Leith, con la bandera argentina flameando. Se hallaban desembarcadas unas 100 personas y habían ocupado un refugio del BAS. El líder del equipo del BAS, Trevor Edwards, se dirigió al capitán Briatore para comunicarle que su presencia era ilegal y que debían pasar por Grytviken, luego dio aviso al magistrado británico en King Edward Point. El comandante principal del BAS en Grytviken, Steve Martin, envió un mensaje al gobernador Hunt, quien consultó con Londres. El comandante exigió la remoción de la bandera argentina y el reembarque de los obreros. El comandante del ARA Bahía Buen Suceso respondió que la misión tenía la aprobación de la embajada británica en Buenos Aires[18] y ordenó arriar la bandera, pero no se presentó en Grytviken como exigían los británicos.[19]

El 21 de marzo la embajada británica realizó una protesta diplomática en Buenos Aires, solicitando al gobierno argentino el desalojo de los operarios.[20][21] El 22 de marzo el Foreign Office ordenó al HMS Endurance que evacúe cualquier personal argentino que permaneciera en las Georgias del Sur.[22] El 23 de marzo, el Comandante del Grupo Naval Antártico,[23] capitán de navío César Trombetta, al mando del ARA Bahía Paraíso que se hallaba en las Orcadas del Sur, recibió órdenes del Estado Mayor General Naval de dirigirse a máxima velocidad a las islas Georgias del Sur, con la misión de evitar el desalojo del grupo de obreros argentinos de Davidoff por parte del HMS Endurance, salido a tal efecto desde las islas Malvinas. El 24 de marzo, el gobierno argentino comunicó a la prensa la presencia de los obreros en las Georgias del Sur, mientras que Astiz recibió la orden de "desembarcar el 25 de marzo a las 00:15 en Puerto Leith a fin de proteger obreros argentinos."[24]

El ARA Bahía Paraíso arribó a Puerto Leith en la noche del 24 de marzo y desembarcó al grupo de 14 militares comandados por Astiz (Grupo Alfa), con armamento individual perteneciente al buque.[25] El ARA Bahía Paraíso permaneció en la zona y patrulló con sus helicópteros el área durante las horas subsiguientes. Las noticias procedentes del sur dieron cuenta de un inusual movimiento de buques de guerra de la Armada Argentina en el océano Atlántico Sur. Al llegar a Puerto Leith el HMS Endurance encontró anclado al ARA Bahía Paraíso, luego ambos barcos estuvieron persiguiéndose y escondiéndose alrededor de las islas hasta perder contacto entre ellos el 31 de marzo. El 1 de abril, el Estado Mayor General Naval recibió la Orden de Operaciones N.º 1/82 «S» para "ocupar Grytviken y mantener Leith a fin de asegurar el dominio de las islas Georgias", para lo que ordenó a la corbeta misilística ARA Guerrico, al mando del capitán de fragata Carlos Alfonso, unirse al ARA Bahía Paraíso, equipado con dos helicópteros de la Agrupación Antártica (1 Puma del Ejército Argentino, 1 Alouette (del Comando de Aviación Naval de la Armada Argentina) y un grupo de 40 infantes de marina al mando del teniente de navío Guillermo Luna que se unieron a las fuerzas de Astiz en Puerto Leith.

Con las unidades disponibles se formó el Grupo de Tareas 60.1, con César Trombetta como comandante, formado por las unidades:[26]

Como consecuencia de lo anterior, se sucedieron una serie de reuniones y conversaciones de alto nivel a fin de evitar la invasión argentina. La noche del día 1 de abril el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, se comprometió ante Thatcher a hablar con la Junta militar para evitar el ataque. No obstante, su conversación telefónica con Leopoldo Galtieri fue infructuosa.[27] El 2 de abril, Astiz anunció a los argentinos que se hallaban en Puerto Leith que su país había recuperado las Malvinas.[21] Recibió la orden de ejecutar la Orden de Operaciones N.º 1/82 «S».

El 3 de abril, a las 11:10 desde el ARA Bahía Paraíso se exigió la rendición de Grytviken con un mensaje en inglés, repetido 3 minutos después. El mensaje afirmaba que Rex Hunt se había rendido en las Malvinas.[21]

Restos del helicóptero Puma argentino.

A las 11:25, se ordenó a Grytviken que el personal de la base saliera a un lugar visible, avisando que habría un desembarco de infantería de marina y 10 minutos después desde la corbeta advirtieron la presencia de personal armado, a lo que siguió un combate en el que murieron los conscriptos Mario Almonacid y Jorge Néstor Águila murieron y otros cuatro resultaron heridos.

A las 13:00 el Teniente Keith Mills (de los Royal Marines), se acercó a las posiciones argentinas agitando una capa blanca y se entregó, recibiendo la orden de hacer salir individualmente a sus subordinados.[21][28][29] Mills y sus hombres fueron tomados en custodia por el grupo de Astiz.[21] A las 13:35, se informó que había sido arriada la bandera británica. El HMS Endurance despachó a uno de sus helicópteros Wasp a la bahía Cumberland. El helicóptero aterrizó allí y detectó a la corbeta argentina y al barco de transporte en la ensenada, pero no encontró señales de combate. El HMS Endurance permaneció en las aguas de las Georgias del Sur hasta el 5 de abril.[29] Por la tarde fueron apresados 13 civiles del BAS que se hallaban dispersos en las inmediaciones. A las 23 el Grupo Alfa reemplazó al teniente Cortez y sus hombres en la protección de los obreros en Puerto Leith.

El 25 de abril efectivos británicos desembarcaron cerca de Puerto Leith. A las pocas horas Astiz, al mando de trece hombres equipados con armas livianas y treinta y nueve operarios civiles, fue rodeado por tropas muy superiores en número y su posición sometida al cañoneo del destructor HMS Antrim y las fragatas HMS Plymouth y HMS Brilliant, apoyadas por los buques logísticos RFA Tidespring y HMS Fearless. Había ordenado a los civiles alejarse y ponerse a cubierto dentro de una edificación a un kilómetro de su posición. Tras el primer bombardeo, las fuerzas británicas instaron a Astiz a rendirse pero este se negó. Reiniciado el ataque, Los Lagartos soportaron una nueva andanada de proyectiles, muy violenta, en tanto los efectivos de la Compañía M del 42 Comando de los Royal Marines al mando del mayor J. M. Sheridan estrechaban el cerco. Fue ante una segunda intimación por parte del enemigo, después de 24 horas de combate, que Astiz depuso las armas y rindió a su grupo ante los capitanes Pentreath y Barker de las fuerzas armadas británicas.[30][31]

Astiz quedó detenido como prisionero de guerra. Francia y Suecia reclamaron su extradición para juzgarlo por secuestro y asesinato. Pero Gran Bretaña, gobernada por Margaret Thatcher, invocó la Convención de Ginebra, para negar la extradición y lo devolvió a la Argentina al finalizar la guerra.[32]

Juicios

La causa penal contra Astiz por la desaparición de Hagelin fue cerrada en 1986 por considerar que la causa había prescrito.

Poco después, las presiones militares llevaron a sancionar las leyes de Punto Final y Obediencia Debida que cancelaron la mayoría de los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos durante el terrorismo de Estado.

Ante la impunidad establecida en la Argentina para juzgar a Astiz, Francia lo juzgó en ausencia en 1990 condenándolo a prisión perpetua, por el secuestro y el asesinato de Alice Domon y Léonie Duquet, cuyos familiares fueron representados por Sophie Thonon. A partir de ese momento, Astiz nunca más pudo salir de la Argentina pues sería detenido y enviado a Francia para cumplir su condena.

En 1997 el juez español Baltasar Garzón solicitó la detención y extradición de 45 militares argentinos y un civil a quienes procesó por genocidio, terrorismo de Estado y someter a torturas a presos políticos durante el régimen de facto que gobernó en Argentina entre 1976 y 1983. Entre ellos se encuentra Astiz.[33] El pedido fue rechazado varias veces por el gobierno argentino alegando el principio de territorialidad.

En 2003, en el gobierno de Néstor Kirchner, el Congreso Nacional anuló las leyes de Punto Final y Obediencia Debida permitiendo la reapertura de varias causas con la que estaba vinculado, disponiéndose por tal motivo su prisión preventiva en la mega-causa ESMA.

En mayo de 2006 fue procesado con prisión preventiva por la desaparición del grupo de la Iglesia Santa Cruz y otros seis casos de secuestros y torturas.[34]

Poco después, el 18 de agosto de 2006 la Cámara de Casación Penal, hizo lugar al pedido de reapertura de la investigación de lo ocurrido con Hagelin por considerarla delito de lesa humanidad y, como tal, imprescriptible.[35]

El 27 de julio de 2003 el presidente Néstor Kirchner mediante el Decreto 420/03 modificó el criterio de rechazo de las extradiciones sustentado hasta ese momento ordenando «obligatoriedad del trámite judicial» solicitado por la Justicia española, y abriendo así el camino a la extradición efectiva de los militares requeridos.[36]

En simultáneo, hacia agosto de 2003, el presidente de Gobierno de España, José María Aznar, ordenó no continuar con el proceso de extradición de los solicitados por crímenes durante el gobierno de facto en Argentina, decisión que en 2005 fue anulada por la Corte Suprema de España,[37] ordenó continuar las extradiciones solicitadas por Garzón.

En 2008, la Corte de Apelaciones en lo Penal de Roma decidió la prisión perpetua para Astiz y otros cuatro militares argentinos: Jorge Eduardo Acosta, Jorge Raúl Vildoza, Antonio Vañek y Héctor Antonio Febres responsables de la ESMA y, en particular, de la desaparición, tortura, detención y muerte de tres inmigrantes calabreses (Ángela María Aieta, Susanna y Giovanni Pegoraro). En 2009 la Corte Suprema di Cassazione italiana confirmó definitivamente la condena.

El 26 de octubre de 2011, en el marco del primer juicio por los crímenes cometidos en la ESMA -uno de los centros clandestinos de detención y exterminio más grandes montados durante la última dictadura militar-, el Tribunal Oral Federal n.º 5 juzgó a los 18 represores procesados; entre ellos a Alfredo Astiz, quien fue condenado a cadena perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua.[38][6]

El 23 de abril de 2014 la Cámara Federal de Casación Penal le confirmó la prisión perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada durante la dictadura de la década del '70.[7] El 29 de noviembre del 2017 fue condenado de nuevo a cadena perpetua en el juicio ESMA III.[39]

En julio de 2024 recibió a seis legisladores de La Libertad Avanza, encabezados por Beltrán Benedit, quien afirmó que sus crímenes «no han sido probados, no tienen condena firme y, en muchos casos, son inventados».[40]

El primero de septiembre de 1995, Astiz caminaba por Bariloche. Estaban vigentes las leyes de impunidad. Ese día, Alfredo Chaves, guardaparques municipal y víctima de la dictadura, lo reconoció en una parada de ómnibus y le dio un puñetazo en la cara. “¡Vos sos un hijo de puta que todavía tiene cara para andar por la calle!” fue la frase que precedió al golpe.[41]En Bariloche, organizaciones de DDHH y movimientos populares conmemoran ese día como "el día de la piña a Astiz". Astiz querelló a Chaves por el delito de lesiones leves. El caso no prosperó ya que la Justicia entendió que se trató de un caso de emoción violenta. Sin embargo, el autor del golpe declaró: “Yo le decía al juez que no fue emoción violenta, que fue un acto de resistencia, y que lo volvería a hacer, que donde la Justicia no estaba presente la Justicia del pueblo se hacía sentir”.[42]

En agosto de 1997, mientras se encontraba de viaje por la localidad de Gualeguay, Astiz asistió junto a un hacendado amigo suyo a la discoteca Xango. Durante su presencia en la misma, una joven lo individualizó y se acercó a él, alegando querer saludarlo. Pero al acercarse, la joven le propinó un escupitajo en la cara y lo increpó recriminándole su participación en la dictadura militar.

"¿Puedo saludarte" (escupitajo posterior) "Asesino, torturador, hijo de puta, andate de acá". Relato de la agresión a Astíz en Gualeguay.

Astiz alcanzó a reaccionar tomándola del brazo, lo que desató la furia de varios jóvenes que buscaron defenderla. La seguridad privada del local terminó invitando al marino a retirarse.[43]

Representaciones de Astiz en la ficción

Los dueños del silencio es una película coproducida por Argentina, Suecia, Francia y Turquía, escrita y dirigida por Carlos Lemos. Se estrenó el 2 de abril de 1987 y tuvo como actores principales a Thomas Hellberg, Arturo Bonín, Bibi Andersson y Oscar Martínez. Trata sobre el secuestro de Dagmar Hagelin por parte de Astiz.[44]

En la temporada 1 de la serie de 2016 Llámame Francisco, protagonizada por Rodrigo de la Serna y la cual narra la vida del padre Jorge Bergoglio desde su juventud hasta su asunción como Francisco, se narra la infiltración de Astiz en la Asociación Madres de Plaza de Mayo y en especial la captura, tortura y asesinato —en un vuelo de la muerte— del grupo de la Iglesia de la Santa Cruz (San Cristóbal).[45]

En la película de 2002 Imagining Argentina, protagonizada por Antonio Banderas y Emma Thompson, el actor mexicano Kuno Becker interpreta al oficial ficticio Gustavo Santos, infiltrado en la casa de Carlos Rueda (Banderas). La actividad del infiltrado, sumada a su juventud, supuso que ese personaje estuviese inspirado en Astiz.[46]

Astiz es interpretado por Mike Amigorena en "La caza del ángel", el tercer capítulo de la miniserie argentina Lo que el tiempo nos dejó, de Telefe.

  • Ignacio Copani le dedica la canción Ángel rubio, donde le reprocha «haber asesinado a las monjas francesas», el haber «besado la bota del inglés sin haber disparado ni un tiro» y finaliza refiriéndose a «un canalla reventado que merece ser colgado del extremo de una cuerda».
  • León Gieco en la canción Mensajes del alma, «Son mensajes del alma herida pero bien clara sobre lo cobarde toda la verdad, ángel rubio de la muerte de que poco te sirvió el himno, Jesús, la bandera y el sol que te vio.»
  • Jaime Muñoz Vargas, escritor mexicano, escribió el cuento "Cross al ángel rubio", donde se refiere a Astiz; fue publicado en el libro Ojos en la sombra, UAdeC, Saltillo, México, 2007.
  • El inquisidor Sebastián de Loup, el antagonista del cómic Ich, escrito por Ariel Olivetti y Luciano Saracino, fue dibujado con el rostro de Astiz.[47]

Véase también

Notas y referencias

  1. ↑ Personal
  2. ↑ Se llamaban grupos de tareas los escuadrones de represores que tenían la función de realizar los secuestros. Ver: CONADEP. Eudeba, ed. «Nunca Más». Archivado desde el original el 17 de julio de 2009. «Los Grupos de Tareas estaban conformados con personal de las diversas Fuerzas Armadas y de Seguridad. Si bien se hallaban alojados en determinadas dependencias militares o de Seguridad, las que otorgaban su infraestructura, y en algunos casos se hacían cargo de las Jefaturas, los GT no dependían directamente de esos lugares sino de la Fuerza en la que tenían su sede: GTI y GT2 de Ejército (con las aclaraciones que más adelante se formulan), con sede en la CENTRAL DE REUNIÓN del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército (Callao y Viamonte, Capital Federal). El Grupo de tareas 3.3.2 dependía del Servicio de Inteligencia Naval (SIN) de Marina de Guerra. El GT4 del Servicio de Inteligencia Aérea (SIA) de Aeronáutica y el GT5 de la SIDE. (Testimonio Legajo N° 7170 de un ex integrante de estos grupos).»
  3. ↑ Revelan archivos secretos de la desaparición de la sueca Dagmar Hagelin, Clarín, 10 de febrero del 2015.
  4. ↑ Con las miradas sobre Astiz, Página 12, 15 de marzo del 2012.
  5. ↑ Dagmar Hagelin – flickan som aldrig kom tillbaka, Dagens Nyheter, 26 de enero del 2017.
  6. 1 2 Texto de la condena Archivado el 11 de enero de 2012 en Wayback Machine.
  7. 1 2 Causa ESMA: confirman las condenas a perpetua para Alfredo Astiz y "El Tigre" Acosta Archivado el 24 de abril de 2014 en Wayback Machine., La Nación 23 de abril de 2014
  8. ↑ Clarín. «Megacausa ESMA: perpetua para Alfredo Astiz y Jorge "Tigre" Acosta por crímenes de lesa humanidad». Consultado el 30 de noviembre de 2017.
  9. ↑ Gallo, Darío (18 de junio de 2025). «La condena del pasado». Noticias. Año XV (958): 37.
  10. ↑ Uso del pentotal en la ESMA
  11. ↑ Capítulo II, Víctimas, E. Religiosos, Informe Nunca Más, CONADEP, 1985
  12. ↑ «La infiltración». Página/12. Buenos Aires. 13 de septiembre de 2009.
  13. ↑ Testimonio de Norma Susana Burgos ante el gobierno de Suecia, 13 de diciembre de 1979
  14. ↑ Dagmar Ingrid Hagelin, Desaparecidos
  15. ↑ Freedman, Lawrence and Gamba, Virginia: Señales de Guerra. Javier Vergara Editor, 1992. ISBN 950-15-1112-X p. 74.
  16. 1 2 El Proyecto Alfa
  17. ↑ Freedman, Lawrence and Gamba, Virginia: Señales de Guerra. Javier Vergara Editor, 1992. ISBN 950-15-1112-X, p. 75
  18. ↑ Freedman, Lawrence and Gamba, Virginia: Señales de Guerra. Javier Vergara Editor, 1992. ISBN 950-15-1112-X, p. 81
  19. ↑ Segunda visita de Davidoff
  20. ↑ Freedman, Lawrence and Gamba, Virginia: Señales de Guerra. Javier Vergara Editor, 1992. ISBN 950-15-1112-X, p. 85
  21. 1 2 3 4 5 Britain Small Wars Archivado el 14 de octubre de 2007 en Wayback Machine.
  22. ↑ Freedman, Lawrence and Gamba, Virginia: Señales de Guerra. Javier Vergara Editor, 1992. ISBN 950-15-1112-X, pp. 87-88
  23. ↑ El Grupo Naval Antártico concluía en aquellas fechas la campaña de verano 1981/1982 y, hacia la segunda quincena de marzo de 1982, el rompehielos ARA Almirante Irízar se encontraba en su base, el Apostadero Naval de Buenos Aires, y el buque transporte polar ARA Bahía Paraíso (capitán de fragata Ismael J. García) partía desde la Base Naval Ushuaia hacia la Base Esperanza en la Antártida, transportando a las familias que allí invernarían, para luego dirigirse a las islas Orcadas del Sur y reembarcar al personal de Batallón de Construcciones Navales que había finalizado en ellas el nuevo edificio para el destacamento antártico local.
  24. ↑ La perla austral, cronología
  25. ↑ Freedman, Lawrence: The Official History of the Falklands Campaign: The origins of the Falklands war. Routledge, 2005. ISBN 0-7146-5206-7, pp. 183 and 184
  26. ↑ Contraalmirante Horacio A. Mayorga: No Vencidos. Ed. Planeta, Buenos Aires, 1998. ISBN 950-742-976-X, p. 94
  27. ↑ Cf. Jonh O'Sullivan, op. cit., págs. 229-230.
  28. ↑ Contraalmirante Horacio A. Mayorga: No Vencidos. Ed. Planeta, Buenos Aires, 1998. ISBN 950-742-976-X, p. 101
  29. 1 2 reedman, Lawrence: The Official History of the Falklands Campaign: The origins of the Falklands war. Routledge, 2005. ISBN 0-7146-5206-7, p. 14
  30. ↑ BBC (editor), después de la capitulación argentina en la capital de las Georgias Fotografía de la rendición.
  31. ↑ Gallo, Darío (18 de junio de 2025). «La condena del pasado». Noticias. Año XV (958): 38.
  32. ↑ Malvinas, 20 años después, por Ricardo Herren, El Mundo, Madrid, 2002
  33. ↑ Auto de procesamiento de militares argentinos, Juzgado Central de Instrucción N.º 5 de España, 29 de diciembre de 1997
  34. ↑ Otro cerrojo para Astiz y la patota de la ESMA, Página 12, 11 de mayo de 2006
  35. ↑ El caso Hagelin, Página 12, 28 de agosto de 2006
  36. ↑ Argentina al rojo vivo tras la decisión del presidente Kirchner de habilitar la extradición de militares acusados de violaciones a los derechos humanos, El Espectador, 27 de julio de 2003
  37. ↑ «Corte Suprema española ordenó pedir extradición de militares argentinos, 22 de julio de 2005». Archivado desde el original el 15 de abril de 2009. Consultado el 9 de noviembre de 2006.
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  39. ↑ «Los vuelos también tienen condenas». Consultado el 4 de diciembre de 2017.
  40. ↑ «La reunión de diputados libertarios con Alfredo Astiz desató un escándalo entre bloques: "Les duele la visita humanitaria"».
  41. ↑ «A veinte años de la piña a Astiz, el autor revive la historia». Consultado el 27 de julio de 2022.
  42. ↑ «El día que le pegaron a Alfredo Astiz: un golpe directo a la cara, una patada y el grito de “asesino”». Consultado el 27 de julio de 2022.
  43. ↑ «Nueva agresión a Astíz». Diario Clarín. 3 de agosto de 1997. Consultado el 24 de marzo de 2023.
  44. ↑ Los dueños del silencio (completa y subtitulada, 1987) YouTube
  45. ↑ «Llámame Francisco: El Papa que resistió la dictadura». www.agenciapacourondo.com.ar. Consultado el 27 de febrero de 2018.
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  47. ↑ «Copia archivada». Archivado desde el original el 7 de noviembre de 2016. Consultado el 7 de noviembre de 2016.

Bibliografía

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  • Verbitsky, Horacio (1996). El vuelo. Buenos Aires: Planeta. ISBN 950-742-608-6.