Colegios Menores de la Juventud
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Los Colegios Menores de la Juventud, también llamados Colegios Menores de Juventudes o simplemente Colegios Menores, fueron instituciones educativas públicas del Franquismo que acogían a estudiantes de Bachillerato General, Bachillerato Laboral, Formación Profesional y Magisterio.[1] Dependían orgánicamente del Frente de Juventudes (Delegación Nacional de la Juventud desde 1961), organismo creado en 1940 dentro de Falange Española. Esta dependencia de Falange se hacía notoria en los propios nombres de muchos de estos colegios: Colegio Menor José Antonio Primo de Rivera de Alicante, Colegio Menor Onésimo Redondo de Valladolid, Colegio Menor Julio Ruiz de Alda de Pamplona, Colegio Menor General Yagüe de Soria, Colegio Menor Eijo Garay de Lugo, Colegio Menor Carlos María Rodríguez de Valcárcel de Miranda de Ebro, Colegio Menor Eugenio d'Ors de Valls (Tarragona), etc.[2]
Los Colegios Menores de la Juventud no eran centros docentes en sentido estricto, ya que los alumnos asistían a clases fuera de los mismos, en los centros, públicos o privados, donde se impartían los estudios correspondientes. En los colegios tenían los estudiantes su residencia y, además, realizaban toda una serie de actividades: unas complementarias de los estudios, contando con frecuencia con profesores de apoyo, y otras relacionadas con la doctrina del Frente de Juventudes y los principios del Movimiento.[3]
Historia
El primer Colegio Menor de la Juventud entró en funcionamiento de modo experimental en Huelva, en el curso 1951-52;[4] y en 1960 ya eran 20.[1] Poco más tarde, por Decreto 856 de 1963 (BOE de 27 de abril) se reguló todo lo relativo a Colegios Menores. En este decreto se definían como instituciones residenciales destinadas a completar de modo específico la labor educativa de los centros docentes de enseñanza media, y que tenían el fin principal de albergar a los estudiantes, especialmente a aquellos becarios obligados a dejar el hogar familiar para realizar sus estudios. En el artículo tercero de este decreto se establecía que los Colegios Menores se inspirarían en el dogma y la moral católicos y en los principios del Movimiento Nacional. Y en el artículo séptimo que podían ser promovidos por fundación directa del Ministerio de Educación, por iniciativa de los centros oficiales de enseñanza media, por organismos de la Iglesia, por organismos del Movimiento, por corporaciones públicas o privadas y por particulares[3]
A partir de la publicación del decreto de 1963 fueron bastantes los nuevos Colegios Menores promovidos por el Movimiento, a través de la Delegación Nacional del Frente de Juventudes, en el caso de los masculinos, y de la Sección Femenina de F.E.T. y de las J.O.N.S, en el caso de los femeninos, colegios que se vinieron a sumar a los que ya estaban funcionando antes de la publicación del decreto. También fueron bastantes los reconocidos, en base al mismo decreto, regidos por órdenes religiosas, como los jesuitas y los franciscanos, e incluso por algunos ayuntamientos, aunque a éstos raramente se les llamaba Colegios Menores, a pesar de serlo legalmente. De esta forma, los comúnmente denominados Colegios Menores eran en exclusiva los dependientes del Movimiento, que llegaron ser, al final del franquismo, setenta y uno (cincuenta y cuatro masculinos), estaban establecidos en sesenta y una localidades y acogían a más de quince mil colegiales.[5]
Los Colegios Menores de la Juventud desaparecieron formalmente en 1977 con el desmantelamiento de las estructuras de Movimiento.[6] Sin embargo, siguieron funcionando algún tiempo más como tales colegios menores, dependiendo ahora del Ministerio de Cultura, dentro del Instituto de la Juventud (Real Decreto 1119/1977, BOE 26 de mayo ), y abandonando todas aquellas actividades de adoctrinamiento relativas a los principios del Movimiento que antes resultaban obligatorias. En esa época de la Transición, inmersos en la crisis de matrículas que sufrían los internados de los colegios en general -debida tanto a los cambios introducidos en las enseñanzas medias por la Ley de 1970 como a la apertura de un gran número institutos en las villas-, la mayoría de los antiguos colegios menores fueron transformándose en albergues juveniles, residencias de estudiantes o colegios mayores universitarios de carácter público, y todos acabaron siendo transferidos a las comunidades autónomas correspondientes.[7]
Importancia
Los Colegios Menores de la Juventud forman parte fundamental de la historia de la educación en la España del siglo XX, ya que, junto a los seminarios menores diocesanos, abrieron la posibilidad de realizar los estudios de Bachillerato, fundamentalmente, pero también los de Formación Profesional y Magisterio, a muchos jóvenes de la España rural cuyas familias carecían de recursos para costear un internado privado. Esto ocurrió entre mediados de los años cincuenta y mediados de los años setenta, cuando los centros de enseñanza media aun eran pocos y se situaban principalmente en las ciudades, lejos de los lugares de residencia de la mayoría de esos jóvenes del mundo rural. Pero, aunque la residencia en un Colegio Menor de la Juventud no era tan cara como en un internado privado, tampoco era gratuita; por eso se puso en marcha por el Ministerio de Educación, a través del Patronato para el Fomento del Principio de Igualdad de Oportunidades (PIO) creado en 1960,[8] un amplio programa de becas, de forma que, a mediados de los sesenta, alrededor del 50% de los estudiantes residentes en los Colegios Menores de la Juventud eran becarios.[1]
En suma, el esfuerzo inversor en políticas educativas, especialmente en enseñanzas medias y profesionales, realizado durante la denominada época del desarrollismo español, o de los tecnócratas, posibilitó la formación de multitud de jóvenes de la España rural, muchos de los cuales se beneficiaron de la amplia red de Colegios Menores de la Juventud, e incrementó notablemente el capital humano del país, facilitando así la modernización del mismo y su posterior tránsito hacia el sistema democrático en la Transición.[9]
Organización
Al frente de cada colegio estaba un director nombrado a propuesta del Delegado Nacional de la Juventud. Este director solía tener el título de Oficial Instructor,[10] un título que se obtenía en la Academia Nacional de Mandos José Antonio de Madrid, dependiente del mismo Frente de Juventudes, y que era el que también habilitaba para ejercer de profesor de Educación Física y de Formación del Espíritu Nacional en institutos y colegios. Los directores residían con su familia en el mismo colegio, lo mismo que el capellán encargado de los servicios religiosos. En las funciones de dirección asistían al director un preceptor y un número de educadores proporcional al de colegiales. Estos educadores, que desempeñaban su labor en calidad de becarios, eran habitualmente maestros o estudiantes de magisterio que habían superado el curso de formación correspondiente, que se realizaba en un colegio menor durante las vacaciones veraniegas y tenía un mes de duración. El preceptor, por su parte, era seleccionado y nombrado, a propuesta del director, entre educadores con reconocida experiencia.[3]
Véase también
Enlaces externos
- Fotografía de Colegiales delante del Colegio Menor Santa María de la Rábida de Huelva, el primer Colegio Menor del Frente de Juventudes de España, en su primera sede, en el denominado Chalet de El Sordo (AHPH, F-RC_01-1067)
- Documental del NODO sobre los Colegios Menores de la Juventud (1962)
- Folleto informativo del Colegio Menor Santa María de la Rábida de Huelva, curso 1973-1974 (AHPH, 00445)
- Uniforme de los colegiales (AHPH)
Referencias
- 1 2 3 Juventud, Instituto de la; Illueca, Luis (1965). «Los Colegios Menores, Intento De Superacion Del Internado». Revista Española de Pedagogía 23 (91/92): 454-462. ISSN 0034-9461. Consultado el 13 de abril de 2026.
- ↑ Alonso Beighau, Juan (2004). Historia de los Colegios Menores de Juventudes: (una experiencia educativa), 1951-1981. Sevilla.
- 1 2 3 «BOE-A-1963-8993 Decreto 856/1963, de 18 de abril, por el que se reglamentan los Colegios Menores para alumnos de enseñanza de grado medio.». www.boe.es. Consultado el 13 de abril de 2026.
- ↑ «El Ideal Gallego». El Ideal Gallego. 7 de mayo de 1952, p.3.
- ↑ «El Progreso». El Progreso. 11 de octubre de 1975, p.6.
- ↑ «BOE-A-1977-8855 Real Decreto-ley 23/1977, de 1 de abril, sobre reestructuración de los órganos dependientes del Consejo Nacional y nuevo régimen jurídico de las Asociaciones, funcionarios y patrimonio del Movimiento.». www.boe.es. Consultado el 13 de abril de 2026.
- ↑ Iniesta Sepúlveda, Martínez Cano, Víctor, Julia (2019). «Espacios comunes: aparición y evolución de los Colegios Menores, Mayores y Residencias Universitarias en Ciudad Real». Frailes, aprendices y estudiantes. Historia de los usos sociales en un espacio de Ciudad Real. Consultado el 12-4-2026.
- ↑ «BOE-A-1961-31 Decreto 2420/1960, de 22 de diciembre, sobre composición y funcionamiento del Patronato creado por el artículo cuarto de la Ley de 21 de julio de 1960.». www.boe.es. Consultado el 13 de abril de 2026.
- ↑ Ruiz Pérez, María Carmen (2015). La democratización de la enseñanza en España, 1952-1982. Consultado el 14 de abril de 2026.
- ↑ «Boletín Oficial del Movimiento». Boletín Oficial del Movimiento. 20 de diciembre de 1957, p.3.
Bibliografía
- Historia de los Colegios Menores de Juventudes: (una experiencia educativa), 1951-1981 Alonso Beighau, Juan; J. Alonso. Sevilla. 2004; Depósito legal: SE 1095-2004.
- Los Colegios Menores de la Juventud; Quintero Peña, Manuel; Universidad de Valencia, Facultad de Filosofía y Letras, Sección de Ciencias de la Educación, 1974.