Combate de Santa Catalina
| Combate de Santa Catalina | ||||
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| Parte de la guerra de independencia de Venezuela | ||||
| Fecha | 21 de septiembre de 1813 | |||
| Lugar | Hato Santa Catalina, a tres leguas de Calabozo (Venezuela)[1][2][3] | |||
| Resultado | Victoria realista | |||
| Partes enfrentadas | ||||
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| Comandantes | ||||
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| Unidades militares | ||||
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| Fuerzas en combate | ||||
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El combate de Santa Catalina fue un enfrentamiento armado librado el 21 de septiembre de 1813 en el contexto de la guerra de independencia de Venezuela, entre las fuerzas realistas leales al Imperio español, comandadas por el capitán José Tomás Boves, y las patriotas de la Segunda República de Venezuela, a las órdenes del teniente coronel Carlos Padrón, finalizando con las victorias de las primeras.
Fue el primer combate en que Boves se desempeñó como comandante en jefe.
Antecedentes
Situación en Calabozo
El 4 de agosto de 1813, el brigadier Simón Bolívar entraba en Caracas y finalizaba su campaña Admirable, marcando el inicio de la Segunda República de Venezuela.[8] Quedaban focos de resistencia monárquica, uno de ellos era una pequeña tropa de caballería al mando del capitán José Tomás Boves, encargado por el mariscal de campo y capitán general de Venezuela, Juan Manuel de Cajigal, reclutar hombres en los llanos[9] de la provincia de Caracas,[1][10] especialmente la zona de Calabozo,[1] donde Boves empezó a actuar con cada vez mayor independencia y agresividad, convirtiéndose en un caudillo.[9][11] El historiador chileno Francisco Antonio Encina daba un relato diferente. Boves empezó a actuar en los llanos de la provincia de Barcelona, pero fue vencido por los lugartenientes del brigadier Santiago Mariño y resolvió regresar a Calabozo.[12] El veterano de las guerras de independencia, José de Austria, afirmaba que su objetivo final era llegar a San Fernando de Apure o Guayabal.[13]
El 15 de agosto, Bolívar envió desde Caracas al teniente coronel Tomás Montilla con 70 infantes, 60 dragones de línea, armamento y órdenes de formar en Calabozo una división. Liberó a todos los españoles que el vecino y gobernador patriota Rafael Negrete había encarcelado, limitándose a hacerles pagar un cupo de guerra o multa. En pocos días organizó una división con la ayuda de algunos jóvenes llaneros favorables a su causa.[12][14] Sin embargo, el historiador colombiano José Manuel Restrepo escribió que Boves fue rápidamente percibido como un peligro y Bolívar envió desde Caracas a Montilla con 600 infantes. En Calabozo el teniente coronel reunió algunos jinetes con la ayuda del también teniente coronel Carlos Padrón y dominó los llanos vecinos.[1]
Aproximación de los bovistas
Los bovistas atravesaron los llanos del río Guárico[12] por Chaguaramal de Perales. En Corona[15] o Carona, cerca de Santa María de Ipire, vencieron a una pequeña columna patriota,[12] aunque el historiador venezolano Juan Uslar Pietri escribió que en La Corona y Cachipo obtuvieron «victorias significativas» sobre el mariscal de campo José Antonio María Freites de Guevara, el capitán José Gregorio Monagas y el alférez de caballería José Tadeo Monagas.[16] Atravesaron el río Manapire cerca del hato La Hogaza y siguieron la vía a Calvario,[17] pero en Santa Rita se encontraron que el teniente de Justicia local les había picado las canoas sobre el paso Mana. Lograron con la ayuda de los criados y peones que iban quemando en su camino. Finalmente llegaron a Calvario, donde el teniente de Justicia Juan Buscarruidos fue a Calabozo a avisar de su proximidad a Montilla.[18]
El 15 de septiembre,[19] Boves salió de Calvario con rumbo a Calabozo[1] para sorprender a Montilla,[19] pero los republicanos sabían de sus movimientos y Patrón fue enviado a batirlo.[1] A las 17:00 horas del 20 de septiembre, Boves se enteró de que Padrón estaba acampado en el hato Santa Catalina,[2] ubicado en el caño homónimo,[1] afluente del río Orituco.[15]
Fuerzas enfrentadas
Realistas
El calaboceño Julián Llamozas, quien escribió sobre los eventos sucedidos en su ciudad hasta su muerte en 1837, señala que Boves comenzó la campaña con 1000 hombres, con su infantería a las órdenes de Morales y la caballería bajo su mando personal, sin embargo, antes del combate el capitán Cabrera se pasó a los republicanos con toda su compañía de caballería.[18] Restrepo y sus colegas, el venezolano José Domingo Díaz y el español Mariano Torrente, cifran las fuerzas bovistas en 800 hombres, incluyendo 60 europeos[1][19][3] organizados en una compañía.[19] Sufrían de escasez de armas de fuego y municiones[3] a pesar de que Cajigal le había suministrado armamento y hombres desde la provincia de Guayana.[20] El historiador marabeño Ángel Francisco Brice creía que se distribuían en 580 jinetes y 120 infantes, aunque reconoce «aun cuando es probable que tuviera los 800 que indica José Domingo Díaz».[7] Su cifra de 700 realistas en total se apoya en lo escrito por Rafael María Baralt, quien agrega «hombres de caballería casi todos».[21] En cambio, la distribución entre infantería y caballería de Brice se basa en los datos aportados por Feliciano Montenegro Colón, quien agrega que el teniente coronel Francisco Tomás Morales dirigía a los infantes.[22] El historiador venezolano Vicente Lecuna estimaba en 800 a 900 los combatientes bovistas.[15] Su colega peruano, Roberto Barletta Villarán, estimaba que las fuerzas bovistas pudieron sumar ya 2000 hombres en esa época.[23] El chileno Francisco Rivas Vicuña estimaba que para mediados de septiembre, Boves y Morales habían reclutado a 2500 jinetes en los llanos orientales, la mayoría armados con lanzas forjadas con hierros de ventanas.[24]
En cuanto Boves entraba en un caserío, publicaba un bando ordenando el alistamiento bajo el estandarte real a todo hombre capaz de tomar las armas y advirtiendo que el no obedecer se castigaría con la muerte. Después de ejecutar a los que no obedecían, el caudillo formaba con los hombres de cada pueblo o parroquia un escuadrón sin importar su número y dándoles de nombre el del pueblo.[9] Así surgieron los escuadrones Guayabal, Tiznados, etc., y podían tener 200, 500 o 600 cada uno.[19]
Patriotas
Llamozas afirma en sus escritos que en la batalla Padrón mandaba 600 hombres de todas las armas y una pieza de artillería volante mandada por el oficial José Esteban Romero.[18] Restrepo escribió que la guarnición de Calabozo sumaba 1000 hombres y alguna artillería,[1] pero Díaz y Torrente elevaron la cifra a 1600 soldados apoyados por 4 cañones.[19][3] Restrepo también escribió que Padrón se llevó a la mayoría de la guarnición,[1] mientras Díaz que se trataba de toda.[2]
Brice estimó que la fuerza que salió a enfrentar a Boves en Santa Catalina se 140 fusileros, un cañón de montaña, 25 carabineros y 3 escuadrones de lanceros a caballo, unos 600 hombres, mientras que Montilla se quedó en Calabozo con 100 hombres y 2 cañones.[7] Baralt señala que se trataban de los 600 infantes con los que llegó Montilla.[21] Montenegro Colón simplemente menciona que eran 600.[22]
Combate
Hay dos versiones muy distintas del combate. La de Díaz, Restrepo y Torrente señala que Padrón acampó en Santa Catalina y fueron los bovistas quienes atacaron por sorpresa.[2][1][3] En cambio, Austria, Lecuna y Encina indican lo contrario, Boves pernoctó en Santa Catalina y Padrón le atacó.[25][20][26] Este segundo grupo de historiadores se basan en Acontecimientos Políticos de Calabozo de Llamozas.[nota 3]
Baralt simplemente menciona que Padrón se encontró con Boves en Santa Catalina y fue vencido tras una débil resistencia y que muchos vencidos murieron en la persecución.[21] Montenegro Colón escribió que hubo «dos ligeros choques en que resultó herido el mismo Boves».[22]
Primera versión
A las 20:00 horas del 20 de septiembre, Boves se preparaba para atacar cuando se enteró de que unos oficiales españoles de la compañía de europeos habían desertado. Comprendió que en pocas horas Montilla se enteraría de su ubicación y planes.[2] Lo habían hecho porque estaban hartados de sus crueldades.[20][15] Según Díaz eran tres: un capitán, un teniente y un subteniente.[2] En cambio, el académico español Jesús Fernández señala que eran el capitán Manuel Cabrera y otro oficial de la misma graduación apellidado Tordesillas.[28] Por su parte, Llamozas escribió que Cabrera desertó mucho antes, cuando los bovistas pasaron por Santa Rita, que lo hizo acompañado de toda una compañía y fue el primero en informar a Montilla que Boves iba a Calabozo.[18]
A las 21:00 horas inició su aproximación al campamento patriota.[1] El ataque comenzó a las 02:00 del 21 de septiembre y después cuatro horas de combate la fuerza republicana había sido destruida.[2] Francisco Javier Yanes menciona que hubo un combate inicial en que Padrón sufrió algunas pérdidas y Boves fue herido. En ese momento la caballería patriota huyó en lugar de cargar como se le ordenó. Por ello, Boves se reanimó y contraatacó, destrozando a la infantería republicana.[29][7] El historiador colombiano Nicolás González Chaves creía que la caballería independentista cambio de bando durante el combate y eso fue clave para su resultado.[30]
Díaz y Torrente escribieron que los bovistas capturaron a 800 prisioneros en el encuentro, junto con toda su artillería, fusiles, municiones y bagajes.[2][3] La caballería republicana prefirió pasarse a su bando;[1] Díaz da a entender que los cuenta entre los mencionados prisioneros[2] y Restrepo no.[1] En cambio, Montenegro Colón afirmaba que la mayor parte de la división patriota logró huir a Villa de Cura.[22]
Brice señala que los soldados de Montilla y Padrón no alcanzaban los 800, por lo que descarta esa cantidad de prisioneros y cree que el enfrentamiento no fue muy importante.[7]
Segunda versión
Boves no se atrevía a atacar Calabozo y decidió atrincherarse en Santa Catalina, ocupando una sólida casa rodeada de corrales ganaderos.[20] Formaban una valla de troncos gruesos clavados en la tierra.[20][25][15] El calaboceño Bruno Delgado reconoció la zona e informó a Montilla,[15] quien decidió actuar con una operación secreta y bien planeada.[25]
En la madrugada del 21[25] o el amanecer del 23 de septiembre,[20][15][18] Algunos lugartenientes le aconsejaron un actuar prudentemente.[15] Delgado le aconsejó enviar a un criado al campamento realista y este les informó que los bovistas estaban atrincherados en las vallas.[31] Padrón resolvió asaltar la posición jugándoselo todo en su audacia,[20] con la Legión Patriótica en vanguardia en formación abierta o descubierta.[18] Carecía de la artillería para destruir la empalizada, lo que dejaba casi condenado su asalto al fracaso. Al inicio Padrón tuvo éxito y el capitán Cabrera sorprendió en su lecho a Boves, quien logró escapar herido, y la caballería realista se dispersó casi sin luchar[20] ante las primeras cargas de fusil de la infantería patriota,[15] organizada en la llamada Legión Patriótica, reclutada entre los jóvenes calaboceños, a las órdenes del capitán Prudencio Camacho[32] y armada con lanzas y carabinas.[18]
Sin embargo, la infantería bovista[20] consiguió resistir protegiéndose con la empalizada; el intercambio de disparos fue muy intenso, lo que confundió a los patriotas tanto como la oscuridad.[25] Los asaltos republicanos fueron rechazados con graves pérdidas y la columna, formada principalmente por tropas bisoñas, se desorganizó en la retirada. Padrón logró regresar a Calabozo con apenas un tercio de su fuerza.[20][33] El combate finalizó a las 05:00 horas. Los prisioneros fueron ejecutados y se salvaron el hacendado José Antonio García y el estudiante Ángel Padrón, quienes fueron llevados ante Boves y pagaron para ser liberados.[34] Las ejecuciones fueron mediante degollamientos[1] y alanceamientos.[23] El oficial Romero murió en el combate.[18]
Algunos patriotas huyeron a Calabozo,[2] como el mismo Padrón y un soldado llamado Rafael Amaya, quien amarró la pieza volante a la cola de su caballo para evitar su captura por los bovistas.[34]
Consecuencias
Saqueo de Calabozo
Llamozas menciona que a las 10:00 horas del mismo día del combate, Montilla evacuó Calabozo tras desechar la idea de intentar resistir con las tropas supervivientes y tres cañones veteranos, causando consternación en los vecinos.[34] Se llevó a los 200 soldados que le quedaban[20] y las tres piezas de a 8 libras.[33] Exactamente a la misma hora, Boves salió hacia la ciudad[2] y entró en ella a las 12:00[35] del mismo día del combate.[20]
En cambio, Restrepo y Torrente mencionan que el asalto se produjo al día siguiente. La urbe fue saqueada y se capturaron en los almacenes a todas las municiones y pertrechos republicano.[1][36] Sin embargo, acorde a la Relación documentada Montilla logró retirarse en buen orden y salvar los caudales, municiones, armamentos y archivos.[29][7]
Muchos vecinos que no lograron huir de Calabozo fueron asesinados, pero en la ciudad los bovistas también reclutaron a muchos hombres.[22] Se degolló,[1] ahorcó[2][37] o fusiló a 87 prisioneros, entre los que estaban Cabrera, Tordesillas[20] y los vecinos Matías Hernández, Ángel Díaz, Manuel Gallegos y Jesús Hurtado.[35]
Postrimerías
Los Recuerdos de Díaz y la Historia de Torrente dicen que Montilla logró huir con 15 hombres a Caracas después del combate en Santa Catalina.[2][3] La Historia de la revolución de Restrepo relata que Montilla y Padrón huyeron de Calabozo a Villa de Cura[38] cuando la ciudad fue asaltada.[1] Por su parte, el Resumen de Baralt afirma que Padrón huyó directamente de Santa Catalina a Cura y que esta última localidad fue la que Boves saqueó.[21] La Geografía general de Montenegro Colón da un relato similar: Padrón huyó directamente a Cura, ruta que siguió Montilla, aunque no deja claro si este último lo hizo antes o durante el asalto de Boves a Calabozo.[22]
El Bajo Llano quedó completamente en manos de Boves.[38] Los límites del área bajo control republicano quedaron en la cordillera del Interior.[21] Una columna al mando del comandante Rafael Amaya a recoger los dispersos en Santa Catalina y enfrentar a Boves.[39] La respuesta de Bolívar fue enviar al coronel Vicente Campo Elías, quien enfrentó a Boves en la batalla de Mosquiteros.[40]
Notas
- ↑ Período histórico de las Cortes de Cádiz del 29 de enero de 1810 a 4 de mayo de 1814.
- ↑ Boves usaba una bandera negra con una calavera como emblema de sus ejércitos.[4]
- ↑ Julián Llamozas. Acontecimientos Políticos de Calabozo. Primeras armas de Boves. Combates de Santa Catalina, Mosquiteros y San Marcos.[27]
Referencias
- 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 Restrepo, 1858, p. 190.
- 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 Díaz, 1829, p. 64.
- 1 2 3 4 5 6 7 Torrente, 1829, p. 417.
- ↑ Núñez Jiménez, 1994, p. 249.
- ↑ Semprún, 1998, p. 102.
- ↑ Fuentes-Figueroa Rodríguez, 2003, p. 74.
- 1 2 3 4 5 6 7 Díaz, 1961, p. 133 (nota 32).
- ↑ Restrepo, 1858, pp. 160-161.
- 1 2 3 Restrepo, 1858, p. 189.
- ↑ Baralt, 1841, pp. 160-161.
- ↑ Baralt, 1841, p. 161.
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- ↑ Lecuna, 1950, pp. 109-110.
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- 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 Encina, 1961, p. 242.
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Bibliografía
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