Trigoniidae

Trigoniidae
Rango temporal: Silúrico-Presente

Vista izquierda de un ejemplar articulado de Steinmanella vacaensis del Miembro Agua de la Mula de la Formación Agrio, Argentina. Escala: 20x10 mm.
Taxonomía
Dominio: Eukaryota
Reino: Animalia
Filo: Mollusca
Clase: Bivalvia
Orden: Trigoniida
Familia: Trigoniidae
Lamarck, 1819

Trigoniidae es una familia taxonómica de bivalvos de marinos mayormente fósiles. Son moluscos bivalvos marinos que pertenecen superfamilia Trigonioidea.[1] Si bien solo existe un género con especies vivientes, Neotrigonia, durante el Mesozoico esta familia exhibió una distribución global, con una gran diversidad morfológica y de ornamentación externa. Eso dio lugar a la definición de numerosos géneros y especies en todos los continentes.[2]

Descripción

La característica más llamativa de los Trigoniidae, que ha atraído la atención durante siglos, es su ornamentación externa. Esta suele presentarse en forma de costillas, o filas de tubérculos alineados. Los dientes de la concha presentan una estructura inusualmente elaborada. Las especies vivientes, todas pertenecientes al género Neotrigonia, carecen de sifón.[2][3]

Historia evolutiva

La superfamilia Trinonioidea, que incluye a las familias Trigoniidae y Myophoriidae, resultaron filogenéticamente aisladas desde el Silúrico. Esta superfamilia experimentó una radiación adaptativa menor durante el Pérmico, luego fue afectada por la extinción Pérmico-Triásica, para desarrollar su mayor diversificación y acmé durante el Mesozoico.[2] La familia Trigoniida experimentó una explosión de diversidad en el Jurásico, alcanzando su máximo en el Cretácico, aunque la mayoría de los géneros se extinguieron al final de este período con la extinción masiva Cretácico-Paleógeno, famosa por acabar con los dinosaurios no voladores. Solamente dos géneros vivieron luego de la última extinción, Eotrigonia, ya extinta, y Neotrigonia, que habita aguas costeras del sur de Australia.[3]

Descubrimiento de un género vivo

Hasta el hallazgo de ejemplares de una especie viviente en 1802 por François Péron, se creía que las trigonias (Orden Trigoniida) eran solamente fósiles. Péron descubrió una especie viva en aguas cercanas a la costa de Tasmania a la que Lamarck denominó Trigonia margaritacea en 1804. Maurice Cossmann renombró al género como Neotrigonia en 1912, de modo que esta primera especie hallada viva se llama Neotrigonia margaritacea.[4] Hasta la actualidad, se acepta la existencia de quince especies en el género Neotrigonia, once de las cuales viven, todas ellas presentes en las costas de Australia, y el resto son solamente fósiles.[5] Neotrigonia probablemente evolucionó de Eotrigonia durante el Mioceno.[3]

Neotrigonia margaritacea (Lamarck, 1804) (Trigonioida, Bivalvia), Victoria, Australia

Las branquias de Neotrigonia y los trigiónidos fósiles están mineralizadas con fosfato de calcio, que sostiene sus estructuras de soporte quitinosas.[6]

Historia de las investigaciones sobre los trigónidos

Debido a su gran tamaño y su pronunciada ornamentación, los bivalvos trigónidos fósiles han atraído el interés desde hace mucho tiempo. Jean Guillaume Bruguière fue el primero en describir un ejemplar de Trigonia en 1789. Posteriormente, Lamarck estudió especímenes del Oxfordiano de Francia. En Inglaterra, el médico James Parkinson (descubridor de la enfermedad de Parkinson) describió ejemplares de Trigonia y Myophorella. Posteriormente, James Sowerby y James De Carle Sowerby comenzaron a catalogar ejemplares británicos sistemáticamente. Etheldred Bennett añadió varias especies del Jurásico Superior, aunque su trabajo no fue reconocido principalmente debido al estatus académico de las mujeres en ese momento.[3]

En 1840, en Europa, Louis Agassiz publicó un extenso volumen titulado «Memoire sur les Trigonies», que reconocía la gran variación existente dentro de la familia, dividiéndola en ocho secciones, lo que fue precursor de la clasificación genérica que se produjo unos cincuenta años después. Otros investigadores notables que describieron y calcularon los trigiónidos incluyen a Friedrich August von Quenstedt, Alcide d'Orbigny y Georg August Goldfuss. El principal investigador de los Trigoniidae en el siglo XIX fue John Lycett, un médico de Gloucestershire que publicó un texto titulado A Monograph of British Fossil Trigoniae.

El trabajo sobre los Trigoniidae posteriormente al siglo XIX se ha centrado en el desarrollo de una taxonomía viable.[3] En Argentina, el geólogo y naturalista Héctor A. Leanza realizó una contribución significativa, con la creación de numerosos taxones y la publicación de la monografía "Jurassic and Cretaceous Trigoniid Bivalves from West-Central Argentina".[7] Actualmente, el conocimiento es suficiente para dividir la familia en cinco subfamilias (véase más adelante), que en conjunto contienen numerosos géneros y especies.[5]

Clasificación de los Trigoniidae

De acuerdo con el portal MolluscaBase, la familia Trigoniidae incluye a cinco subfamilias y numerosos géneros, algunos incluidos en esas subfamilias y otros por fuera (es decir, directamente ligados a la familia).[8]

  • Familia Trigoniidae
    • Subfamilia Austrotrigoniinae
    • Subfamilia Minetrigoniinae
    • Subfamilia Neotrogoniinae
    • Subfamilia Pleurotrigoniinae
    • Subfamilia Trigoniinae

Algunos trabajos proponen una mayor complejidad para la familia Trigoniidae. Por ejemplo, Héctor A. Leanza, en la monografía previamente mencionada, identificó 73 especies dentro de 14 subfamilias para el período del Jurásico inferior al Cretácico superior en la Cuenca Neuquina en el centro oeste de Argentina.[2]

Aspectos morfológicos distintivos

La charnela

Los miembros de la familia Trigoniidae se identifican por su la dentición grande y compleja hallada en la charnela (estructura que une las dos valvas y permite su articulación). Los dientes y la zona de soporte pueden ocupar casi un tercio del volumen de la concha. La estructura de la charnela es una de las más complejas de todos los bivalvos, ya que los dientes son numerosos y con forma de cresta, con marcadas estrías transversales. Son estas estrías las que distinguen a los Trigoniidae de los Myophoriidae, más primitivos. Es casi seguro que los Trigoniidae evolucionaron mediante una modificación monofilética de un miofórido del Triásico, con tres géneros que aparecen en el Triásico Medio.[3]

La charnela trigénida muestra la vista interior de la valva izquierda (A) y la valva derecha (B) de Trigonia. Las notaciones 2, 3a, 3b, 4a, 4b y 5a se refieren a los números asignados a cada diente. "aa" y "pa" son las marcas de las inserciones musculares anterior y posterior, y "ppr" es la marca de la inserción del músculo retractor posterior del pie.

Ornamentación de la concha

Un aspecto fundamental de este grupo de bivalvos es la compleja ornamentación de la concha.[2]

Diagrama de Trigonia costata ( James Parkinson), que muestra las principales características morfológicas del exterior de la concha: a) Anterior; p) Posterior; d) Dorsal; v) Ventral; F) Flanco; A) Área; c) Costas; mc) Carena marginal. Trigonia costata se extiende desde el Jurásico Inferior (Toarciense) hasta el Jurásico Medio (Calloviano).

Géneros que se encuentran comúnmente

Los trigonóidos se encuentran comúnmente en calizas, fangolitas y areniscas de rocas jurásicas y cretácicas de todo el mundo. En sedimentos del Jurásico y el Cretácico de la Cuenca Neuquina (Argentina) y otras cuencas cercanas, las especies de esta familia son muy abundantes y diversas. Especies como Steinmanella vacaensis, S. transitoria, S. raimondii, Rutitrigonia agrioensis, Pterotrigonia coihuicoensis, Trigonia carinata, entre otras, son muy abundantes en los afloramientos rocosos de origen marino que pueden observarse principalmente en la provincia de Neuquén, como por ejemplo, la Formación Agrio. En Gran Bretaña, abundan los ejemplos en las rocas del Jurásico Superior de la costa de Dorset, en particular alrededor del pueblo de Osmington Mills. Otras rocas jurásicas que han proporcionado especímenes incluyen Cornbrash en Yorkshire y la secuencia del Jurásico Medio en los Cotswolds, en particular alrededor de Cleeve Hill, cerca de Cheltenham.[3] Pterotrigonia (Scabrotrigonia) thoracica ha sido nombrada fósil estatal de Tennessee.

Véase también

Enlaces externos

Referencias

  1. ↑ «WoRMS - World Register of Marine Species - Trigoniidae Lamarck, 1819». www.marinespecies.org. Consultado el 27 de enero de 2026.
  2. 1 2 3 4 5 Leanza, Héctor Armando (1993). Jurassic and Cretaceous Trigoniid bivalves from West-Central Argentina. Bulletins of American PaleontologyEditor: Paleontological Research Institute. ISBN 0-87710-430-1.
  3. 1 2 3 4 5 6 7 Francis, A.O. (2000). The Palaeobiology of the European Jurassic Trigoniidae. Ph.D. thesis,. University of Birmingham. p. 323.
  4. ↑ «MolluscaBase - Neotrigonia margaritacea (Lamarck, 1804)». www.molluscabase.org (en inglés). Consultado el 28 de enero de 2026.
  5. 1 2 «MolluscaBase - Neotrigonia Cossmann, 1912». www.molluscabase.org. Consultado el 28 de enero de 2026.
  6. ↑ Whyte, M. A. (1991). «Phosphate gill supports in living and fossil bivalves». En S. Suga; H. Nakahava, eds. Mechanisms and phylogeny of mineralization in biological systems. ISBN 4-431-70068-4.
  7. ↑ Leanza, Héctor Armando (1993). Jurassic and Cretaceous Trigoniid bivalves from West-Central Argentina. Bulletins of American PaleontologyEditor: Paleontological Research Institute. ISBN 0-87710-430-1.
  8. ↑ «MolluscaBase - Trigoniidae Lamarck, 1819». www.molluscabase.org. Consultado el 16 de febrero de 2026.