Batalla de Oncoy

Batalla de Oncoy
Parte de la conquista del Perú

Manco Inca a caballo venciendo a los conquistadores. Autor: Anónimo
Fecha noviembre, 1538
Lugar Ongoy, Perú
Resultado Victoria incaica
Beligerantes
Conquistadores españoles
Indios auxiliares
esclavos africanos
Estandarte de los incas Tropas de Manco Inca
Comandantes
Pedro de Villadiego  † Manco Inca
Fuerzas en combate
30 soldados
(5 arcabuces y 7 ballestas)[1]
Cientos de chancas y huancas[1]
Decenas de nicaraguas y africanos
80 guerreros
(4 jinetes)
Bajas
24 muertos
6 heridos
Numerosos indios auxiliares
3 muertos

La batalla de Oncoy fue un enfrentamiento militar entre las fuerzas del Sapa Inca Manco Inca y un pequeño contingente español al mando del capitán Pedro de Villadiego durante la Conquista del Imperio incaico. La batalla se produjo cerca del pueblo de Oncoy, teniendo como resultado un triunfo inca.[2]

Antecedentes

Tras escapar de la captura de Rodrigo Orgóñez, Manco Inca pasó un largo periodo en incertidumbre y desconfianza. La facilidad con la que los españoles habían penetrado hasta Vitcos lo alarmó profundamente, y consideró trasladar su refugio a un lugar aún más remoto.[3] Emprendió, pues, una marcha hacia el norte con el propósito de llegar al territorio de los chachapoyas, donde unos jefes le ofrecieron asentarse en un pueblo llamado Ranabtú, pero finalmente abandonó el plan, por temores de traición, así como por la lejanía de la ubicación.

En medio de las guerras internas entre los conquistadores, Manco iniciaría una segunda rebelión a lo largo de los Andes, desde el Marañón hasta el sureste de Bolivia y Chile.[4] En el extremo norte no hubo complicaciones, pues, el general Illa Túpac aún tenía un ejército considerable en funcionamiento con el que atacó la columna de Alonso de Alvarado en 1537, y después ocuparía la región de Huánuco.

Manco trató de persuadir a los huancas de que se unieran, pero se negaron por antiguas rencillas con el inca,[4] obligando a Manco a seguir marchando al sur donde instaló a sus hombres en un valle fértil al norte de Ayacucho, desde donde hostigó a viajeros y comerciantes españoles. Los rumores sobre los rebeldes generaron una fuerte alarma en la región.

En 1538, al enterarse de estos ataques, Francisco Pizarro envió al factor real Illán Suárez de Carbajal con una fuerza de 200 soldados con el propósito de capturar a Manco Inca.[5] Durante esta marcha, supo que Manco se hallaba en Oncoy, donde los lugareños celebraban su llegada, y al oír rumores de que el Inca solo tenía unos 80 soldados consigo, el capitán Pedro de Villadiego (recién llegado de España y sin experiencia militar) decidió, con apenas 30 españoles[6] entre arcabuceros y ballesteros adelantarse precipitadamente hacia el pueblo.

Desarrollo

El destacamento de Villadiego emprendió la ardua subida que iba hasta Oncoy. El ascenso era extenuante: el camino estrecho y empinado obligaba a los soldados a avanzar con dificultad, mientras el calor y la falta de agua agotaron rápidamente a los españoles.[7] Muchos mostraron signos de deshidratación y cansancio incluso antes de acercarse al enemigo.

Mientras ascendían lentamente, Cora Ocllo, hermana y esposa del Inca, se apresuró a darle noticias sobre el contingente enemigo.[5] Manco, con un número reducido de guerreros y apenas cuatro caballos, organizó de inmediato la defensa. Distribuyó a sus hombres a lo largo de los accesos y colocó a mujeres armadas con lanzas en las alturas para aparentar un ejército más numeroso. Su plan consistía en dejar que los españoles llegaran completamente fatigados antes de emprender un ataque sorpresa.

Cuando los hombres de Villadiego alcanzaron la parte alta, estaban agotados y sin aliento. En ese momento Manco Inca lideró una rápida carga montada,[8] chancas y huancas les lanzaron hondazos pero no fue suficiente, los incas rodearon a los españoles y les lanzaron piedras, dardos y golpes de macana. Los españoles sólo llegaron a disparar una andanada de sus arcabuces antes de entrar en un combate cuerpo a cuerpo, pero esta descarga fue ineficiente, y el terreno en conjunto con el cansancio hicieron imposible un reagrupamiento. Los indios amigos lucharon ferozmente contra los cuzqueños. Villadiego no se quedó atrás, pero un orejón le partió el brazo y terminó muerto en manos indias.[1]

24 hispanos murieron en el enfrentamiento, mientras que solo 6 lograron huir gravemente heridos,[8] gracias al sacrificio de sus indios amigos, que cubrieron su retirada hacia tierras de Oripa. Los sobrevivientes descendieron desesperadamente para darle noticias a Illán Suárez de la catastrófica derrota. Del lado de los indígenas apenas sufrieron 3 bajas.

Tras la batalla, Manco Inca ordenó la muerte de los nicaraguas, yanaconas y esclavos negros, cuyas cabezas mandó a Vitcos. Luego reclutó más gente y continuó la campaña de hostilización contra los conquistadores[1]

Consecuencias

Pese a la pequeña escala del enfrentamiento, el triunfo tuvo un impacto inmediato en la moral y estrategia de Manco Inca. Envalentonado por la destrucción del destacamento de Villadiego, consideró que estaba en condiciones de retomar la ofensiva contra los pueblos que apoyaban a los españoles, por lo que lanzaría ataques contra los huancas por sus simpatías con los españoles.[2]

Impulsado por este éxito inicial, Manco ordenó una nueva expedición a cargo de Paucar Huamán y Yuncallo, quienes derrotaron a una fuerza considerable de españoles y auxiliares indígenas en Yuramayo, en los bosques al este de Jauja. Aunque Yuncallo murió en el enfrentamiento, numerosos españoles perecieron y su botín fue enviado a Vilcabamba como símbolo del triunfo incaico.[2]

La noticia del desastre de Oncoy alarmó seriamente a Francisco Pizarro quien temía que Manco reuniera más fuerzas y atacara otras posiciones españolas. Para contener la amenaza, reunió 70 jinetes en el Cuzco y marchó personalmente el 22 de diciembre de 1538 hacia la zona. Aunque no logró contactar al Inca, aseguró los caminos y, poco después, el 29 de enero de 1539, fundó la ciudad de San Juan de la Frontera de Huamanga, donde dejó una guarnición para proteger la región de futuras incursiones indígenas.[2]

Referencias

  1. 1 2 3 4 José Vega, Juan (1963). La guerra de los viracochas. p. 109. Consultado el 23 de mayo de 2026.
  2. 1 2 3 4 Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas (en inglés). p. 223. Consultado el 25 de noviembre de 2025.
  3. ↑ Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas. p. 220. Consultado el 25 de noviembre de 2025.
  4. 1 2 Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas. p. p221. Consultado el 25 de noviembre de 2025.
  5. 1 2 Hemming, John (1970). The Conquest of the Incas. p. 222. Consultado el 25 de noviembre de 2025.
  6. ↑ Cieza de León, Pedro. Crónica del Perú. Cuarta parte. p. 376. Consultado el 25 de noviembre de 2025.
  7. ↑ Cieza de León, Pedro. Crónica del Perú. Cuarta parte. p. 377. Consultado el 25 de noviembre de 2025.
  8. 1 2 Cieza de León, Pedro. Crónica del Perú. Cuarta parte. p. 378. Consultado el 25 de noviembre de 2025.

Bibliografía